Sábado, 25 Marzo 2017

BIG BSO

Analizamos las mejores bandas sonoras de la historia del cine, tanto actuales como históricas, en Hablatumúsica.

Wes Anderson vuelve a aliarse con el compositor Alexandre Desplat para construir una banda sonora apabullante y tremendamente visual.
O. Russel realiza un retrato de perdedores crudo y salvaje que acompaña con una banda sonora repleta de temas entre lo obvio y lo exquisito.
Pero todo esse frenesí que acompañan a un pasadísimo Leonardo DiCaprio está acompañado por una atmósfera musical a la altura.
El mejor documental sobre música cumple 10 años. Repasamos la historia de dos bandas que lucharon para acabar saboreando el romanticismo de la derrota.
La historia de un perdedor, del músico que pasa hambre y frío, el que en los años sesenta frecuentaba la escena del Greenwich Village.
La banda sonora está en perfecta simbiosis con esos momentos de éxtasis en los exclusivos club del oeste de Los Ángeles.
A veces a uno le llegan sin querer películas pequeñas que guardan maravillosas historias. Este es el caso de 'A love Song for Bobby Long', titulada en nuestro país como 'Una canción del pasado'.
Trance | BSO

Trance | BSO

Desde aquél temazo de Underworld titulado Born Slippy que Boyle utilizó en 'Trainspotting', el director y la música de la banda han estado vinculados. Para Trance, Boyle le enseño un fragmento de su película a Smith y este se dedicó en cuerpo y alma a ofrecer al director inglés algo que le dejara perplejo.
Hay una película que me hace muy feliz (a mí y a muchos) cada vez que la veo. Es El Gran Lebowski. Es una idiotez gastar saliva en analizar o valorar su argumento (si es que lo hay), sus personajes o su filosofía, siempre me voy a quedar corto.
No entraré a debatir si Los Soprano es la mejor serie de la historia pero sin duda su personaje central, ese capo de Nueva Jersey de retorcida moral (entre Kafka y Nietzche) que sufre de ataques de ansiedad, es el primer gran (anti) héroe del siglo XXI.
Apocalypse Now. Esta fue la película con la que dio comienzo la mitificación de un grupo maldito. Una simbiosis perfecta. Las cuerdas vocales de un Morrison destrozado por el alcohol, un rodaje que se convirtió en el mismo infierno, tormentas tropicales, Vietnam y el teclado de Manzarek.
Los críticos que hace unos días vieron el Gran Gatsby en Cannes salieron de la sala arrancándose los ojos, hincando las rodillas en el suelo y pidiendo clemencia al Señor. ¿Pero qué es exactamente lo que esperaban de Baz Luhrmann? ¿Una película compleja y profunda llena de sentimientos y crudas verdades sobre el ser humano? Lógicamente no. Así que no exageremos. La película es una valiente horterada que aplasta entre excesos visuales las cualidades literarias de Scott Fitgerald pero...