‘El sueño de un hippie’: las gloriosas divagaciones de Neil Young

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Neil Young con sombrero y cazadora de cuero.

[dropcap type=”1″]D[/dropcap]ejar tu vida en manos de las palabras tiene un punto arriesgado, casi suicida. Impregnar puntos de vista de aquellos momentos que la mente -siempre traicionera- decide seleccionar. Esas frases quedarán guardadas en un tomo que resumirá tu vida. Todo lo que no quede ahí apenas tendrá valor. Que otro escriba tus aciertos y desdichas siempre es ese acto cobarde que permite retractarte de tus glorias y desdichas. Basta con desdecir lo ahí escrito y esa obra perderá una validez que acabará enterrada en alguna feria del libro a precio de saldo.

Por eso hay que tomar a ‘El sueño de un hippie’ (Malpaso, 2014) como un acto de valentía total, un salto al vacío lleno de sinceridad con todo lo bueno y lo no tan bueno que tiene esta carta abierta de Neil Young.

Lo malo de unas memorias es que el que golpea las teclas lo hace como quiere. El autor no tiene la exigencia ni el trabajo que pueda tener un autor que dedica su trabajo a relatar la vida del otro. Por eso puedes encontrarte con el Bob Dylan de ‘Crónicas. Vol. I’ (RBA, 2005) y con el Neil Young de este tomo. No cuentan lo que quieres leer y eso puede convertirse en desazón.

Si Dylan se perdía entre pomposidad y ganas de pintar un cuadro de aquellos años para rodear su figura de misticismo y genialidad, Young se dispersa entre aficiones y obsesiones en un libro que destaca por mostrarnos su figura de una forma entre sarcástica y cristalina.

Desde sus inicios como un joven músico encerrado en una Canadá a años luz de lo que Estados Unidos estaba comenzando a vivir con el movimiento juvenil de los sesenta hasta sus tiempos más recientes, ya tótem consagrado del rock, metido a empresario con alma de hippie y mente de Steve Jobs.

Fotografía de Neil Young en su juventud.

Por el libro pasan territorios y esquinas como con Querouac, sin la urgencia del joven pero con el afán de dejar sentir que alguna vez lo fue. También personajes con los que saldar cuentas, músicos, genios, gente común y drogotas. Pasan CrosbyStill y también Nash. Intervienen Buffalo Springfield y Crazy Horse, bandas que eran mejores y desaparecieron entre la nebulosa escena de aquellos años y visitan marihuana, LSD y la lisergia general de aquellos tiempos de oro.

Pero entre cada acto, entre cada anécdota de incendios, ataques epilépticos, y viejas nuevas sensaciones también toca aguantar al Young menos atractivo. Páginas y páginas en las que divaga entre sus diversas obsesiones de hippie rico. Automóviles antiguos, trenes de juguete y su lucha eterna entre yuppies por lanzar al mercado PureTone -ahora conocido como PonoMusic– y otros pequeños placeres que hacen perder el hilo y la intensidad que ofrece cuando recuerda los momentos musicales.

‘El sueño de un hippie’ es una obra contada a tumba abierta, un diario de recuerdos que inundan las páginas de forma desordenada, discontinua, un proceso contado en directo en el que aparecen dudas. La edad -66 años entonces-, el abandono de las drogas tras una vida componiendo gracias a su musa y la sombra de un padre que sufrió alzheimer destapan al Neil Young más limpio, puro y sincero que podamos encontrar en cualquiera de sus álbumes.

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  • Escrito por: Neil Young
  • Editado por: Malpaso Ediciones
  • Publicado en: 2014
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Portada del libro \'El Sueño de un Hippie\' de Neil Young.[/td_text_with_title]