Franz Ferdinand | Right Thoughts, Right Words, Right Action

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Tonight’ fue todo lo contrario a un mal álbum. Franz Ferdinand dejaron de apostar por lo que mejor sabían hacer y decidieron arriesgar. Aquellos éxitos inmediatos que les valieron la fama instantánea en su debut en 2004 y que repitieron un año después con ‘You Could Have it so Much Better’ dejaron paso a un trabajo que no muchos aceptaron por su falta de inmediatez pero que gozaba de mejor empaque. Las canciones se vestían de gala, vendían los guitarrazos en favor de las melodías y una sensación englobadora de elegancia cubría su tercer y último disco hasta la fecha.

En este cuarto trabajo Franz Ferdinand sólo han escuchado Franz Ferdinand. Han pasado cuatro años y Alex Kapranos y compañía han decidido deshacer el camino. ‘Right Thoughts, Right Words, Right Action’ es un salto hacia atrás, un regreso hacia el principio. Canciones fáciles marca de la casa y poca creatividad. Con unos límites tan marcados queda preguntarse ¿podríamos vivir sin este álbum?

Sí. Hay buenas canciones para la masa indie que reclama himnos verbeneros pero el álbum no pasa por ser una colección olvidable.  Si ante ‘Right Action’ ponemos ‘Take Me Out’, sustituimos ‘Bullet’ por ‘This Boy’ o quitamos ‘Evil Eye’ para recuperar ‘Walk Away’ este cuarto trabajo podría haberse quedado en algún archivador de Domino.

La decena de cortes que llegan a un septiembre cargado de trabajos sorprendentes y llamativos no hace más que acentuar la falta de ingenio y originalidad que desprende ‘Right Thoughts, Right Words, Right Action’, un álbum que se sitúa a la cola de la que hasta ahora era una discografia más que defendible. Sólo ‘The Universe Expanded’, ‘Brief Encounters’ y ‘Goodbye Lovers and Friends’, curiosamente los tres últimos cortes, buscan nuevas fuentes en la paleta de la banda escocesa.

No  deben confundirse las ganas de nuevas canciones, las reglas estilísticas que componen la marca Franz Ferdinand con la evitable escucha y disfrute del álbum. Kapranos ha decidido pegarse un bonito disparo en el pie a base de un par de hits que se perderán tan rápido en la memoria como aquel Ministerio de la Vivienda de ZP.