Liars | MESS

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[dropcap type=”1″]L[/dropcap]iars han tardado siete discos en salirse del tiesto. Más de una década iluminando el camino del dance punk con álbumes en los que parecían experimentar constantemente con sonidos más o menos cuadriculados en un género donde no es fácil contenerse. WIXIW (Mute Records, 2012) fue su última bala. Coquetearon con la electrónica e incitaron al baile, el disco era incómodo y hermoso al mismo tiempo. Han pasado dos años desde entonces y una de las cosas que se pueden decir de MESS (Mute Records, 2014) es que Liars han explotado, por fin.

La explosión no es en cuanto a talento o a melodías. Han explotado en cuanto a la libertad de creación y a los extremos que tocan con un álbum exagerado y esquizofrénico. La electrónica más salvaje se anuncia desde un primer corte demencial, ‘Mask Maker’ y en ocasiones pretende revivir los hit de los 80’. Gente saltando, sudando, consumiendo todo tipo de ácidos… esa es la imagen que reflejan Liars.

Una salvajada adictiva en la que la banda de Nueva York desmenuza y deforma cada atisbo de canción ‘normal’. Esto ocurre por ejemplo con la dolorosa melancolía de ‘Can’t Hear Well’. También hay espacio para fluidos y sexo desgarrador. Y bilis y mala hostia en una segunda parte del disco terriblemente oscura anunciada por una esquizofrénica ‘Darkslide’ con la que Liars se desbancan del buen gusto y llegan a su punto más bajo queriendo ser Xiu Xiu sin conseguirlo. Eso sí, lo levantan con la misteriosa ‘Perpetual Village’ donde las voces y los sintetizadores son capaces de llevarte muy lejos de aquí. Otra cosa es que quieras quedarte en ese lugar mucho tiempo.

Reseña Panorama
Composición
7
Ejecución
7.4
Emoción
6,6
Producción
8
Originalidad
7,3
Periodista especializado en Cine, formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2011 a 2014. Actualmente, prosigue su carrera en diversos medios.