Llegué el viernes pasado al centro madrileño y me adentré en la sala El Sol mientras sonaban ya Jacuzzi Boys, que sirvieron de aperitivo fuerte a Mujeres.

El trío de Miami creó un ambiente psicodélico y playero que lanzaba destellos del pasado, sumergiendo al público en un viaje en el tiempo. Con claro aire a grupos actuales, sobre todo a Wavves o a unos Tame Impala mucho más cañeros, desplegaron una actuación cerrada e interesante que quedó totalmente eclipsada con la entrada de los barceloneses.

Mujeres suenan perfectamente compactos, como un ladrillo que sin darte cuenta se planta en el escenario y ya ha contado hasta cuatro para descargar rock salvaje y garaje americano sobre ti.

La actitud de los autores de Soft Gems es imposible de eludir, conquistan con su espíritu auténtico y agresivo, como una buena revisión del pasado con los ingredientes adecuados del presente. No dejaron títere con cabeza ni tiempo a la improvisación, iban de Salvaje a Far Away o el single Soft Gems pt1 con pausas de segundos que sacudieron al público para relajarlos con I’m Over With You y desquiciarlos con Wanna Boom.

Los rugidos de Yago se complementaron perfectamente con las baterías del oscense Martín, muy al estilo de Black Lips, los solos de aires rockabilly de Martí y el comportamiento gamberro de Pol. Este último no sólo entregó el bajo eléctrico al público en el bis, sino que se lanzó encima de la gente con una seguridad total obtenida sin duda en los increíbles directos que debieron ofrecer en el SXSW de Austin y en el que vivieron la música del sur de Estados Unidos en estado puro.

Uno de los momentos más memorables del concierto fue la revisión de un tema suyo muy antiguo llamado: No Quiero Verte Más. La voz rota de Yago para dar la entrada y la historia que cuenta la canción son tan sencillas, tan entendibles, tan adecuadas que se quedaron con los asistentes al instante. Esto demuestra lo que son las grandes bandas o las que serán grandes, que aunque cojan un tema del pasado no decae al compararlo en calidad a los presentes, sólo suena a otra época del mismo grupo.

Me quito el sombrero ante estos cuatro músicos. Sólo queda esperar y mirar hacia el Primavera Sound donde podremos volver a verlos dentro de no mucho, tocando en su propia casa. Muchos hemos esperado que los grandes festivales reconocieran la calidad de grupos con actitud salvaje, punk y garajera. Mujeres, sin duda, lo merecen.

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