Warpaint (Sala But, Madrid) 28 de febrero de 2014

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Es una pequeña manía que me suelan gustar los conciertos en salas pequeñas los viernes más que en otro sitio y otro día. Más aún cuando se trata de un final de mes caprichoso acabado en 28, más aún cuando la sala se hace especial por la cantidad de buenos momentos que esconden sus esquinas. Digamos que esta vez tocaba jugar en casa. La calle Barceló oscurecía para dar la bienvenida a un fin de semana que en But comenzaba de la mano de Warpaint.

Las chicas de Los Ángeles llegaron a ese escenario al que tanto le gusta jugar malas pasadas al sonido de los directos. A veces una putada, otras una manera más de poner a prueba a la banda. Esta vez se portó bien, quizás porque se enfrentaba a la presentación en nuestro país de ‘Warpaint‘ (Rough Trade, 2014) uno de los discos que – dicen las críticas – apunta a los primeros puestos en este 2014.

Con la portada de su álbum homónimo proyectada en el fondo de la escena, Warpaint rompían con su Intro. El ambiente se oscurecía para dar paso a más de hora y media de actuación. ‘Keep It Healthy’ desvelaba la esencia del cuarteto con el bombo de Stella Mozgawa y Jenny Lee, impecable al bajo, sin grandes peripecias pero firme al ritmo que acompañaba su cuerpo mientras manejaba las cuatro cuerdas tocando con los dedos, algo que explota la esencia del instrumento como muy pocos lo mantienen ya. No es cuestión de desmerecer al resto, pese a algún despiste de Theresa Wayman, pero a medida que avanzaban, Mozgawa y Lee daban cuenta de que en aquel art rock atmosférico su papel era irreemplazable antes que cualquier otro.

Los sintetizadores se hacían dueños del destape de sus nuevas canciones, moviendo al público, apaciguado, en un vaivén de paisajes sosegados. Así se percibía en temas como ‘Hi’, ‘Feeling Alright’ o la alabada ‘Love Is To Die’. Para combatir el hastío temido por momentos, existe la vieja táctica de recuperar antiguas composiciones como ‘Composure’, inconfundible con su inicio a tres voces, ‘Undertow’ o ‘Billie Holiday’. El setlist parecía casi perfecto para finalizar completo tras el giro que ‘Disco/Very’ dio al espíritu de esa sala, por cierto, a rebosar. Sin embargo, aún había más.

Superados los minutos previos al bis, se dio rienda suelta a una tierna y emocionante historia de amor entre dos chicos del público que no habría sido lo mismo sin aquella banda sonora: ‘Baby’, con Emily Kokal y su guitarra a solas sobre el escenario.  El resto de chicas volvían a escena para finalizar y cubrir asuntos pendientes. ‘Elephant’ sería la encarda de poner fin, logrando máximos niveles de intensidad psicodélica en aquel concierto que cerraba con un objetivo superado, y es que sí: ‘Warpaint’ se hace mejor en directo.