‘La Deriva’ política de Vetusta Morla

"La música no se considera cultura. Está dentro del ocio".

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Vetusta Morla con fondo negro
Fotografía por Jerónimo Álvarez

Nadie escapa a sus circunstancias. Somos esclavos de ellas y lo inteligente es aceptarlas para, entonces, tratar de cambiarlas. Capitanes sin control que tratan de retomar los mandos de su vida. A esta historia de dificultades e incertidumbres ha puesto voz Vetusta Morla con su último álbum, ‘La Deriva’ (Pequeño Salto Mortal, 2014), un trabajo comprometido y que ha supuesto un giro trascendental en la banda. Hablamos con sus integrantes para adentrarnos en su deriva personal.

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HTM – ‘La Deriva’ es un álbum más directo, tanto en letras como en música. ¿Esto ha surgido por el contexto social o necesitabais hacer algo en esta línea?

Vetusta Morla – Este disco ha sido un poco fruto de las circunstancias, ¿no?  Se fueron dando ciertos condicionantes que nos fueron haciendo tomar decisiones que fueron acotando todo. Eso hizo que encontráramos códigos muy parecidos. Cuando hablábamos hace un año con nuestro mánager de cuándo debería salir el disco, ya que teníamos planes por Latinoamérica, vimos que esta era la época en la que debíamos sacar el disco; cuando lo vimos, empezamos a marcar este tiempo para grabación, este para promoción, etc. vimos que íbamos un poco justos. Por ello, la forma de trabajar y de componer ha sido muy directa.

Con el tiempo teníamos un puñado de canciones con ritmos muy contundentes, otras del verano de 2012, como ‘Fuego’ o ‘Fiesta Mayor’, con una base predominante en la canción y cuando salió el concepto de ‘La Deriva’ lo tuvimos muy claro.

HTM – Después de esto, ¿necesitáis volver a las capas y las catedrales sonoras o esta es una línea con la que os sentís cómodos para próximos discos?

V. M. – No lo sabemos, es un poco pronto. Pensamos que depende de cómo vaya evolucionando toda esta gira. Cuando nos pongamos con el siguiente ya veremos cómo queremos hacerlo.

[pull_quote_center]A veces, pierdes el interés en una canción por tocarla muchas veces[/pull_quote_center]

HTM – Claro, aunque en el momento de la grabación es una sensación totalmente distinta el sentarte y estudiarlo minuciosamente a hacerlo a piñón.

V. M. – Sí, pero no fue a piñón en plan fábrica de churros, sino teniendo claros los conceptos y eso es algo que con nuestro productor hemos trabajado por primera vez. En los discos anteriores, nosotros le ofrecíamos una amplia gama de canciones y él nos iba diciendo: “yo veo esto, esto”, otras no las veíamos nosotros tanto y era armar un repertorio y, luego, verle el sentido estético.

Fue muy curioso, porque el día que nos sentamos con él, teníamos muy clara esa predominancia en las bases rítmicas y esa aspereza. Antes de que le dijéramos nada, nos puso las canciones que grabamos en Gárate en 2012 y nos dio la misma idea que teníamos nosotros.

HTM – En este disco hay una gran carga social. ¿Veis esa conciencia entre otras bandas de nuestra escena?

V. M. – De repente, estas últimas semanas, ha surgido el tema de que bandas que hacen pop, rock alternativo, como quieras llamarlo, están empezando a hablar con contenido social o político. Hay una serie de circunstancias en las que vivimos y a cada uno le afectan de una manera o de otra. Hay gente que tiene necesidad de expresarlas en sus canciones y gente que no. Es igualmente válida una cosa como la otra. Nosotros, por todo lo que nos rodea, teniendo en cuenta que ‘La Deriva’ surge por situaciones personales que luego vimos relacionadas con nuestro alrededor, hemos querido expresarlo así en este disco.

HTM – Precisamente, ahora que mencionas las bandas de pop, estuvisteis hace poco tocando con Amaral frente a la embajada estadounidense por el Caso Couso. Habéis visto las reacciones de los políticos hacia la banda, diciendo que no hablen de política. ¿Creéis que la sociedad se ha adormilado respecto a su política y su cultura?

V. M. – Esto, que es consecuencia de cosas como el 15 M, es porque ha surgido una conciencia política y social en la gente del pueblo y es algo que habíamos perdido. Hemos estado durante muchos años viviendo en una sociedad bastante cómoda, del bienestar, y en especial los jóvenes no hemos tenido relación con este mundo, cuando realmente somos animales políticos, ¿no? Debería formar parte de todos los ciudadanos, de una manera más natural, la conciencia política. Ahora está volviendo esto que para nuestros padres, seguramente, sea algo bastante normal. Veremos cómo se desarrolla, cómo evoluciona y, sobre todo, cómo se gestiona.

HTM – No podemos olvidar tampoco la parte musical. ¿Cuáles son los factores clave de este disco?

V. M. – No ha sido algo rebuscado, ha sido muy natural y venía ya desde ‘Mapas’ (Pequeño Salto Mortal, 2011). Desde el final de la gira, notábamos que la banda era muy rock, porque todo va evolucionando. Todo va evolucionando y esto caló en nosotros.

Ha habido algo que sí hemos intentado y creo que hemos conseguido muy bien, que han sido los arreglos. También, si tiene que haber una guitarra haciendo un riff, que sea una y suene muy gorda y afilada. En los teclados se ha buscado muy bien la textura, en qué sitios entraban, dónde se iban, para no saturar de instrumentación.

Y lo complementaría con las letras, que son también muy directas y hace que se acompañe bien de una música más frontal, con menos capas y más presencia.

HTM – Y toda esa imaginería que no solo tienen las letras, sino también la música, ¿dónde se puede encontrar en este álbum?

V. M. – El otro día lo hablábamos y depende tanto del que lo escucha, porque nos preguntaban por la de ‘Tour De Francia’ y decían: “es una canción que habla de la imagen que hay en no sé qué y tal…” y se montó el hombre este una película increíble (risas) cuando, realmente la canción habla de lo que dice la letra, no hay ningún doble sentido ni nada.

La predisposición del oyente es mucho más fuerte que la intención del escritor. También la música hace que a veces se dirijan hacia un lado que no sea el que debería, pero es el que a ti te vale.

HTM – ¿Creéis que este cambio de línea en vuestro estilo va a ser algo puntual?

V. M. – De hecho, te respondo al revés. Lo que estamos haciendo mientras preparamos el repertorio para la gira, al estar tan metidos en este momento, es adaptar las canciones antiguas a cómo sentimos ahora la música, también para que tengan más coherencia y más sentido dentro del conjunto. Hacer una revisión hacia atrás es mucho más fácil.

HTM – Adaptar las canciones en España no es algo tan extendido como puede ser en otros países.

V. M. – Surge por la necesidad de darle un poco más de vidilla y que esa canción siga picando un poquito. A veces, pierdes el interés en una canción porque la has tocado muchas veces, por eso esa chispa se puede conseguir dándole una vuelta. Te quedas con lo importante, pero la actualizas.

[pull_quote_center]Igual que se pone dinero para una empresa, que se haga para la actividad musical.[/pull_quote_center]

HTM – Claro. Además, eso, como banda, viene bien.

V. M. – Y lo hemos hecho un montón de veces. Para los acústicos las hemos desnudado y arreglado, lo mismo pasó con la orquesta. Limpiamos toda nuestra parte musical para dejar que la orquesta sonara y se luciera.

HTM – Para volver y acabar con el mensaje de ‘La Deriva’, ¿veis que lo que estamos viviendo tenga solución? ¿Qué podemos hacer en Madrid para que la música tenga importancia de nuevo?

V. M. – Es una respuesta de un calado más profundo. Es una pena que en Madrid se recurra a la música para todo; por ejemplo, se presenta un vídeo para las Olimpiadas, o para una candidatura política y siempre viene acompañado de una canción; se hace un acto de una carrera popular y siempre se hace un concierto. Me es curioso que cuando se patrocina un ayuntamiento o una gran empresa siempre se recurre a un concierto.

Sin embargo, no dejan crecer a la música. Ni siquiera es considerado como algo cultural. Está dentro del ocio. Es un poco hipócrita, porque es una gran atracción turística. ¿Brasil por qué está ahí? Pues, seguramente, por la parte musical y cultural tan potente que tiene. Cierran las salas, que es donde un músico debe desarrollarse profesionalmente para poder crear una referencia cultural. Madrid tuvo su movimiento en los 80’ y siempre se habla de ello, pero a mí me da la impresión de que hay muchísimas más bandas ahora que entonces. Hay chavales con un talento increíble y se les está dando la espalda.

Existen asociaciones, como La Noche En Vivo, que no paran de trabajar y consiguen poquito. No digo que haya que subvencionar nada, pero sí [inlinetweet prefix=”” tweeter=”” suffix=””]hay que crear espacios y que permitan programaciones de calidad[/inlinetweet]. Igual que se pone dinero para la empresa de no sé qué, que también se haga para la actividad musical.