Entrevistamos a Nacho Vigalondo

Casi son las 18.00 de la tarde, nos encontramos en el barrio madrileño de Huertas, frente a la oficina de Nacho Vigalondo. El director de Los Cronocrímenes aparece puntual y nos invita a entrar en su lugar de trabajo recién estrenado. “¿Os importa que coma algo mientras?” con esta pregunta nos deja claro que vamos a estar cómodos y que esto no va a ser una entrevista al uso.  Hablamos de sus largos y de sus cortos, de su faceta como director, actor y tuitero polémico. Fama, críticas, piratería, cine español… Los titulares sobran con Vigalondo, un tipo curioso, inteligente (de ahí que sepa reírse de sí mismo), apasionado y orgullosísimo de su última película, Extraterrestre.

HTM- Han pasado cinco años desde Los Cronocrímenes. ¿Qué has hecho en todo este tiempo?

Vigalondo- Windows lleva desarrollándose un buen tiempo, de hecho hice Extraterrestre como forma de asegurarme a mí mismo que haría una película para este año. En los momentos más optimistas pienso que he tardado en dirigir otra película porque he estado invirtiendo tiempo en otros proyectos. Pero es una fantasía, cuando estrene mi próximo trabajo en 10 años ya me inventaré otra historia para justificar tanto tiempo de inactividad.

HTM- Extraterrestre ha tardado un tiempo en estrenarse (afortunadamente no tanto como Los Cronocrímenes) pero su recorrido por los festivales ha sido muy bueno.

V- Ha sido idílico. Hemos repetido la misma experiencia que con Los Cronocrímenes aunque esta vez ha sido más abrupto para cierto tipo de público ya que el cine español que se exporta a nivel de festivales es el de género. Este filme tiene esa coraza de género, pero el público se encuentra con una comedia en vez de con una película de extraterrestres persiguiendo a sus protagonistas en sótanos iluminados por linternas.

Todos vivimos una realidad preocupante y es que la reaccion la provocan los titulares, no las noticias

HTM- Podría parecer que tu humor no ha calado fuera, pero ha sido todo lo contrario, la gente en Toronto no paraba de reírse durante la proyección…

V- Ha ido bien… pero siempre habrá gente que tendrá una visión predeterminada del rumbo que toma la película y el hecho de que no tome ese rumbo genera cierta tensión. Me pasó en España con Los Cronocrímenes pero a la inversa, la gente pensaba que sería una comedia. De hecho tengo informes de canales de T.V. que leyeron el guión en su momento y protestaron porque no hubía suficientes elementos de humor.  Me quejo, pero en general la sensación ha sido buena. Me gusta más quejarme que ir palabreando por ahí con soberbia.

HTM- ¿Te sorprendió que el público norteamericano se carcajeara con Extraterrestre?

V- En realidad la película está muy medida en ese sentido. Me fijé en que ningún chiste fuese especialmente localista o que tuviese que tirar de complicidades que se desvanecen en otros países. Creo que en ese sentido la película ya estaba pensada para que, en el mejor de los casos, funcionase fuera de España.

HTM- Extraterrestre tiene ciertas referencias a la comedia madrileña de los 80’, a películas como Opera Prima.

V- Esta comedia no se distingue por un tono muy marcado, sino más bien por unas coordenadas espaciales. Podemos hablar de algo que puede definirse como “comedia en un piso”, esto en España tenía más presencia antes y en ese aspecto creo que la película recupera esas coordenadas. Sin embargo, el humor es distinto. Los tiempos han cambiado y la comedia es el género que más se renueva. Pero sí,  la película funciona como un tributo a esa época, cuando este tipo de cine era el único en el que se podían romper ciertas barreras.

HTM- El cambio de género entre tu primer largometraje y este es drástico. ¿Pretendes que el público no se espere nunca lo que va a ver en tus películas?

 V- La verdad es que no tengo una gráfica en casa con mis próximas 30 películas y los géneros que voy a tocar de forma sucesiva. Simplemente tengo la necesidad de no aburrirme, tengo que estar constantemente estimulándome a mí mismo.

Vigalondo Hablatumusica

HTM- Algo que te gusta mucho es deconstruir los géneros…

V- Sí, lo que tiene una película de género respecto de otra es la presencia de todos esos elementos que el público ya predetermina en su cabeza. Hay muchísimas reglas y las reglas son fantásticas para poder romperlas. Es una delicia contar con estándares como la máquina del tiempo o los extraterrestres para demolerlos un poco. No tengo mayor pretensión intelectual que esa, ser estimulante de la manera más rápida posible.

 

HTM- Como en tu corto, Choque, donde hablas de los celos a través del western sin abandonar la pista de los coches de choque. Y todo en clave de comedia, claro.

V-  En ese momento estaba viendo muchas películas de época, con coches. Yo no tengo carnet pero me interesa el coche como objeto, un mastodonte a estrellar contra un muro. Tras el éxito de 7:35 de la mañana tenía un poco de margen y me apetecía hacer algo con coches. Pero claro, los presupuestos que necesitas para hacer cosa con vehículos son grandes, así que los coches de choque me vinieron de puta madre. El western salió como solución inevitable, cuando hablas de un conflicto así, el duelo surge. Además acababa de ver Perros de Paja y pensé que tenía que ser lo mismo pero con la variante de que si en esta película a Dustin Hoffman es fácil darle la razón, en Choque se la íbamos a quitar al protagonista. Al fin y al cabo en los coches de choque es legítimo que peguen a tu novia. ¿Cómo planteas una historia de celos en un contexto donde es válido que a tu novia la estén zumbando los chavales? (Risas)

No tengo miedo de que algo sea mas grande de lo que he hecho hasta ahora, tengo miedo de donde colocar la camara y ese miedo es el de siempre

HTM-  Volviendo a Extraterrestre, ¿tenías muy pensado el casting?

V- Lo que tenía totalmente claro era que el casting iba a ser muy pequeño y que no quería polarizar en ningún momento los personajes cómicos de los románticos. No quería que cuando llega el tipo que vive en la puerta de al lado pareciese la entrada de Steve Urkel, cuando sabemos que llega la comedia. Sucede así porque es Carlos Areces, pero lo que yo quería era diluir ese efecto final. Por ejemplo, me quedé prendado de Michelle (Jenner) porque vi que tenía una vis cómica que no iba a convertirla en el típico personaje femenino rodeado de monstruos, sino que ella misma iba a ser un monstruo.

HTM-  Tiraste de actores chanantes, que son los grandes cómicos del momento…

V-  Sí, pero luego son actores muy buenos. La interpretación es un músculo a ejercitar. No es lo mismo un gran actor que lleva dos años sin hacer una película que un actor mediano que rueda todos los días. El bagaje de los muchachada es enorme, no sólo por la cantidad de horas que han rodado sino por el tipo de material. Nunca se abandonan al humor porque siempre hay una contrapartida dramática un poco costumbrista que pide que sus dotes como actores sean muy eficaces. Dirigirles es cortar mantequilla con un cuchillo.

HTM- Te mueves muy bien en los presupuestos pequeños.

 V- ¡He conseguido que la gente sospeche que hago un cine barato porque yo lo quiero! (Risas) Esas dos realidades, la pobreza real y la capacidad para desenvolverte son compatibles. No me he visto más limitado de lo que me vería si la película tuviese un presupuesto multimillonario y tuviera detrás un montón de gente legitimada para opinar. Eso es una limitación mayor que tener poco dinero. Prefiero libertad creativa. No he hecho Extraterrestre barata pudiendo hacerla cara, pero por otro lado las condiciones del rodaje han sido idílicas para mí.

HTM- ¿Con Windows ha cambiado la situación?

V-  A mí me gustaría que a partir de ahora no hubiese discusiones al desarrollar la película pero ya llevamos 10 versiones de guión. Tenemos financiación buena por detrás pero es un proyecto muy inusual.

HTM- Tan inusual como Supercroocks.

V- Estoy muy contento con Supercrooks. Ya se han publicado seis páginas del comic y aunque yo no soy el guionista del comic, sólo he trabajado con Mark Millar (Kick-ass)  en el guión de la película, ver estas páginas es como ver mi primer tebeo. Siento cierta excitación.

Vigalondo HTM

HTM- Miles de fans se muerden las uñas ante su rocambolesca historia.

V- Siendo sinceros es una película de atracos, un Ocean´s Eleven, un El golpe, pero con supervillanos, por tanto las reglas del género se disparan en todas las direcciones. ¿Qué ventajas supone para un supervillano tener superpoderes a la hora de llevarse el botín? Y en un mundo donde los superpoderes son habituales, ¿qué medidas son necesarias para evitar todo esto? Lo que no queríamos era enfrentar a héroes contra villanos en un entorno habitual, por eso nos los hemos traído a España, aquí no hay superhéroes.

HTM- Sin planteártelo a priori has vuelto a coger otro género para deconstruirlo…

 V- Aquí reconozco que ha sido mérito de Mark Millar. Es incapaz de percibir un género nuevo o un estándar narrativo y no plantearse como puede llevarlo a su terreno. Es algo increíble.

HTM- Con Supercrooks es probable que tengas un buen presupuesto detrás.

V- No puede ser de otra forma, hemos escrito el guión bajo la premisa de ancha es castilla. Aunque tampoco es tan espectacular, la gente no vuela por los aires. La historia tiene una aproximación extrañamente realista. Además, en este tipo de género de grandes robos, la acción se concentra en tiempo y espacio en lugares muy concretos.

Ahora se cuantifica la fama con el numero de followers

HTM- ¿Hay algo que te preocupe de tener un gran presupuesto?

V- En realidad, lo único determinante es el lenguaje que tienes. Un plano que sobrevuela un tenedor parece más fácil que hacer un plano que sobrevuela una ciudadela en lo alto de una montaña, pero el lenguaje es el mismo, es una cámara que va por encima. No tengo miedo de que algo sea más grande de lo que he hecho hasta ahora, tengo miedo de dónde colocar la cámara y ese miedo es el de siempre.

HTM- Llega la pregunta complicada. ¿Todavía dura la resaca de la polémica creada por tu famoso tweet del holocausto?

V- Cuando estás en twitter tienes mucha gente que te sigue y siempre hay algunos que se enteran ahora. De hecho, ha habido confusiones de gente que se cree que está pasando ahora mismo. Una confusión habitual en internet es leer algo que crees que está pasando ahora y en realidad lo que tienes delante son notas de prensa de hace un año.  Excepto por estas pequeñas cosas, la polémica está enterrada. Hombre, no creo que me ofrezca un blog en El país el mes que viene.

HTM- ¿Piensas que hay poco sentido del humor en España?

V- No, todo lo contrario, sólo tienes que ir a una boda y esperar a los postres. Lo que hay es mucha hipocresía. El chiste no ofendió a casi nadie, cuando lo solté hubo algunos escandalizados, de esos que luego retuiteas. El otro día me decía Mark Millar: “¡Me estás llenando el twitter de palabras en español!”.  Lo retuiteé y alguien saltó: “¡Pues no se ofende cuando me gasto mi dinero en comprar tebeos!” Este tipo de gente está ahí y lo estarán por todos los tiempos. Las notas de prensa a la hora de mostrar el grado de escándalo que monté aluden a esos tweets.

HTM- Quizá la inmensa libertad que se asocia a internet no es tal.

V- Sigo insistiendo que es más un problema de hipocresía. Todo el escándalo derivó de una nota de prensa que redactó lainformación.com, cuyo agresivo titular no incluía la palabra broma por ningún lado. Era un titular diseñado para escandalizar. Todos vivimos una realidad preocupante y es que la reacción la provocan los titulares, no las noticias. Si te metes en menéame.net los comentarios que lees están contestando a la pregunta del titular no de la noticia. Toda la gente que leyó en un portal de este tipo “Vigalondo dice que el Holocausto fue un montaje” está a años luz de las intenciones que tuve detrás. Realmente el huracán lo provocó el titular no el tweet.

HTM- Eres un director de cine bastante famoso, casi tanto como lo pueden ser actores que trabajen en televisión. ¿Te sientes cómodo con ese rol?

V- No me veo famoso. Lo piensas porque ahora se cuantifica la fama con el número de followers… (Risas) Yo he salido a la calle con Raúl Cimas o Ernesto Sevilla y flipas con la fama de verdad. Hay una fama que percibo que es la que se genera en internet, gente que ya tiene un contacto contigo a través de tu obra. Pero la fama real de no poder ir por la calle sin que te paren, que es la de Santiago Segura, me queda muy lejos.

Me gusta que la musica trascienda la labor de enfasis y que añada una capa de significados que no tienen porque estar en el guion

HTM- ¿Vas a volver a actuar?

V- Tengo cositas, algún papel que me han ofrecido para alguna película, pero a medida que avanza mi carrera como director es más difícil compaginar las dos cosas. Hubo una época en la que actuaba con mucha frecuencia y para mí era la cosa más placentera del mundo.

HTM- ¿No te importan las críticas? Recuerdo que con Los Cronocrímenes hubo algunas.

V- Hay un juicio negativo e inevitable cuando eres director y sales en una película. Pasa lo contrario cuando es el actor el que dirige, automáticamente tiene la aprobación del mundo. Los Cronocrímenes tuvo una vida extraña, yo viví su vida internacional antes que la nacional. Y no fue hasta que llegó a España cuando surgió este problema. La crítica que se hizo en el cultural de El Mundo, sólo se detenía en hablar de que yo salía en la película. Creo que me acuerdo de la frase: “La interpretación más dolorosamente torpe que he visto en la pantalla”. (Risas). Hay una anécdota muy divertida cuando hablé con un periodista por teléfono en Los Ángeles, salió en la conversación la película de Primer, me dijo: “Primer está muy bien pero a diferencia de su director tú no has cometido el error de salir en tu película”. No sabía que era yo el que hacía de científico, no le corregí, me pareció tan bonita la confusión…

HTM- Hablando de la crítica cinematográfica, hace poco en una entrevista de El País Fincher dijo que los críticos no valían para nada. ¿Qué opinas?

V- Hay que matizar lo que dijo Fincher, él se refería a que los críticos no pueden mejorar nada porque la película ya está hecha, pero no quiere decir que la opinión de un crítico no tenga un efecto en las masas. No estoy de acuerdo con esa defensa de la película con respecto al crítico, pero sí hay cuestiones en las que tiene razón como la inmediatez informativa, la cual no me parece que esté apoyada en algo sólido. Por otro lado sí que se ha instaurado una costumbre, sobre todo en internet, donde el crítico al no tener límite de espacio dedica un párrafo a contar la trama de la película. Parece que lo que pretende es certificar que la ha visto. Creo que la crítica nunca debería detenerse en la descripción de la trama.

HTM- En varias ocasiones te hemos visto cantar ¿Cuál es tu vínculo con la música?

V- Mi mayor hazaña fue el anuncio de Pikolin. (Risas) En serio, a mi me gusta implicarme mucho y de forma directa en la composición de la música. En Extraterrestre, con Jorge Magaz he tenido un contacto directo. Nunca concebiría darle al músico la película y ver que me trae. Me gusta que la música trascienda la labor de énfasis y que añada una capa de significados que no tienen porqué estar en el guión ni en la puesta en escena puramente visual. Así hicimos Extraterrestre.

Hay un momento en el que si eres sincero contigo mismo es mejor bajarte las peliculas

HTM- Es cierto que a veces las bandas sonoras son tramposas.

V-  Sí, a veces es muy triste el uso de la música. Parece que se mete únicamente porque se puede. La música que compuso Ennio Morricone para Sergio Leone está llena de asociaciones entre personajes que solo están en la banda sonora y no en las imágenes. Hay veces que nos acordamos de un personaje no porque le tengamos delante o porque se haya hablado de él, sino porque suena una pieza musical que previamente se ha asociado a ese personaje. Creo que jugar a esa escala es lo legítimo. De otra manera no es más que apropiarse de otro lenguaje para intensificar las sensaciones de la película.

HTM- ¿Y qué opinas sobre la necesidad de que el público tenga a su disposición buenos videoclubs online?

V- La verdad es que están tardando. No hay nada más triste que alguien quiera ver tu película y tenga que recurrir a medios alegales para verla porque no la echan en su ciudad. Si no vives en las grandes ciudades olvídate de ver cine en versión original. Eso me parece lamentable. Tengo amigos en Bilbao que han visto Drive doblada porque no hay otra posibilidad. Hay un momento en el que si eres sincero contigo mismo es mejor bajarte las películas. Para mí la versión original es mucho más determinante en el resultado final del filme que el tamaño de la pantalla.

El extraterrestre | Nacho Vigalondo | HTM

HTM- ¿Qué problemas ves para que esté tardando tanto?

V- Hay productoras a las que les cuesta acercar su catálogo a este tipo de maniobras. Hemos educado a la gente para que no pague y ahora hay que educarles para que paguen muy poco. También hay que educar a los directores para que no tengan miedo a que las películas se vean fuera de la pantalla de cine, y también educar a la gente de las alturas para que se actualicen.

HTM- Al final sólo se trata de evolucionar.

V- Sí, hay que perder el miedo a internet. No deberían existir tantas dudas.

Hay que educar a los directores para que no tengan miedo a que las peliculas se vean fuera de la pantalla de cine

HTM-  Parece que el cine Español peca de ese miedo, ¿Cómo ves su salud?

V- Siempre hay una queja constante que es invariable desde hace años, antes se hablaba de un taquillazo por época ahora de un taquillazo por año. Me parece que el cine español tiene una oferta muy variada. Hay una cantidad enorme de películas y además muy diferentes entre sí.

HTM- Pero siempre hay alguna sobre la guerra civil, este año tocaba La voz dormida.

V- Somos muy críticos con las películas que hablan del conflicto español, pero que venga otra de la segunda guerra mundial que no hemos visto ninguna.

HTM- Ya, pero pienso que muchas películas de este tipo no aportan nada, quizá una película de género contextualizada en algún conflicto bélico estaría bien. Con zombies por ejemplo. Donde los malos no sean tan malos y los buenos no sean tan buenos.

V- ¿Estás hablando de una película sobre la II Guerra Mundial de zombies donde los nazis sean buenos…? ¡Mira! ¡Ya tienes titular! Nacho Vigalondo: “Hace falta una película sobre la tercera guerra mundial donde los buenos sean los nazis.” (Risas)