Toundra entrevista a Trono de Sangre

"Todo va a seguir igual. Los que viven del cuento, de los contactos y de los intereses del mundo de la música parece que siguen ahí y se quedarán para siempre".

1
Trono de Sangre en blanco y negro

En HABLATUMÚSICA, invitamos a Toundra para entrevistar a los debutantes Trono de Sangre, quienes presentaron su primer álbum,‘La Mitad De Lo Que Somos, La Mitad De Lo Que Creemos’ (Caleiah/Manufacturas Sonoras, 2014), en una vorágine de hardcore que convenció en la redacción sin dar lugar a dudas. Los autores de ‘(III)’ (Aloud Music, 2012) ya nos recomendaron esta gran y prometedora banda para, ahora, ofrecernos su interesante y cercana entrevista.

[TS-VCSC-Divider divider_type=”ts-divider-four” divider_text_position=”center” divider_text_border=”#eeeeee” divider_image_position=”center” divider_image_border=”#eeeeee” divider_icon_position=”center” divider_icon_color=”#cccccc” divider_icon_border=”#eeeeee” divider_border_type=”solid” divider_border_thick=”1″ divider_border_color=”#eeeeee” margin_top=”20″ margin_bottom=”20″]

Esteban (Toundra)- Todos vosotros habéis tenido otras bandas y proyectos anteriormente. Dos de ellos, Emerge y Gone with the Pain han sido muy importantes para nosotros. De hecho la primera noche que pasé en Madrid fue viendo ensayar a ambos grupos. ¿Cuál es el vínculo musical o extramusical más importante entre estas bandas y Trono de Sangre?

David (Trono de Sangre) – Gracias, nos alegra mucho que hayan sido importantes para vosotros, es un honor. Trono de Sangre no existiría tal y como es si no hubiesen existido Gone with the Pain o Emerge, por el simple hecho de que gracias a Emerge, Fer y yo nos conocimos, y Héctor y yo, por ejemplo, estrechamos mucho nuestra amistad gracias a Gone with the Pain. También es muy normal conocer gente gracias a los grupos y la música, es como uno conoce a más gente nueva.

Fer (Trono de Sangre) – En un primer vistazo el vínculo con Gone quizá resulte más evidente, pero la intensidad, la pasión y la libertad a la hora de trabajar estaba también en Emerge.

Alberto (Toundra) – Al escuchar vuestro disco por primera vez lo primero que pensé fue “esto es algún grupo del sello Robotic Empire, fijo”. En cuanto empezaron a sonar las voces adiviné automáticamente que erais vosotros. ¿Estáis cansados de los comentarios “suenan a grupo de fuera”, “parecen yankis” o “para ser españoles están bien” (este último concepto es mi favorito, me provoca mucho odio)? ¿Qué proporción de influencias tenéis de los de fuera y de los de aquí?

F – Personalmente el comentario chocante que escucho más a menudo es el de “pena de voces, si tuviesen un cantante este grupo molaría mucho”. Quizá haya más influencias de fuera, pero por cada Black Flag hay una Banda Trapera

D – Yo tengo la impresión de recibir poco ese tipo de comentarios, pero está claro que en general en este país se suele valorar más a los grupos extranjeros, por lo menos en el rock/punk/hardcore…

E – Una de las cosas que más me llaman la atención en Trono de Sangre es el gran nivel de guitarristas que os gastáis. Algo que no encajaría con los principios más rancios del hardcore. Sin embargo, reivindicáis al mismo tiempo bandas clásicas del género como Black Flag. ¿Sois hardcoretas o más bien unos falsos heavys?

F – Primero, que digáis esto vosotros contando con Esteban y Macón, es muy halagador, tenéis dos guitarras increíblemente buenos y guapos. Al leer la pregunta me han venido a la cabeza Fugazi, una banda punk o hardcore, que musicalmente estiraron esa idea toda su carrera, llevándola a terrenos inexplorados. Y eran unos tocones. No sé, para mí no hay límites y los artistas a los que admiro buscan rebasar los suyos constantemente. Como Zorn o Cline, que pueden hacer piezas melódicas o ruido maravilloso. Si consigues desarrollar un poco tus habilidades con el instrumento, más herramientas y menos límites encontrarás a la hora de poder tocar lo que escuchas en tu cabeza, que tu falta de habilidad no limite tu creatividad, y que el proceso de transcripción del plano imaginario al real sea más rápido y fluido. Al final, tocar bien es fruto del amor, jaja.

A – Hace poco, viendo el telediario, pude apreciar que las noticias sobre los Grammys sólo mencionaban a Beyoncé y Jay Z o a Ringo y McCartney. Aunque me encantan los Beatles, estoy cansado de que se ningunee a gigantes del rock, más afines a nuestra generación, como otros que actuaron en la gala (QOTSA, NIN o incluso Metallica). ¿Creéis que se necesita cierta difusión “mainstream” en el rock y asimilados para llegar a las nuevas generaciones? ¿Hay aficionados potenciales a sonidos más duros que nunca los conocerán porque es un mundo ajeno a los canales mayoritarios?

F – Respecto a lo de los Grammys, lo más flipante es que en mitad de la actuación que comentas se fuesen a publicidad. Respecto a la difusión, hace un tiempo creo que Angelus Apatrida hicieron una columna o un diario para Rolling Stone, un medio que en principio parecería ajeno, y bueno, unos tales Toundra están abriendo una buena brecha… (guiño-guiño). Eso sí, resulta difícil imaginar aquí un fenómeno como el de Kvelertak, que en su país están arriba en listas de ventas y en sus Grammys nacionales ocupan lugar de honor.

E – Habéis tardado tres años en sacar nueva referencia. En este tiempo, Héctor se marchó y volvió. ¿Ya lo habéis arreglado? Contadnos si hay algún reflejo de esta situación en la composición de los temas.

D – Sí, claro, por descontado está arreglado. De hecho nunca llegó a haber mal rollo. Héctor siguió siendo nuestro amigo el año que no estuvo en el grupo. Somos un grupo de componer entre todos, por lo tanto se nota si cambia un miembro del grupo. Uno puede traer una idea de casa, pero el tema se compone con el trabajo de todos en el local, y claro, eso deja una marca personal de cada uno en el tema, aunque el resultado tenga una buena cohesión. Unos tres o cuatro temas del disco fueron compuestos en su ausencia, no sé si se notará mucho en el disco, yo creo que no, pero sí es verdad que si conoces a Héctor y a Rubén, el guitarra que tocó con nosotros ese año, puedes ver un poco la marca de cada uno.

E – Habéis grabado parte del disco en directo y no habéis repetido ni productor ni estudios. Contadnos, ¿qué nos recomendáis de haber trabajado con Koke como productor y en los estudios Reno y Manufacturas Sonoras?

D – Cambiar de registro de sonido a este nivel técnico, de estudio, está muy bien, ya que como cualquier cambio, aprendes, te abre la mente, etc. En este caso, no es solo haber cambiado de estudio y de forma de grabar, además hemos tenido una figura de productor (Koke) acompañando todo el proceso, lo cual enriquece también mucho el resultado final. Sobra decir que siempre que hemos trabajado en el pasado con Carlos Santos, tanto con Trono de Sangre, como con cualquier de los otros grupos en los que tocamos, y que hemos grabado con él, hemos acabado súper satisfechos y contentísimos con el resultado.

E – Cualquiera que os conozca sabe que habéis tocado y tocáis con varias bandas a la vez. Contadnos por qué sois tan promiscuos. ¿Es esto una ventaja o un problema a medio plazo?

F – Para mí es una ventaja, escucho mucha música y siempre es interesante ponerte en un contexto ajeno al que más frecuentas, hace que se te despierten músculos dormidos y que realices pequeños hallazgos constantemente, es muy inspirador tocar con gente diferente. Y me encanta tocar, me encanta la música y me encanta juntarme con otros seres humanos para hacerlo, no me importaría ir al local todos los días, la verdad. Pero por otro lado, es que estoy mu loco…

E – Manuel Iglesias de The Hardtops ha grabado teclados con vosotros. Manuel es conocido por haber grabado con un montón de bandas cercanas a vosotros. ¿Qué le hace tan especial?

D – ¡Pues que es el único teclista que conocemos! No, es broma, jejejeje. Manolo mola porque tiene muy buenas ideas y para lo que es grabar cosas de apoyo con el teclado, para un grupo como nosotros, que el teclado no forma parte de sus instrumentos de base, es súper resolutivo. Le pasas los temas, se los mira un poco en casa y en el estudio ya se puede trabajar súper a gusto con él, sacando melodías muy buenas, ya que se inspira muy rápido y es muy creativo. Creo que incluso con algún tema trabajamos con él sin que lo escuchara antes en casa y los resultados nos encantaron, trabajando exclusivamente en el estudio. Es un crack.

Lee también: Madrid Arena: su alegato contra la cultura

E – Vemos artistas de gran éxito masivo apuntarse ahora a la independencia y a la canción protesta. Gente que se ha llenado los bolsillos con conciertos millonarios pagados por Ayuntamientos inflados de dinero negro gracias a la burbuja inmobiliaria promovida por esos mismos a los que ahora critican en sus letras. También vemos mucho rojo de chaqueta de Hugo Boss en el indie. Hay movimientos en contra del IVA del 21%… nuevos Ramoncines del Siglo XXI. Contadnos, viniendo de una música, una “escena” que siempre ha sido ignorada por todo el mundo, instituciones, managers, salas… que es lo más pequeño de lo más apartado de la “industria” musical “profesional”… ¿qué sensación os dan todos estos movimientos que ahora afloran en pro de la “defensa” de la “cultura”?

D – En la introducción a tu pregunta está buena parte de la respuesta. Sólo hay que leer el escenario que describes y preguntarse qué sensación le produce a uno esa lectura. Por descontado, lo que prima en el mundo de la música, a nivel comercial, es la defensa del dinero. Está claro que el dinero también hay que defenderlo, porque es lo que da de comer y, si te dedicas profesionalmente a la música, tienes que defender ser pagado de forma digna. Pero al final la mayoría de los “artistazos” están sobrepagados y la mayoría de grupos de a pie están malpagados, o no pagados directamente, no hay un término medio de “ser pagado de forma digna”.

En la parte mercantil de la música prima, como en muchas profesiones, el “tonto el último”, “el que no llora no mama”, “quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija”, “por el interés te quiero Andrés”, y todos los refranes y frases hechas tan típicos de cualquier profesión, ajena o propia a la cultura. Lo que me da lástima de todo esto, es que esta situación no ha limpiado de parasitismo el mundo de la música. Igual que la crisis no ha acabado con lo podrido del sistema. Todo va a seguir igual. Los que viven del cuento, de los contactos y de los intereses del mundo de la música parece que siguen ahí y se quedarán para siempre. Algunos se visten ahora de combativos, pero vamos, no es complicado ver que simplemente la mona que antes iba vestida de seda, sigue siendo eso, una mona, que quiere seguir vistiendo de seda, aunque ahora se haga la foto con el puño en alto.

Por suerte, la música y la cultura van mucho más allá de aquellos que se describen a sí mismos como sus representantes, y quedan muchas propuestas artísticamente interesantes de gente que ama la música por encima de cualquier cosa. Desgraciadamente al final esto se parece mucho a la política, con esos discursos de los que defienden la democracia, y lo único que defienden son su status y llenarse los bolsillos más que el vecino.