6 grandes videoclips que fueron censurados

La censura ha castigado a artistas grupos como Nine Inch Nails o Foo Fighters.

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Nine Inch Nails con luces tras la cabeza
La censura parece algo de otro siglo, pero nada más lejos de la realidad. El historial de videoclips que han sido omitidos de los cauces de distribución es muy larga y no hay que remontarse a hace demasiados años para encontrar casos muy sonados de censura en el mundo de la Música. Bien por ser muy agresivos, muy eróticos o simplemente por imposturas conservadoras, aquí te presentamos seis videoclips que fueron atacados por la censura.
  • NIN | ‘Closer’ (1994)

Teniendo en cuenta que Trent Reznor susurra de forma repetida aquello de “I want to fuck you like an animal” y que el vídeo está rodeado por un halo de sadomasoquismo, no resulta complicado imaginarse que lo censuraron al instante. A Nine Inch Nails le vino bien como campaña de marketing, ya que tanto la canción como el álbum ‘The Downward Spiral’ (Nothing, 1994) se convirtieron en un éxito.

  • Prodigy | ‘Smack My Bitch Up’ (1997)

Con The Prodigy llegó el escándalo. La formación británica publicaba el vídeo para la ya de por sí polémica ‘Smack My Bitch Up’ y suponía un nuevo toque de la censura. Quizá las escenas de drogas y sexo tuvieron algo que ver.

  • Björk | ‘Cocoon’ (2001)

El videoclip de la islandesa fue censurado en MTV por salir desnuda. Y eso que no había atributos de ningún tipo.

  • Foo Fighters | ‘Low’ (2002)

Dave Grohl invitó a Jack Black a una fiesta mano a mano en la que se travestían. A la MTV no le gustó mucho la juerga y lo censuró porque Black salía haciendo sus necesidades.

  • Justice | ‘Stress’ (2007)

Romain Gavras, hijo del también director Costa-Gavras, era el encargado de poner imágenes al nuevo tema de Justice. El videoclip de ‘Stress’ y su estética violenta levantó ampollas en la sociedad francesa dos años después de los disturbios de 2005.

  • M.I.A. | ‘Born Free’ (2010)

M.I.A. quería polémica y por eso hizo llamar a alguien con antecedentes: de nuevo Romain Gavras. La metáfora relatada por el exterminio de pelirrojos no le gustó nada a la censura.