“No es innovador sino todo lo contrario. Es recuperar algo que creemos que debería ser la forma casi natural de presentar la música por las ciudades”. Abel González lo tiene claro. El responsable de contratación de Primavera Sound habla directo, con la seguridad de alguien que lleva demasiados años en esto como para saber que cada paso que la marca barcelonesa da es algo pensado al milímetro. Ese nuevo paso es el Touring Party, una propuesta en la que 11 bandas recorrerán hasta 12 puntos que incluyen ciudades extranjeras como Londres o Burdeos.

“La voluntad del Touring no era ir a un 2.0 sino volver a la base, devolver una cosa que creemos que debería ser la forma natural de ir a presentar la música por las ciudades”, afirma González. La nueva propuesta de Primavera parece destinada a recuperar aquellos circuitos en los que varias bandas recorrían un territorio para presentar su sonido, ciudades que habían caído en el olvido musical. “Una de las cosas que más ilusión nos hizo de embarcarnos en el Touring Party era visitar lugares que, después de sacar ‘Desayuno Continental‘ en 2009 y ahora ‘Delirio Específico‘ (Canada, 2012), no hemos pisado nunca”, afirma Borja Rosal, cabeza de Extraperlo que acompaña en esta charla a González y a Enric Montefusco, líder de Standstill. El tour visitará Gijón, Santiago de Compostela, Santander, Bilbao, Valladolid, Valencia y Zaragoza además de Madrid y Barcelona. “Nunca hemos podido tocar en Santiago o Bilbao”, afirma Rosal.

El contexto económico complica mucho las cosas, cada vez hay menos salas, los festivales juegan otro papel y al final no hay tanta carretera

Una de las propuestas que hacen diferente la gira es que las bandas se distribuirán en dos autobuses en los que convivirán durante 15 días –del 16 al 30 de noviembre– con parte de las bandas que forman el cartel. “Hacía muchos años que no giraba durante 15 días seguidos porque la situación española es muy distinta. El contexto económico complica mucho las cosas, cada vez hay menos salas, los festivales juegan otro papel y al final no hay tanta carretera, no porque no funcione sino por otras características que no tienen nada que ver con el arte”, declara Montefusco mientras martiriza el abridor de una Coca Cola. Es curioso conocer de primera mano lo complicado que resulta presentar un nuevo trabajo. Pese al indudable éxito de Standstill, la banda catalana aún no ha podido mostrar su último álbum ‘Dentro de la Luz‘ (Buena Suerte, 2013) en todos los lugares que les gustaría. “Nunca he tenido tantos problemas para venir [a Madrid] a presentar mi disco. No puedo. Lo único que necesitamos es un espacio donde poder montar nuestro show y no nos cobren una burrada”. Montefusco se refiere a ‘Cénit‘, el espectáculo visual que acompaña a su nuevo trabajo, “una traducción al escenario de lo que es el disco, un complemento de luces, escenografía y efectos visuales para contar una historia que convierte el concierto en una experiencia que ayuda a comprender el álbum”.

Borja Rosal Extraperlo Enric Montefusco Standstill momento entrevista
Borja Rosal de Extraperlo y Enric Montefusco de Standstill en un momento de la entrevista.

In Live We Trust

Otra de las novedades que añade interés a la propuesta es que las bandas serán seguidas por un equipo de cámaras durante parte del viaje. Un reality musical con toques de road movie; una especie de El Bus sin Liborio García. “La prensa se engancha a lo más sensacionalista de la historia y esa es parte de la intención. El hecho de convertir a los espectadores en público activo, de mostrarles que hay una profesión que está sucediendo y enseñar que es interesante es una buena idea”, defiende González.  ¿Salió como algo natural o apareció de forma espontánea? “Llegó cuando planteamos la forma de promocionar el Touring Party, que es la base. El reality es la forma más loca, la que subraya en fosforito y que da consonancia al proyecto”.

¿Cómo vive el músico la idea de que va a ser protagonista de un reality? “Para los grupos hay un punto de exotismo que hace que la cojamos con ilusión y ganas añadidas, ese interrogante de saber qué coño va a suceder siempre pica la curiosidad. Al principio, es cierto, siempre aparece ese rechazo por verte frente a una idea como esta”, confiesa Rosal, que poco tardó en descubrir uno de los puntos fuertes del programa: “Cuando tuvimos la reunión con todo el equipo para saber más del proyecto y de sus puntos fuertes, una de las cosas que más me atrajo es la de mostrar al público en qué consiste una gira, eliminar los mitos heredados que nos convierten en extraterrestres y en gente que puede malvivir porque hacemos lo que nos gusta”, sentencia el cantante de Extraperlo.

El fin del Club

En diciembre del año pasado Primavera Club, la propuesta invernal de la marca catalana, echó el cierre. “Las cosas deben tener dificultades hasta cierto punto. La propuesta era de por sí deficitaria, si bien es cierto que a nivel crematístico iba bien porque vendías entradas para el Primavera Sound -cosa que  hace menos falta porque cada vez hay más fidelidad- pero a todo ello se sumó una problemática externa”, apunta González. Esos problemas a los que apunta el responsable de contratación del festival son los ocurridos en la edición madrileña del Club. El Ayuntamiento bajó el aforo de uno de los escenarios de 900 a 100. “Antònia Font acabaron tocando frente a 70 personas. Que como promotor traigo a Redd Kross y a Antònia, les prometo que tocarán en un lugar con capacidad para 900, que es evidente que es de 900 y que la Policía deja entrar a 90…”

Touring Party viene a cubrir el hueco que deja este año la desaparición del Primavera Club.

– ¿Nació como respuesta al fin del Club?

– No.

– Entonces ¿estaba planeado?

– Tampoco.

Abel González niega por completo que el Touring fuera una salida al cierre de la versión invernal del festival. “Entre el fin de una y el comienzo de otra ha pasado un tiempo. Da la casualidad de que se establecen en el mismo periodo porque los que lo hacemos estamos más pillados en otras fechas. Por lo demás no tienen nada que ver, de hecho es una idea contraria. El Club era llevar a la gente a dos núcleos potentes como Madrid y Barcelona y esto es coger a las bandas y expandirlas, visitar ciudades que antes no entraban en el mapa de Primavera”. ¿El Club está muerto? “Si hay condiciones creo que volverá, pero esas condiciones no las marcamos nosotros”.

¿Touring Party ha llegado para quedarse? “Como mínimo va a tener réplicas. Está establecido, lo del reality es algo que iremos viendo. La idea con la que se gestó era la de ayudar a bandas a hacer un buen tour”, declara González. La marca Primavera exportará bandas de aquí a grandes ciudades. Londres verá a Los Planetas y a Stanstill o Refree, que repetirán en Burdeos junto a Lee Ranaldo. El tour no es la única novedad, con ellos llega El Segell, el sello creado por Primavera y que ya ha publicado el último álbum de Refree y gestiona las contrataciones de Extraperlo, SVPER o Standstill. Para Abel González el Touring y el sello tienen algo en común: intentar dar salida a bandas que creen que pueden ayudar. “Estamos convencidos de que estamos establecidos y creemos que somos buenos llevando músicos de fuera a adentro, la idea es evolucionar y llevar las cosas de dentro hacia afuera con cierto sentido y criterio. En este aspecto somos un poco nuevos pero creo que es donde podemos ayudar”.

“Al talento no le hace falta Primaveras”

Nadie duda del referente. Primavera Sound se ha convertido con los años en el festival al que todo el mundo echa el ojo para descubrir las bandas que marcan el año. Celebrado por primera vez en 2001, el ascenso que ha vivido le ha llevado a convertirse en noticia en cada edición.  “Sigo pensando que la gente se mueve por las bandas y no por las marcas. Yo la marca me la cargo en dos años programando mal”. Abel González insiste en la programación, considera que es lo que ha hecho grande al evento barcelonés: “Festivales como el Sónar tienen otros puntos fuertes. Aunque me parece un festival cojonudo, su apuesta es la marca y el contenido se adapta más a ella. Si un año programan bien todos están contentos y si otra edición es peor la gente sigue contenta”.

La gente se mueve por las bandas y no por las marcas. Yo la marca me la cargo en dos años programando mal

– Como festival debéis sentir esa presión del público. La gente es muy crítica cuando la programación no cumple con las expectativas y lo hace saber. 

– Cuando programas bien también. Decir que el punto fuerte de un monstruo tan grande es el contenido equivale a decir que lo único que importa de esto son las bandas y los artistas. Lo demás son cosas que tengo que hacer para llegar a eso. Carteles, escoger una letra bonita…

Cuando cae la pregunta de si considera que el festival es el gran culpable de cierto boom musical en nuestro país en la última década, González le resta cierta importancia: “Gay Mercader me diría que aquello fue en los setenta y otro me dirá que aún queda mucho por pasar. Diría que hemos vivido muy intensamente nuestro momento”. Dejándonos de cabezas de cartel, una de las labores más importantes como festival ha sido la de captar bandas que con el tiempo se han convertido en referentes. “Creo mucho en el underground, hemos sabido leer lo que teníamos delante e intentar darle un empujón. Más que promoverlo o crearlo, hemos intentado darle posibilidades. Al talento no le hace falta Primaveras”.

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