Madrid Arena: Su alegato contra la Cultura

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Por J.Castellanos y Jose Roa

Aquella noche de Halloween fue fatídica. Sobre las cuatro de la mañana del 1 de noviembre de 2012, un tapón humano bloqueaba una de las puertas de acceso al recinto de Madrid Arena mientras se celebraba la fiesta Thriller Music Park. La causante fue una avalancha que dejó sin vida a cinco chicas de entre 17 y 20 años. A raíz de la tragedia, el Ayuntamiento de la ciudad inició una serie de medidas que, al menos en apariencia, trataban de evitar otro caso como el del Arena. Las medidas que se emplearon afectaban al aforo de salas de fiestas y conciertos, el control del acceso a menores así como medidas de seguridad general.

 “Quiero que quede claro: nunca más, mientras yo sea alcaldesa de Madrid, cederemos, alquilaremos o consentiremos en ningún edificio propiedad del Ayuntamiento un evento como el que ha terminado en estos tristes hechos. Nunca más porque el riesgo es demasiado grande cuando se juntan en un sitio cerrado grandes masas de jóvenes, mucho ruido, aún más calor y, como mínimo, demasiado alcohol”.  Ana Botella, Alcaldesa de Madrid

3 de noviembre de 2012

¿Qué ha cambiado en un año?

El caso del Primavera Club

Uno de los primeros en sufrir las medidas impuestas por el Ayuntamiento de Madrid fue el festival Primavera Club. El evento, que se celebró el 7 y 8 de diciembre en el recinto del Matadero de Madrid, anunció que, por orden del consistorio, debía reducir de 900 a 100 el aforo de la Nave de Terneras en las que tenían programados parte de los conciertos. Fue la última edición. El gobierno de Ana Botella, desde el Área de Las Artes, justificó la reducción de 800 personas debido a que el plan de evacuación y emergencia planeado por la organización no estaba aprobado por el Cuerpo de Bomberos, por lo que el aforo, según indicó Las Artes en su momento, estaba estipulado en 100 personas. “Era un espacio para 900 personas al que le faltaba una puerta en concreto, eso hacía que no cumpliera los requisitos y lo relegaba a una categoría en la que solo podían entrar 100 personas entre las que tenían que estar las bandas que tocaban, los que sirven copas, la propia organización… las imágenes que tenemos son las de un lugar vacío”, declara Abel González, uno de los promotores del Primavera Club.

Espacio Primavera Club
La sala afectada por la reducción de aforo durante el Primavera Club 2012 | Iñaki Espejo

Entre las medidas de seguridad que se emplearon en el festival madrileño y la que causó mayor revuelo fue la de los cacheos constantes al público que se trasladaba de una sala a otra dentro del mismo recinto. La falta de libre movimiento dificultaba el disfrute para un evento de estas características. “Si la policía hubiera sido más discreta con las medidas, la organización hubiese quedado mal de cara al público, pero las medidas fueron tan bestias que se evidenció de dónde venía todo”, afirma González.

Acoso a las salas

Uno de los sectores que se siente más dañado es el del circuito de salas. Gran parte de estos espacios con los que HABLATUMÚSICA ha podido hablar comparte un mismo discurso: Acoso. “Siempre que hay algún tipo de incidente de este tipo vienen a machacar”, declara Marcela San Martín, programadora de la sala El Sol. “Al final viene el amigo de un político, que todos sabemos quién es [Miguel Ángel Flores, promotor de Diviertt, la empresa encargada de organizar Thriller Music Park], la lía y terminamos pagando justos por pecadores”. Así sentencia el responsable de contratación de una emblemática sala madrileña que ha pedido permanecer en el anonimato por temor a que “el acoso sea mayor”. Dicha sala se ha visto obligada a cerrar en varias ocasiones, la última pocos meses después del incidente en el Arena.

“El Madrid Arena no tenía defectos de seguridad”

 Ana Botella, Alcaldesa de Madrid

7 de noviembre de 2012

 Todos coinciden en que la descoordinación, la gestión temeraria y la falta de control sobre las instalaciones que provocaron el desastre han afectado a la noche madrileña. “Las medidas tomadas no resuelven el problema del Madrid Arena”, declara Vicente Pizcueta, portavoz institucional de la Plataforma Empresarial Ocio y Turismo de Madrid, que afirma que “el aumento de las inspecciones no se puede separar al caso del Madrid Arena. Es una causa injusta, no tiene nada que ver las actividades que se realizan”. El Ayuntamiento de Madrid ha aumentado un 10% las inspecciones tanto administrativas como policiales, aunque la programadora de la céntrica sala El Sol asegura que la Policía realiza este tipo de acciones de forma semanal: “Es un acoso constante que no tiene sentido. Si ya han comprobado que tenemos todo en reglamento ¿por qué deben visitarnos asiduamente?”

Sala El Sol
La sala El Sol durante un concierto | Son Estrella Galicia

El panorama con el que se encuentran muchos de los espacios destinados a ofrecer una programación cultural en Madrid se ha complicado en el último año. “Si lo que buscamos es salir de la crisis económica mediante el turismo y la cultura, este tipo de medidas no ayudan, puesto que no hacen otra cosa que poner en duda al sector”, afirma Pizcueta. La subida del IVA (21%) y otra serie de impuestos (la SGAE se lleva el 10% de cada entrada), así como el aumento de inspecciones y el control que muchas salas considera excesivo, ha dificultado a varios sectores artísticos en la capital. “Nunca me ha resultado tan complicado ofrecer un concierto en Madrid”, contaba a este medio hace unos días Enric Montefusco, líder de la banda barcelonesa Standstill.

El problema del aforo

Vicente Pizcueta asegura que existe un grave problema con el aforo de los espacios, algo que trae de cabeza a los empresarios del ocio y el turismo. “La regulación que debería existir es el Código Técnico de Edificación”, informa el portavoz de la plataforma madrileña. El conjunto de normas que fue promovido por el Ministerio de Fomento en el 2006 aún no se aplica en todo el territorio español. “El recálculo de aforo debería llevarse a cabo únicamente a través de este código, que se fundamenta en medidas de seguridad y que debería aplicarse en todo el estado igual que ocurrió con la Ley del Tabaco”, sentencia. El espacio Madrid Arena tiene un aforo estipulado para 10.000 personas. La empresa organizadora Diviertt S.L afirmó que a la fiesta acudieron 7.000 y la Policía estimó que la noche del 31 de octubre se encontraban cerca de 23.000 -16.791 tickets- personas en el recinto, 16.000 personas más de lo declarado. Tras lo sucedido, el Ayuntamiento de Madrid redujo el aforo de espacios como el Matadero, prohibió la celebración de eventos parecidos en espacios de titularidad pública y obligó a tomar medidas de seguridad en recintos como el Pabellón de Cristal o el Palacio Municipal de Congresos, que tuvieron que cancelar su programación por echar el cierre durante meses.

Entre otras, las regulaciones pertinentes a la ocupación o aforo son la Ley 17/1997 de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas, el Código Técnico de Edificación (emitido por Fomento en 2006 y sin aplicación en la Comunidad de Madrid), el Documento Básico de Seguridad en caso de incendio, las distintas legislaciones laborales y un largo etcétera de leyes, códigos y decretos que implican distintos requisitos a la hora de calcular la ocupación de un local.

Sin embargo, el aforo y su respectiva regulación no han sido los únicos culpables del detrimento del panorama artístico de la capital:

El nuevo rostro de la cultura: Madrid Destino

El 1 de octubre la empresa Madrid Visitors & Convention Bureau (MV&CB, encargada de potenciar el turismo de la capital) fue absorbida por Madrid Arte y Cultura S.A. (MACSA, entidad gestora de proyectos culturales), pasando a denominarse Madrid Destino, Cultura, Turismo y Negocio S.A., la nueva empresa pública al mando de la gestión cultural y turística. Esta es la información que podemos extraer desde el Ayuntamiento, la propia empresa y la mayor parte de medios de comunicación; pero algo queda en el tintero, algo que nadie cuenta. Junto a las dos empresas antes citadas, Madrid Destino asume las competencias de otra empresa municipal, Madrid espacios y congresos (Madridec), recientemente disuelta. Por si el nombre de esta empresa se ha perdido en la memoria, se trata de una de las sociedades implicadas en los sucesos del Madrid Arena hace un año.

COI visita Madrid Arena para Madrid 2020
El Comité Olímpico Internacional en su visita al Madrid Arena en marzo de 2013.

Tanto la recién creada empresa pública como el Área de Gobierno de Las Ártes, Deportes y Turismo no han querido dar su versión de los hechos. Sin embargo, la oposición al gobierno municipal sí se puso en contacto con HABLATUMÚSICA. “Creemos que Madrid Destino trae un enfoque mercantilista que usa la cultura como herramienta para atraer y fomentar el turismo”, nos comentaba un miembro de la oposición municipal, así como dejaba clara su posición respecto a la trascendencia de la cultura en el nuevo ente público: “el turismo tiene mucho más peso que la cultura en Madrid Destino. ¿Dónde nos deja eso?”.

En confrontación con estas acusaciones de desatención cultural, las competencias de la empresa en materia cultural son múltiples: “El Área de Las Artes, básicamente, mantiene competencias en deportes -polideportivos mayormente-, pequeños centros culturales y museos municipales, poco más”. Por lo tanto, los demás proyectos, eventos y planificaciones culturales recaerán exclusivamente en Madrid Destino, dejando al Área de Gobierno con un mero papel presupuestario; la gestión y ejecución de estos planes y servicios públicos serán llevados a cabo por un organismo que no se ha visto sujeto al escrutinio de las urnas electorales.

Este problema no empieza aquí, sino que tiene su origen en el anterior presidente de MACSA y MV&CB y actual, por el momento, presidente de Madrid Destino: el también ex-delegado de gobierno Fernando Villalonga.

Su extenso currículum en la vida política capitalina comienza con la entrada a la alcaldía de Ana Botella. Amigo de la familia Aznar y hombre de confianza de Botella, se asigna a Villalonga el puesto de delegado de Las Artes, Deportes y Turismo, aún sin aparecer en las listas electorales del Partido Popular. Esto no sería un inconveniente hasta que una sentencia del Tribunal Constitucional dictara que ningún responsable político puede ejercer un cargo electoral sin haber formado parte de las listas electorales; así llegó su destitución de la delegación en mayo, aunque su asignación a la presidencia de MACSA y MV&CB continuaría vigente.

El plan estratégico de Futuro Ciudad Madrid 2020 sería la lanzadera para la creación de Madrid Destino, uniendo las empresas presididas por Villalonga y “permitiéndole optar a un puesto de importancia en la organización de los Juegos Olímpicos, que era lo que estaba buscando. Al no haber sucedido, ha decidido marcharse a su campo”, apunta nuestra fuente en la oposición. Y así, el 15 de noviembre Villalonga abandonará la presidencia de Madrid Destino para ocupar un puesto de asesor en el Ministerio de Asuntos Exteriores. De este modo abandona una empresa que planea drásticos cambios en la gestión cultural del municipio.

El Madrid Arena, un año después

Tal y como señalaban en un artículo de El País, la intención de Madrid Destino es ceder la gestión de los espacios culturales públicos a empresas privadas, salvo el Teatro Español, al cual pretenden blindar ante cualquier uso privado. ¿Qué otros espacios podrían pasar a ser de gestión privada? El Teatro Fernán Gómez, El Matadero y, en una simetría poética, el Madrid Arena, del cual ha adquirido su actual gestión gracias a la absorción de funciones antes responsabilidad de Madridec.

Un Madrid Arena aún en tela de juicio un año más tarde. A pesar de no requerir licencia al tratarse de un espacio propiedad del Ayuntamiento, sí requiere de las condiciones estructurales exigidas y, según el art. 151 apartado t) 4 de la Ley del Suelo de la Comunidad de Madrid, de un acuerdo en pleno municipal que lo permita; dicho acuerdo todavía no ha sido corroborado ni demostrado y el Arena volvió a abrir sus puertas en abril de este mismo año, meses antes de que muchas de las incógnitas de la trágica noche del 1 de noviembre de 2012 hayan sido resueltas.

  • Hablatumusica

    ¿Qué conclusiones sacas del Madrid Arena un año después?