Xoel López, el escritor

Madrid es un café con madera, barra con canto de chapa. Es Malasaña como lo es Carabanchel y también el distrito de Chamberí, zona en la que viven universitarios, ancianos y gatos metidos entre bares y fruterías. Ahí es donde ahora vive Xoel López; cantante, viajante, deportivista y ahora escritor. Siempre lo fue -escritor es el que escribe sin importar el lugar en el que caen sus letras- pero ahora espera sentado en una de esas pequeñas mesas cojas de mármol sujetas por hierro de ribetes para presentar ‘El asaltante de estaciones’, libro publicado en Chelsea Ediciones en el que ha trabajado buceando entre documentos escondidos desde los 16 años. Descansa un café en vaso de cristal que no volverá a beber hasta terminar la entrevista, un diálogo que comienza en Buenos Aires con un correo electrónico del padre del movimiento mod español.

Álex DíezCooper y Flechazos metido a editor- envió hace unos meses ese mail que López acabaría aceptando y convirtiéndose en publicación. “Este es un libro que ya has escrito pero tú no lo sabes”, afirmaba en el mail. “Era el gancho que tenía para atraparnos”, declara López. Se refiere a sus colegas de editorial. Entre ellos están Francisco Nixon, Jorge Martí (de La Habitación Roja) o Fernando Pardo (Los Coronas). “Más o menos somos de la misma generación, gente que derrocha pasión y que, con más o menos éxito nos dedicamos a lo que nos gusta”. ¿Y la generación de ahora con todo esto de la crisis? “Valdrá para ver una autenticidad total, unas ganas de comunicarse más allá de la gente que vaya a escuchar tu mensaje. Es una criba para saber a quién le interesa este mundo más allá del dinero”, afirma Xoel. Sabe bien lo que dice. En aquella A Coruña ser músico no era algo que se contemplase como una opción vital. “Sabía que iba a ser músico, me daba igual ganar dinero o no. Me imaginé siempre haciendo el trabajo que pudiera pero sin abandonar la música. Tras muchos cambios en mi vida y llegar a Madrid con 20 años me vi cerca de esa posibilidad y lo intenté”.

Volvamos al libro: “Yo he sido siempre fan de la música de Álex, fue todo un halago ver ese correo pero el siguiente pensamiento que me vino a la cabeza fue la gran responsabilidad que caía sobre mí. Lo que me relajó era la idea que tenía él de los libros, me dijo que no tenía que verlo como una biografía, que era una selección de esquejes y de apuntes que han definido mi carrera, un libro circunstancial”, declara Xoel mientras toca el libro en el que ha depositado documentos que nos acercan a un pasado que queda lejano pero en el que no encontramos demasiadas diferencias con la idea actual que se pueda tener de él.

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“Al ponerme a trabajar en el libro tuve muchas sensaciones diferentes. Me afectó verdaderamente en lo emocional remover el pasado. Suelo ser alguien que trabaja mirando hacia adelante, que no suele rascar en el pasado pese a que me acompaña y hago lo que hago porque vengo de ahí”, afirma el artista que un día dejó de ser Deluxe para recuperar su nombre. ‘El asaltante de estaciones’ inicia su viaje en el fanzine Headlines. Estamos en 1994 y Xoel no tiene los 18 pero ya es guitarrista y cantante en Los Covers, su primera banda de verdad. “Este libro me ha obligado a analizar mi pasado, mirarlo y desempolvar cosas de mi adolescencia. Ha sido bonito. Me gustó ver que, en esencia, sigo siendo el mismo”. Con 16 años ya se declaraba admirador de The Small Faces, Supremes o The Who. No hay mucho que esconder. “Si algo queda claro en este libro es que la música es mi pasión. Lo era y no ha dejado de serlo nunca. Trabajando en esos textos y fotos no sentí que tuviera que renegar de nada, me quedé conforme”. Xoel señala una de las instantáneas que mejores recuerdos le trae. Está en Londres, es 1992 y su cara sigue siendo la misma a excepción de la barba que puebla su cara y por la que se le reconoce desde sus inicios en la música. Señala una parka que sostiene en la foto y que apenas se puede distinguir. Tenía 15 años y ya era mod.

En ‘El asaltante de estaciones’ podemos descubrir facetas alejadas de su carrera musical. Hay un Xoel que acude cada dos semanas a Riazor para animar a un Deportivo del que ha visto luces y sombras. Del Súper Depor de Arsenio Iglesias con Bebeto a la cabeza al gol de Aduriz y el descenso de 2011 pasando por el “Saca el machete, Lasarte, saca el machete”. “Lo bonito que tiene este libro es que saca a relucir aristas que son grandes desconocidas”, cuenta el escritor, apasionado por el fútbol y que busca gente con la que jugar pachangas como las que jugaba en Buenos Aires dos veces por semana.

Tras cinco años en la capital argentina, ¿encontró esta Madrid muy cambiada? “Aún es pronto para emitir un juicio y no meter la pata. Las primeras veces que vine de visita veía a la gente cabizbaja, era el inicio de la crisis y el ambiente estaba atormentado. Ahora hay gente que, o lo ha asimilado o ha empezado a rebelarse. Eso ya es una acción. La gente está dejando de estar paralizada, está organizándose, es más crítica y más activa”. Lo cuenta con la pasión de alguien que regresa a su casa. Xoel López pasó un tiempo en A Coruña entre su etapa en Buenos Aires y su regreso a la capital que nunca tendrá unos Juegos Olímpicos. La ciudad gallega aún no ha encontrado espacio en sus álbumes. Si la ciudad argentina era ‘Atlántico’ (Esmerarte, 2012) y Madrid era el agrio y genial ‘Reconstrucción’ (EMI, 2008) quizá el siguiente álbum tenga algo de la ciudad vigilada por la Torre de Hércules.

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