El Ayuntamiento de Madrid estrangula su Festival de Jazz

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Madrid continúa en su barbárica transformación hacia un mastodóntico centro comercial. Entre privatizaciones y cierres, la acción del gobierno municipal no hace más que menospreciar y, aún más grave, mutilar cualquier proyecto cultural que tenga el valor de surgir en una capital que agoniza a cada sala, teatro y cartel que se ve rescindido. No hay lugar para la certeza; cada vez que entres en una sala de conciertos o acudas a un festival celebrado aquí, puede ser la última vez que ésta funcione. En un vaso ya rebosante, se atreven a verter más agua con la presión a la que se ha visto sometido el 30º Festival de Jazz de Madrid y por lo que se ha visto forzado a suspender su esperada edición anual.

Por primera vez desde su fundación hace tres décadas por parte de Javier Estrella -responsable aún del festival en su función como director de la productora Címbalo, encargada del mismo-, el evento jazzístico se ve forzado a clausurar su celebrada edición, dada la irresponsabilidad con la que ha sido tratado por parte del Ayuntamiento. El pasado 2012 fue el primer año en que no recibieron la subvención municipal, que un año antes (2011) habría supuesto 150.000 € del total invertido. Sin embargo, el Ayuntamiento de Madrid se comprometió a ceder el uso de las salas y teatros donde fue planificado su desarrollo, aunque no aportara el personal o material técnico.

Para su trigésima edición, el Área de Gobierno de Las Ártes, Deportes y Turismo de Madrid a través de su Director de Artes Escénicas, Natalio Grueso, fichó a la productora catalana The Project como organizadora del evento, al que ésta añadió dos entidades más: SF Music y la ya citada Címbalo. El señor Grueso -imputado a principios de año por malversación de fondos en el caso Oscar Niemeyer-, acordó verbalmente con la organización del festival, es decir, las tres productoras mencionadas, a ceder el Teatro Fernán Gómez, el Circo Price y el Centro Conde Duque, además del material técnico y personal de dichos espacios para la celebración del festival, aunque no se llega a convenir ningún aporte económico, ya sea directo o por subvención, como nos comentaba Javier. Llega el contrato a manos de Estrella, no hay referencia alguna a dicho acuerdo, no hay teatros ni salas y, por supuesto, llega tarde.

Al pedir el cumplimiento de lo acordado -a lo que el Ayto. esgrimaba como excusa un fallo telemático-, y ver que seguía retrasándose su llegada a tan solo un mes de la celebración del festival, su histórico director decide suspender el festival.

The Project Music Company, S. L. es legítima titular de la Marca “Festival Jazz Madrid“. A tal efecto se reconoce a las empresa Címbalo y SF Music la colaboración en el evento objeto del presente contrato

– Contrato entre Madrid DESTINO y The Project: EXPONEN, sección II.

Según el Área de Las Ártes, en ningún momento se ha entablado contacto con la productora Címbalo, solo con The Project; extraño entonces que al llamar a la productora no tengan conocimiento del desarrollo de su festival. De hecho, declaran haber tenido que cancelar Las Ártes el festival, cuando la suspensión ha llegado por parte de otros actores. Sin embargo, en el contrato que el señor Estrella ha cedido a HABLATUMÚSICA, se puede observar claramente en el EXPONEN, sección II que “The Project Music Company, S. L. es legítima titular de la Marca “Festival Jazz Madrid“. A tal efecto se reconoce a las empresa Címbalo y SF Music la colaboración en el evento objeto del presente contrato ”. A un mes de su apertura, ya no solo no disponían de lo acordado, sino que la programación de noviembre del Teatro Fernán Gómez ya contaba con otros espectáculos en las mismas fechas y, para rematar el despropósito, las negociaciones y firma del contrato pasaban de Las Ártes a la recién estrenada Madrid Destino Cultura, Turismo Y Negocio, empresa privada municipal del anterior delegado, Fernando Villalonga.

Añadido a esto, los cálculos hechos sobre los gastos del gobierno municipal son exagerados y de finalidad inmoral. Tal y como declaran: “Esta situación implicaría un coste económico elevado […], así como un lucro cesante al no poder utilizar sus espacios escénicos”, por lo cual han “decidido” cancelar el festival; unos costes que calculan en 600.000 €, mientras el único gasto solicitado por la organización ha sido de publicidad (15.000 € según Címbalo) y la cesión de las sedes (300.000 € perdidos de ingresos, como apunta Las Ártes, aunque sean espacios mantenidos con impuestos).

[quote_box_center]Hagamos un cálculo rápido: Si hubiera un espectáculo cada día durante un mes (lo cual no es así) cada jornada se ingresaría: 300.000 / 30 = 10.000. Si su aforo consta de 300 personas… 10.000 / 300 = 33 euros que costaría cada entrada (las entradas oscilan desde los 8 a los 20 € como máximo). Dividimos entre el Fernán Gómez y el Circo Price (sedes que cita la nota de prensa) y saldría a 15 € por entrada; nos vamos acercando. Pero entonces descontamos la proporción correspondiente a artistas, promotores, managers…con lo que el resultado no llegaría ni a la mitad del manifestado. La cifra es FALSA, por lo tanto.[/quote_box_center]

Un gasto que el Ayuntamiento no está dispuesto a aceptar, pero comparado con otros eventos recientes, expone a la luz la errónea dirección en su gobierno: los Juegos Olímpicos y sus 3.000 millones, la futura inversión de tres millones de euros para promocionar “la marca Madrid”… pasos en falso que nos dejan ver las erróneas prioridades de nuestro gobierno. Sin embargo, los 600.000 (según fuente oficial) o 400.000 (según la productora) serían una carga demasiado pesada para nuestras arcas públicas.

Obviamente su planificación cultural, si existe, no funciona. Quizás ese 22’2% menos de turistas en agosto no habría sucedido en la capital de ofrecer una propuesta cultural de calidad, lo cual es, al fin y al cabo, uno de los motivos esenciales en el turismo. La hipocresía aquí no es una opinión, sino un hecho cuando “el estandarte cultural” (como la delegación lo denominaba) es forzado a ser suspendido en un ensueño de plan maquiavélico que están logrando acometer; cuando, de ser acertadas las estimaciones de la productora, los 40.000 empleos o los 600.000 euros de retorno que podéis ver en su comunicado, ya no sucederán -una prioridad y una justificación a cualquier empresa disparatada que promocione el Partido Popular de Madrid, si recordamos aquel momento en el que Eurovegas iba a ir a parar a Alcorcón o la aún pendiente solución al Palacio de la Música; pero aquí no valen-.

El año que viene, su fundador espera poder celebrar su trigésima edición, pero esta vez sin ningún tipo de colaboración con el Excelentísimamente pernicioso Ayuntamiento de Madrid. Para eso queda un año, lo importante sucede ahora y hay mucho que hacer. No critico por la mera diversión que conlleva, lo hago con la esperanza de un deseo de redención o de corrección por parte de aquellos que están haciendo mal las cosas. Porque la crítica constructiva es lo único civilizado que nos queda y a lo que nos podemos aferrar, incluso ante la indiferencia y repulsa constante de nuestros escogidos adalides culturales hacia el objeto de su defensa.

  • Hablatumusica

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