Guns n Roses vs U2

2
Guns N Roses fondo rojo

Pocos pueden alardear de haber llevado a cabo unas giras más exitosas que las de Guns N’ Roses U2. Cada uno como digno representante del rock como fenómeno de masas. El género tiene difícilmente otros mejores grupos de bandera para revolucionar la historia del directo sobre un escenario, cada uno a su manera. Así, uno de los enfrentamientos más esperados tiene que ser el que mida a dos gigantes así por la candidatura a reyes de la arena. No os lo perdáis.

  • Carlos Argüelles vota por Guns N’ Roses

Corría el año 1988. Se celebraba en Donington Park, circuito de carreras de Inglaterra, el célebre Monsters Of Rock, un macroncierto al que acudieron 120.000 personas. El cartel prometía: Iron Maiden como lead-band, grupo al que secundaban unos consagrados Kiss, los considerados para muchos como desertores Megadeth, los fundadores del Power Metal Helloween y el célebre David Lee Roth de Van Halen. Ah, y unos jovencísimos Guns N’ Roses.

Recién llegados al estrellato, la banda era invitada formalmente a ser uno de los grupos de dicho festival. Ya por aquella etapa llenaban los corazones de los rockeros más fervientes, y provocaban espasmos de placer entre los grupos de adolescentes femeninos. Axl Rose, frontman de la banda, era visto como un visionario al que acompañaba SaulSlashHudson, guitarrista en alza. La combinación con el resto de miembros de ese grupo primigenio, con Izzy Stradlin, Duff McKagan y Steven Adler era tan explosiva que, para muchos, eran los nuevos “salvadores del rock”. Era tal la locura que desataban que, nada más salir al escenario, se produjo una avalancha humana que provocó la muerte de dos personas. Ahí es nada.

¿Qué se puede decir de Guns N’ Roses que no se conozca? Dioses del olimpo del rock hasta su separación (Axl Rose mantiene el nombre de la banda, pero ya no son lo mismo) aún son adorados y venerados por miles de seguidores de todo el planeta Tierra y de parte del extranjero. Su logotipo es tan famoso como el de Los Ramones y sus temas, eternos. Perennes como la hoja de algunos árboles.

La banda nacida en Los Ángeles que paradójicamente provoca bailes casi diabólicos nos ha dejado temas deliciosos e imperecederos. Todo un referente del rock, nadie nacido a finales de los setenta no ha escuchado algunas de sus canciones. A través de ellas, y con permiso del gran Bob Dylan, hemos llamado a las puertas del cielo, conocido una ciudad paradisíaca o visto llover en noviembre. Nos han invitado a ir a urbes parecidas a junglas, y todos hemos deseado conocer a esa dulce y tierna niña suya. E incluso coquetear con ella, pero a ver quien era el guapo que lo intentaba. Un grupo cuyo icono era una calavera rodeada de revólveres no puede ser más peligroso

Desde el primero al último, e insisto que sólo gasto mi tiempo hasta la disolución de la primera formación del grupo, todos sus álbumes son geniales. De hecho, de esta primera etapa se han vendido casi cien millones de copias en todo el mundo. Ahí es nada. Appetite for Destruction, su primer disco, fue el único álbum debut de la historia en colocarse como número uno de ventas a nivel mundial. Eso es una verdad impepinable, nadie lo ha logrado después de ellos. Cosa que mi banda rival de esta noche, U2, jamás ha conseguido.

Estamos ante dos colosos de los grandes conciertos del siglo XX. Ambos grupos son considerados como unos de los mejores en grandes escenarios y emplazamientos, pero las sensaciones puramente rockeras sólo las transmiten los Guns’N Roses. U2 tienden más al pop, se quedan a medio camino, y no han supuesto una ruptura en el mundo musical contemporáneo. La banda de Slash, igual que hizo Nirvana, sí.

Una lástima su separación. Las soberbia de Axl Rose, apropiándose del nombre e imagen de la banda y echando al resto de miembros de la banda es deleznable. Su tendencia egocentrista y megalómana llevó a la quiebra musical a una de las mejores bandas del siglo XX. Qué se puede esperar de un hombre que se permite cambiar a Slash por un guitarrista que, por muy bien que toque, se planta en los escenarios de todo el mundo con un cubo de Kentucky Fried Chicken en la cabeza… Así fue que el esperado Chinese Democracy, uno de los álbumes más caros de la historia presentado por Rose hace escasos cuatro años, fue todo un desastre monetariamente hablando… Es como si Freddy Mercury hubiera expulsado a Brian May de Queen para presentar en su lugar al de los Jonas Brothers

[TS-VCSC-Divider divider_type=”ts-divider-three” divider_text_position=”center” divider_text_border=”#eeeeee” divider_image_position=”center” divider_image_border=”#eeeeee” divider_icon_position=”center” divider_icon_color=”#cccccc” divider_icon_border=”#eeeeee” divider_border_type=”solid” divider_border_thick=”1″ divider_border_color=”#eeeeee” margin_top=”20″ margin_bottom=”20″]
  • Sam Gutiérrez vota por U2

Media docena de adolescentes se reúnen para aporrear instrumentos y tres décadas después son una de las bandas más influyentes de todos los tiempos. La de U2 es una historia de cuento. Daría para una superproducción hollywoodiense, hasta para una serie de la HBO de ésas que tan de moda están últimamente. U2 se ha ganado con creces una baldosa en el Hall of Fame de la historia de la música. Y con ello doy por sobreentendido que la formación irlandesa está por encima de Guns N’ Roses y tantos otros. Ahí van mis argumentos:

Desde sus primeros encuentros a mediados de los setenta, Paul Hewson (aún no era Bono) y cía han tenido la capacidad de adaptarse al paso del tiempo. El cuarteto ha sabido qué hacer y cómo hacerlo en cada momento. Opino que musicalmente les costó empezar, encontrar SU sonido, aunque sus directos fueron un potentísimo imán de seguidores. El nombre de U2 corría como la pólvora. Desde el punk manso de sus inicios hasta el pop-rock que han practicado recientemente, la banda dublinesa ha hecho gala de una personalidad digna de mención. Han tenido sus altibajos y alguno de sus experimentos no ha tenido el resultado esperado (no me convence la línea que cogieron en The Unforgettable Fire y The Joshua Tree, aunque Rattle and Hum es de sus mejores trabajos), pero nunca han dado argumentos para que los más pesimistas les proclamen de capa caída. Insisto en el mérito que tiene sobrevivir a tantos años en la cima. U2 nunca serán un grupo de viejos rockeros. U2 se han ganado el crédito de muchas generaciones. Le gustan a mi abuelo, a mi madre, y a mí.

Hace unas semanas escribía sobre Queen y hacía referencia a Freddie Mercury. Cada gran banda requiere de un gran frontman. Mercury y Bono representan dos figuras antagónicas. Las formas de uno y otro son opuestas pero ambos desenvuelven su papel a la perfección. Uno con bigote y el otro con gafas, manipulan a la masa como pocos son capaces y, ante todo, la popularidad y el éxito de sus bandas se ven inmensamente beneficiados de ello.

Empezaba mi texto diciendo que la de U2 es una historia de cuento. Lo que no he dicho en ningún momento es que este cuento esté acabado.

____________________________________________________________

 

  • La votación sigue en twitter con #gunsHTM y #u2HTM
  • Todas las Batallas de Bandas, aquí