Los discos de Eels: del peor al mejor

Con motivo del lanzamiento de 'The Cautionary Tales of Mark Oliver Everett', repasamos los mejores discos de la banda de Mr. E.

0
2538
Mark Oliver Everett sentado con dos chicas desnudas

Eels han tardado menos de un año en volver a aullar. ‘Wonderful, Glorious’ (Vargant Records, 2013) fue una vuelta llena de energía, el menos Mark Oliver Everett de todos sus discos. Todo lo contrario a ‘The Cautionary Tales of Mark Oliver Everett’ (Vargant Records, 2014), lleno de incómodas letras, de dolor, de exorcismos, de orquestas que sustituyen los ruidos con los que Mr. E nos hace bailar y llorar al mismo tiempo. El genio de Virginia tiene una discografía apabullante y aprovechamos la publicación del nuevo álbum para repasar los cinco mejores discos de Eels.

5. ‘Hombre Lobo’ (E Work/Vagrant, 2009)

Vomitar todos los fantasmas del pasado en ‘Blinking Lights and Other Revelations’ (Vagrant, 2005) le costó cuatro años de amarga resaca. Cuatro años en los que Eels no grabaron nada. Hasta que llegó ‘Hombre Lobo’. Mr. E se aleja de sí mismo y se vuelca en el deseo y la lujuria que describe con guitarreos inolvidables como los de esa bala en la cabeza titulada ‘Lillac Breeze’. Los aullidos de ‘Fresh Blood’ y los acordes melancólico-viajeros de ‘All the Beautiful Things’ están envueltas en una caja de Cohibas. Uno de los vicios sagrados de E.

4. Shootenanny!’ (DreamWorks, 2003)

Eels nunca han estado tan cerca del blues original de Estados Unidos como en este álbum. E se reunió con su banda y en sólo diez días parió esta obra de folk desbordante. Un trabajo que se mete directamente en tu cabeza y no te suelta. Canciones poco arregladas y contundentes como ese ‘Saturday Morning’ tan accesible o la bella y ralentizada pieza titulada ‘Love of the Loveless’, disfrutable, sobre todo, para los paladares más finos.

3. Electro-Shock Blues’ (DreamWorks, 1998)

Mark Oliver Everett había triunfado con su debut, ‘Beautiful Freak’ (DreamWorks, 1996). Estaba en la cresta de la ola. Pero la vida le dio un golpe en la boca del estómago. Liz, su hermana a la que amaba incondicionalmente, se suicidó tras una vida entera amenazando con ello y, por si fuera poco, el cáncer atrapó a Nancy, su madre, para siempre.  ¿’Electro-Shock Blues’ es un disco sobre la muerte? No, habla de la vida. De lo puta que es. Confesiones a ritmo de blues de electrochoque que pone la piel de gallina por culpa de los pertubadores sonidos de ‘Cancer for the Cure’ o la guitarra y la voz seca de ‘Dead of Winter’.

2. Souljacker’ (DreamWorks, 2001)

Un álbum que empieza a toda hostia con una canción que retrata las burlas hacia un niño con cara de perro, ‘Dog Faced Boy’. Eels, el rockanrolla. El músico envuelto en drama se muestra agresivo y agarra las guitarras eléctricas más salvajes de su carrera para hacerte sudar. El asesino robador de almas es el click que inició este trabajo portentoso. El cinismo y el poderoso riff de ‘That’s Not Really Funny’ son historia del rock enervado de un hombre lleno de heridas. Y luego están las bellísimas melodías de ‘Fresh Feeling’ o ‘Woman Driving, Man Sleeping’.

1. Blinking Lights and Other Revelations’ (Vagrant, 2005)

Noventa minutos de obra maestra. Así sin más. Este disco guarda el talento, las sombras y la agria voz de E. Un doble álbum repleto de sonidos preciosistas, vientos, cuerdas y contundentes sonidos acústicos. Las letras están llenas de profundas y amargas reflexiones. Mientras las melodías levantan unas inevitables ganas de luchar. Es la banda sonora perfecta de su libro autobiográfico ‘Cosas que los nietos deberían saber’ –el mejor libro de auto ayuda de la historia-. Es el álbum en el que Tom Waits hubiera colaborado si no hubiera ignorado las directrices de Mr. E. Es el álbum que contiene ‘Trouble With Dreams’ o ‘Hey Man (Now You’re Really Living)’ o ‘Losing Streak’…