Los discos de Mastodon: del peor al mejor

Repasamos los seis álbumes que componen la discografía de Mastodon y los ordenamos del peor al mejor.

1
3550
Mastodon sentados en un banco en el parque
El metal tiene nombre propio: Mastodon. Aunque desprecio el título de “la banda de metal que le gusta a los que no les gusta el metal”, es cierto que la banda de Brent Hinds, Troy Sanders, Brann Dailor y Bill Kelliher ha logrado llevar el metal más allá de los fans habituales del género. Uno de sus mayores méritos ha sido compaginar composiciones complejas, repletas de exuberante virtuosismo, con un talento para la melodía que haga de lo matemático, accesible.

El conjunto de Atlanta ha publicado seis álbumes, siendo ‘Once More ‘Round the Sun’ (Reprise, 2014) su más reciente entrega discográfica, con la cual han marcado profundamente una dirección menos enrevesada hacia parajes más asequibles. Repasamos su brillante discografía y ordenamos sus discos del peor al mejor (o, mejor dicho, del menos bueno a la obra maestra):

6. ‘Once More ‘Round the Sun’ (Reprise, 2014)

El último trabajo de Mastodon ahonda en la vertiente menos matemática del conjunto. Aunque contenga himnos como ‘Chimes at Midnight’ o ‘Asleep in the Deep’, sufre graves heridas con acercamientos al metal alternativo en ‘The Motherload’ y, por lo general, sacrifica sus cuidadas estructuras cambiantes por pinceladas de pop que, si bien lo hacen más accesible, lo desproveen de una faceta esencial de la banda.

5. ‘Remission’ (Relapse, 2002)

Es duro, la tralla es incesante desde el primer minuto, dejando a su paso himnos de la banda como ‘March of the Fire Ants’o ‘Trampled Under Hoof’, pero todavía no habían desatado todo su potencial. Como muchos debuts del género, recalan en su habilidad para ser duros e intensos, pero sin remarcar la musicalidad que luego mostrarían. Siempre ha estado presente, pero las voces pueden servirnos de ejemplo, con una clara mayoría de líneas guturales que, más adelante, se convertirían en perfectas armonías entre sus tres cantantes.

4. ‘The Hunter’ (Reprise, 2011)

El germen de su más reciente álbum comenzó a gestarse en ‘The Hunter’. Los guiños al groove metal de ‘Curl of the Burl’ se entremezclan con el hardcore de ‘Spectrelight’ y comienzan a acercarse a un bizarro pop alternativo con ‘The Creature Lives’. Sientan las bases de su lejanía respecto a la dureza inteligente que lo precedía, aunque aquí solo se intuya este distanciamiento, predominando los enormes riffs, sus cuidadas melodías y la indómita hiperactividad de su batería, Brann Dailor.

3. ‘Blood Mountain’ (Reprise, 2006)

Las alas hacia una mayor diversidad musical y el affaire progresivo que presentan en ‘Bladecatcher’ se extienden en este tercer álbum. Este disco contiene cortes magistrales como ‘Sleeping Giant’, una línea coherente y del mismo virtuosismo en su ejecución y su composición.

¿Que le relega al tercer puesto? Su anterior trabajo expuso el máximo nivel en una vertiente del estilo del cuarteto, mientras este bebía de sus mismos recursos y comenzaba, por otro lado, a despegar hacia otras latitudes aún por conquistar. Hacen igual de bien lo que ya hicieron en ‘Leviathan’ -aunque con menos frescura- y todavía necesitaban desarrollar la sensibilidad de ‘Crack the Skye’. Y, aún así, sigue siendo un álbum espectacular.

2. ‘Leviathan’ (Relapse, 2004)

Este segundo trabajo es el máximo exponente de la vertiente más dura de la banda. Cuando dejan de lado los compases de incomprensible medición apelan a la simple y directa dureza. Si en ‘Remission’ aún faltaban por pulir los detalles más personales del conjunto, aquí los exponen en todo su esplendor. Dejan ver su versatilidad en el oscuro folk metal instrumental ‘Joseph Merrick’ y, además, abre con ‘Blood and Thunder’. ¿Qué más se puede pedir?

1. ‘Crack the Skye’ (Reprise, 2009)

Algo más; siempre se puede pedir algo más y ellos lo ofrecen en su obra cumbre. La psicodélica narrativa espacial viaja al sol y aterriza en la Rusia de Rasputín en ‘Crack the Skye’. Descubrimos la cara del metal progresivo, donde realmente despuntan de todas las bandas de su generación como una propuesta única y particular.

Patrones rítmicos insólitos, estructuraciones operísticas, riffs trepidantes y la mayor profundidad compositiva del grupo, con la introducción de instrumentos nuevos y recursos innovadores para una banda de metal al uso. Desde ‘Oblivion’ hasta ‘The Last Baron’, la historia nos guía a través de una absoluta obra maestra que redefinió el género.

  • Polanski Gabez

    compa the last baron es la mejor