#culturaTown | por Berto Barros

En anteriores #culturaTown ya reflexionaba acerca de la poca aceptación de plataformas como Spotify en España. Hablo de poca aceptación en cuanto a numero de usuarios que pagan por utilizar el servicio, no en cuanto a numero de usuarios en si, que somos bastantes.

La cultura, por supuesto, deber ser libre. Libre de creación, sin barreras creativas ni censuras de por medio. Una libertad que en ocasiones es mal entendida por el gran público y se alude a aquello de “la cultura es libre, es de todos”, y por eso “tiene que ser gratis”.

No, de ninguna manera. Cultura libre no es cultura gratis. Que la cultura sea gratis está haciendo que, por ejemplo, alguno de los periódicos más importantes de España estén haciendo ERES en sus versiones digitales porque “no se pueden mantener solo con la publicidad”. Que la cultura sea gratis hace que cada vez que nos descargamos pelis o discos pongamos en un aprieto a los artistas, a los actores, al que lleva la comida a los actores y al de luces que monta los escenarios en los festivales que vamos en verano.

Poco me importan los grandes estudios de Hollywood, los Oscars o las grandes majors musicales. Os hablo de hacer un esfuerzo por intentar entender que detrás de cualquier pieza visual o audiovisual que disfrutamos, hay un esfuerzo técnico, creativo y económico. Que al igual que aceptamos que cuando bajamos por la mañana a por el pan para la comida tenemos que darle al panadero algo a cambio por el producto que nos entrega, porque ha madrugado para comprar la materia prima para crear la barra de pan, la ha creado y ha pagado impuestos para tener su panadería abierta, cuando vemos una peli por internet deberíamos hacerlo via uno de los numerosos videoclubs online (Filmin, Youzee, Voddler, Netflix..) disponibles, puesto que el esfuerzo para que esa película llegue a ti y la puedas disfrutar es, al menos, igual de grande que el de amasar una barra de pan.

Cierto es que muchos de estos V.O no tienen estrenos simultáneos con salas de cine y que, si queremos ver la peli en cuanto sale en muchas ocasiones no nos podemos permitir pagar el prohibitivo precio al que están en los últimos años las entradas, pero esto ya sería tema para un próximo #culturaTown. También entra en juego si la cultura cuando es subvencionada debería ser o no gratuita o al menos ser más económica. Uno de los mayores problemas del cine español en la actualidad es precisamente ese, que es en un porcentaje altísimo subvencionado y en consecuencia poco o nada rentable.

Llevo ya 10 meses haciendo un esfuerzo y pagando unos 10€/mes por una de las plataformas de música más populares y creo que es un dinero estupendamente invertido. También a su vez de vez en cuando no me queda otra que bajarme pelis o álbumes.

Con un poco de conciencia social hacia pagar por la cultura como por cualquier otro producto y otro mucho de conciencia por parte de los grandes grupos audiovisuales de querer dejar de hacer esas ingentes cantidades de dinero por sus productos, bajando el precio de CD, entradas de cine, mejorando los V.O y siendo más transparentes con el público la cultura volverá a flote ahora que tanta falta hace en una sociedad, cada vez, más culta y con menos dinero.

Un poco de esfuerzo de cada lado y podremos levantar la situación. Aún así, sigo creyendo un error creer que cultura libre signifique cultura gratis.

  •  y tú, ¿qué opinas?

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