El deslustre de Radio 3

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Son las nueve menos cuarto y llego a casa de trabajar. Acostumbro a mantener lejos los horarios de oficina, de hecho acostumbro a mantener lejos cualquier tipo de esquema diario. Apuro la madrugada para soltar gilipolleces en Twitter, me despierto a las 9, y a las 10-11 empiezo mi jornada laboral con comedia con las portadas de La Razón y ABC. Tengo un flujo de trabajo bastante risueño por lo que mi día a día pese a muchas horas de trabajo es bueno. Pero la mejor parte del día no es llegar a casa, faltan quince minutos para la mejor parte del día. Tengo mecanizado que al pasar por el salón enciendo la radio. Siempre hay sintonizada una emisora de Radio Nacional: lo sé, encender la radio nada más entrar en casa, poner Radio Nacional, parece que vivo en 1949. No es que me siente en mi sillón de orejeras a escucharla. En esos quince minutos, me cambio, abro el salchichón y bajo la primera cerveza. Las 9. Arrancan esas múltiples cuerdas que durante dos minutos me obnubilan en un trance de tranquilidad, inhóspito las 23 horas y 58 minutos restantes del día. Comienza “Flooor de Passsiióooon”, hasta como lo concatena sílaba a sílaba Juan de Pablos con su tonada me sume en la más profunda abstracción. Una hora de MI felicidad, porque lo que consigue ‘Flor de Pasión’ en una hora es estar en TU felicidad, la que es solo tuya y disfrutas tú a tu aire.

Como a mi me pasa con ‘Flor de Pasión’ a otros les pasaba con ‘Disco Grande’, ‘El Ambigú’, ‘Hoy Empieza Todo’, ‘Diálogos 3’, ‘El Sótano’, ‘Diario Pop’, y muchos más. Radio 3 es prácticamente el único valor que recibimos algunos a cambio de nuestra “contribución” a la radiotelevisión pública española, todas las emisoras de Radio Nacional en general. No existe una alternativa a Radio 3. Es el reducto contra las radiofórmulas, la radio privada que solo habla de política y de deporte equitativamente, los patrocinios comerciales encubiertos, las tendencias de plástico volátiles, el conservadurismo cultural, la pose y el postureo. ¡Porque es un servicio público! No puede decirse más simple. ¿Es o era? ¿Hablamos en presente o ya en pasado? Es un servicio público que empieza a agonizar. Comentaba Ramón Trecet en una entrevista: “los procesos industriales chocan con los románticos procesos creativos de la emoción. Entonces entiendes que Orson Welles acabase borracho. Comienzas a relajar tus propuestas estéticas inconscientemente”. No hay mejores palabras que describan la realidad destructiva progresiva de Radio 3, en general, de la radiotelevisión pública española.

 “la sociedad sin cultura es una jungla”

Radio 3 se la cargan. La cultura se la cargan y ya lo he hablado antes en este espacio. No es que “se estén cargando la radio pública porque ‘Carne Cruda’ lo han limpiado sin escrúpulos de la parrilla’, es que la depuración de Javier Gallego y su ‘Carne Cruda’ es el vivo ejemplo y la enésima acción de que Radio Nacional se dirige como hace todo hijo de vecino con su empresa en este país, como la “empresa de José Luis”. No es la caca, es el misterio que encierra la mierda. Entiendo a Gallego porque sabe lo que hace perfectamente vociferando a los cuatro vientos de la decapitación de su programa, se va salpicando de mierda a algunos, él vive así con los sentidos, y se va con la cabeza alta porque su programa ha sido el último estandarte de independencia en medio de las purgas ideológicas del gobierno del PP en la radiotelevisión pública española. Pero entiendo también a Tomás Fernando Flores, a él le ofrecen el cargo de director de Radio 3 y es un ascenso en su carrera, ¡qué pollas!, como si está Cecilia de Borja gobernando. Hace lo que tiene que hacer. Lo que pasa es que Tomás Fernando es otro vivo ejemplo de la ineptitud en la dirección de un servicio público que ofrece cultura. Primero porque el despido es ‘Made in Spain’ como describe Gallego en su carta de despedida. Y me inclino por Gallego por su integridad periodística, no dudo desde luego de la de Tomás Fernando al que sigo admirando por ‘Siglo21’, sino porque pega más con los parámetros de cómo funcionan en general las cosas aquí. Y segundo porque lo primero se reafirma con la respuesta del nuevo director a las acusaciones: a la web de Radio 3 no se le ocurre otro momento mejor que cuando Gallego y Carne Cruda son trending topic en España, que publicar y empujar a las redes sociales su nueva programación bajo el título “Ahora Radio 3 es más Radio”, poco perspicaces, lo que provocó una tormenta social de indignación en Facebook (a 100 comentarios por minuto) y Twitter.

Son solo unos pocos (y mínimos) detalles de muchos. Recuerdo el despido sucio de Diego Manrique y su ‘El Ambigú’ hace dos años; apuntó directamente al entonces director de Radio Nacional, Benigno Moreno, no a Lara López, ex directora de Radio 3. Recuerdo la fea salida de Ramón Trecet en 2008 con su ‘Diálogos 3’ tras 34 años en la radio nacional y éste sí acusando a López. Recuerdo la salida de otros mitos radiofónicos como Chema Rey y Jesús Ordovás. “Es que son dinosaurios que levantan mucha polvareda mediática”, argumento admitido pero, joder, ¡qué dinosaurios!, yo no dudo con su carrera de su integridad periodística y humana, únele la integridad de Javier Gallego. Y si toda esa mierda sale a flote (rumores, pullas, cuchilladas), es que aquello es más Radio Patio que a una radio pública nacional. ¿Cómo va a ganar en calidad un servicio público que ofrece cultura con este panorama? En todo caso, una progresiva mala dirección, por equis razones, ya sea falta dinero, que cada director monte su guerra, o presiones políticas, lleva a la mediocridad.

Porque el gran detalle, la verdadera realidad que ejemplifica está dirección es mirar de arriba abajo la parrilla para esta temporada aplicando el análisis abstracto del pensamiento crítico. Y cito a una fuente con la que hablaba esta tarde que sabe de esto y lo ha desgranado internamente mejor que yo desde mi posición de oyente: “la nueva dirección apuesta por la música, solo la música, si no hay crítica ni contenido cultural no se hablan de las cosas que pasan. La música es la solución para que no se hable, poner a unos tíos que hablen de discos”. Solo así se explica el adiós de ‘Carne Cruda’ (contenido y crítica) o la partición de ‘Hoy Empieza Todo’ (¿porque a Ángel Carmona se le nota que se muerde la lengua?). Sigue: “Una radio plana, sin contenido, sin ritmo, sin análisis, si pusieran música en Radio 1 no notaríamos la diferencia. Lo mismo son simples órdenes políticas, lo mismo es una tendencia general. Pero los programas de contenido se trasladan al sábado, cuando la audiencia está en el fútbol”. Yo soy de los conspiratorios, todo apunta a la mano política que solo quiere convertirnos en ovejas, y los acontecimientos me respaldan: ¿qué sentido tiene decapitar ‘Carne Cruda’ y partir ‘Hoy Empieza Todo’, los dos programas con más audiencia de Radio 3? Son programas de contenido y crítica, y molestan. Es lo mismo que, ¿qué sentido ha tenido el cese de Juan Ramón Lucas y Toni Garrido con dos programas con mucha audiencia y reconocida calidad radiofónica? Ya ni se molestan en esconder las purgas ideológicas. Volviendo a Radio 3 concluye mi fuente: “la gran pregunta es si la nueva dirección se piensa que los jóvenes somos idiotas, que solo con la música estamos contentos. Quieren simplemente dejar la radio como una caja de música y que no moleste, sin mas intenciones”.

Radio 3 es la radio de todos, que la gente que buscamos la cultura como alimento del alma la necesitamos. Como decía Trecet en ‘Diálogos 3’: “buscad la belleza como única protesta que vale la pena en este asqueroso mundo”.

Dani Garcia

Periodista. Formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2011 a 2013, alcanzando especial repercusión con su columna ‘El Elefante Está Borracho’. Actualmente prosigue su carrera en Doist PR.

  • Jordi G.

    Mi comentario es referente al espacio CUANDO LOS ELEFANTES… Conducido por el sr. Galilea, me parece increíble que lleve 28 o más años en antena cuando este señor n o tiene prácticamente voz y es imposible conseguir oír articulada una frase entera y enterarte que está sonando, no me parece de recibo para la audiencia, um comumicador no debería comunicar en estas condiciones. La segunda cuestión es referente al espacio SALTAMONTES condicido por el sr. Lobo el cual también me parece una grave falta de respeto a la audiencia estar hablando encima de la música ( y muy buena ) espaecialmente el último tema, debería tener menos protagonismo i concedérselo a la música que sí, es de calidad. El difunto Cifu sí era un maestro tratando a la audiencia.