El secreto tras el éxito de Beyoncé

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Beyoncé ha demostrado cómo condensar el período de presentación, promoción, lanzamiento y aceptación de un álbum, un proceso que se desarrolla a lo largo de varios meses, a solo unos pocos días. En cuestión de una semana, ya estamos en disposición de analizar la revolución que la cantante ha supuesto para el modelo de negocio musical, si no como un fenómeno estructural, sí como un ejemplo que muchos seguirán.

Con una promoción reducida a cero aparecía el quinto álbum, homónimo, de Beyoncé. En su primer día llegó a un número de ventas de 430.000 copias; el segundo 550.000; el tercero la cifra ascendía a 617.213 copias en Estados Unidos, 828.773 en todo el mundo. La siguiente semana, el álbum sobrepasaría el millón de copias vendidas, todo en menos de siete días. El número de récords batidos es abrumador:

  • El álbum que más rápido se ha vendido en iTunes
  • La primera artista femenina en tener cinco álbumes que debutan como número uno en el Billboard 200.
  • El disco de un artista femenina con mayores ventas en 2013
  • En tan solo una semana se ha posicionado como el segundo álbum más vendido del año, tan solo superado por ‘The 20/20 Experience’ (RCA Records, 2013) de Justin Timberlake, con una suma de ventas que asciende a las 2.390.000 copias.

Pero esto son cifras que tú mismo puedes encontrar en Internet. ¿Cómo ha sucedido esto? Tratemos de eliminar el misticismo generado alrededor de este hecho, desde luego sorprendente, y quedarnos con lo esencial.

'Beyoncé' en iTunes
‘Beyoncé’ en iTunes

Hablamos de Beyoncé, una de las artistas con más éxito mundial, procedente de una de las girl bands de mayor renombre en el R&B. Una banda como Arcade Fire, a quienes usaremos de conejillo de indias para este análisis, no habría arrasado como ha hecho la cantante de Houston. Habrían triunfado como han hecho, algo más o algo menos, pero las cifras no serían estratosféricas. Los cientos de miles de artículos que circulan por los medios sobre el fenómeno ‘Beyoncé’ (Columbia Records, 2013) siempre hablan de la revolución comercial que ha significado, pero, ¿y la calidad del disco? Nunca es un motivo esgrimado sobre su triunfo, no se tiene en cuenta y eso dice mucho de la capacidad de análisis musical y/o de la del propio álbum. ¿Es que el álbum no es bueno? Según la crítica lo es, así que con esto, sólo podemos llegar a la conclusión de que el éxito tiene como responsable, únicamente, la estrategia y la planificación; el álbum en sí pasa a un segundo plano.

Volvamos a Arcade Fire. La banda llegó a colapsar portadas, convirtiendo un incesante goteo de información en un acoso abusivo: vídeos interactivos, singles constantes, colaboraciones del disco, tres vídeos distintos para un mismo tema; simplemente demasiado. Lo que comenzó a generar interés terminó por agobiar al público y a la prensa. Su estrategia de promoción es, obviamente, distinta: conocimiento por presión. Cuanto más bombardees con tu producto, más conocido será. Ellos no podrían haber utilizado el ataque sorpresa de Beyoncé, pero lo mucho termina por cansar. ¿Hemos presenciado la prueba viviente del formato que podría triunfar a partir de ahora? ¿Acaso la promoción y la publicidad se han vuelto prescindibles en el actual entorno?

No tengo las respuestas y, seguramente, este ejemplo concreto no pueda establecerse como paradigma empírico, pero su apuesta por la plataforma digital, la polémica frente a las tiendas como Target o Amazon o su oportuna salida (eliminando la competencia de otras fechas como Acción de Gracias o el Black Friday) a tan solo dos semanas de Navidad han significado una sacudida que despertará a una industria estancada en arcaicos métodos de negocio a una novedosa, revitalizante y menos hostigadora forma de promoción.