‘Fever’ de The Black Keys: el veredicto de HABLATUMÚSICA

Esto lo que piensa el equipo de HABLATUMÚSICA del nuevo single de The Black Keys.

2
1011

J. Castellanos

[inlinetweet prefix=”” tweeter=”” suffix=””]Está hecha para bailar, para sonar mil veces en cada garito -dejar descansar de una vez a ‘Lonely Boy’- y para aborrecerla como cualquier ‘Get Lucky[/inlinetweet]. ‘Fever’ es un primer single del que no deberíamos sacar conclusiones generales, esperar que sea una rareza de Dan Auerbach dentro de su discografía y que este nuevo trabajo de The Black Keys no siga la línea de una canción en la que se echa de menos la guitarra y cierto carisma blues pero que demuestra que estos tíos saben hacer canciones que funcionan.

Jose Roa

La guitarra ha perdido el amor de The Black Keys. Ya no es el hijo predilecto de los de Akron. Si en ‘El Camino’ (Nonesuch, 2014) los teclados y órganos comenzaban a reclamar atención, en ‘Fever’ eclipsan cada nota de unas guitarras que, de hecho, tratan de emularlos. [inlinetweet prefix=”” tweeter=”” suffix=””]No es ni tan adictiva como ‘Lonely Boy’ ni tan profunda como ‘So He Won’t Break’[/inlinetweet], dejando el blues a un lado para fugarse con un R&B simplista y ajeno a la originalidad. No se alejan tanto de su estilo, aunque, de hecho, nunca ha sido nada del otro mundo.

Pedro Moral

Es posible que escuches ‘Fever’ y se te quede cara de idiota. ¿Qué coño ha pasado con The Black Keys de ‘Brothers’ (Nonesuch, 2010) o ‘El Camino’ (Nonesuch, 2011)? [inlinetweet prefix=”” tweeter=”” suffix=””]Pues lo que ha pasado es que el rock o el soul que destilaban se les ha quedado pequeño[/inlinetweet]. Los riffs han sido sustituidos por sintetizadores destinados a expulsar gotas de sudor de la piel de los que bailen este hit. Las guitarras suenan lejos pero este entramado electrónico que recuerda a MGMT tiene muy buena pinta.

Richi Amador

The Black Keys vuelven a tirar de complacencia y hedonismo. [inlinetweet prefix=”” tweeter=”” suffix=””]Han llegado a tal grado de celebridad que hacer cualquier basura simplona, conformista, bailable y sin alma no les hace sudar.[/inlinetweet] Patrick Carney siempre ha sido un neandertal a la batería y las dotes como compositor de Auerbach no compensan la falta de precisión y talento a la guitarra; al menos, por esa parte, puedo alegrarme de que los teclados sí suenen decentemente. No esperaba nada de su próximo disco, pero ahora, menos.