Desde sus inicios, la música ha creado verdaderas formas de vestir. De los trajes psicodélicos de los Beatles en ‘Sgt. Pepper\\\’s Lonely Hearts Club Band’ (Parlophone, 1967) a la chistera negra de Slash, de los cardados de Amy Winehouse a las bandanas de Jimi Hendrix. Todo músico ha sabido elegir su corriente y priorizar sus gustos a la hora de escoger la vestimenta adecuada para promocionar su música. Las grandes estrellas siempre han contribuido con sus más o menos originales estéticas al impulso de corrientes e influencias a la hora de vestir. A su vez, los diseñadores se han valido de la imagen y el carisma de algunos artistas como inspiración para sus firmas, acrecentando así la relación existente entre la música y la moda.

Sin duda, para los músicos, dentro del éxito o fracaso de sus trabajos, uno de los componentes indispensables es la imagen. Son conocedores de su capacidad persuasiva como escaparates de tendencias, por ello no es extraño que la utilicen a su favor. El crecimiento por esta meticulosidad ha desencadenado que multitud de grupos y solistas desarrollen una auténtica obsesión por la estética y una carrera continúa por las innovaciones y extravagancias, llegando a provocar en ciertos casos manías enfermizas y, en ocasiones, inevitables descuidos en sus carreras musicales.

[TS-VCSC-Divider divider_type=”ts-divider-two” divider_text_position=”center” divider_text_border=”#eeeeee” divider_image_position=”center” divider_image_border=”#eeeeee” divider_icon_position=”center” divider_icon_color=”#cccccc” divider_icon_border=”#eeeeee” divider_border_type=”solid” divider_border_thick=”1″ divider_border_color=”#eeeeee” margin_top=”20″ margin_bottom=”0″]

La reina por excelencia de la extravagancia, el barroquismo y su patente obsesión por la estética le han hecho lucir infinidad de prendas cuestionadas, desde un vestido hecho con carne, hasta un sombrero de langosta, pasando por deformarse el rostro. Nada es imposible y nunca es suficiente para la americana, que busca la sorpresa y el desconcierto en cada uno de sus modelos. Su preocupación por la imagen y la excentricidad le han llevado, entre otras cosas, a cruzar el Océano en busca de nuevos diseños para sus complementos, como los que le fabrica Assaad Awad desde una corrala de Lavapiés o Eva Soto, la joven gallega que le confeccionará el estilismo para su próximo videoclip.

El icono que ha marcado varias décadas también ha sufrido en más de una ocasión a la hora de reinventar cada uno de los personajes a los que da vida en sus trabajos. La teatralización de sus espectáculos cambió por completo el concepto de vestirse para salir a actuar. Su apariencia andrógina y sus miles de estilismos fueron el resultado de una nueva idea de vestuario para los conciertos, los cuales se programaban como un todo, ensayado y acordado junto a decorados, luces y música. La única preocupación para Bowie a la hora de vestir es que la estética de cada uno de sus trabajos sea inmortal, por ello los diseñadores elegidos deben ser de total confianza. La perpetuidad de su imagen, a deseo del cantante londinense, es innegable, los culpables de ello son los diseños de Freddie Burretti para el estrambótico ‘Ziggy Stardust’, los reiterados modelos de Yamamoto para ‘Aladdin Sane’ o la chaqueta Unión Jack creada por el propio Bowie y el diseñador Alexander McQueen.

El rey del pop no podía faltar en una lista así, su descomunal obsesión con la imagen le llevaron a desarrollar fobias con el envejecimiento e incluso con mirarse al espejo, llegando a plantearse, en varias ocasiones, el suicidio. En cuanto a la moda, su obcecación tampoco pasó de largo. Pocas prendas como las suyas se nos han quedado tan grabadas como clásicos de la cultura. Su gusto por la estética, en especial por el estilo militar, los estilos egipcios y la imagen de la realeza, le llevaron a soñar con prendas exclusivas que, gracias a su diseñador, Michael Bush, fueron hechas realidad, como la chaqueta roja que usó para el vídeo de ‘Beat It’ o su ya famoso guante de diamantes. Su inolvidable estilo para vestir ha quedado recogido en el libro que el propio Bush ha escrito, \\\’The King of Style\\\’.

Beth Ditto, la cantante de Gossip se toma muy en serio su particular estética. Su obsesión por la moda estrambótica que utiliza y además diseña, unido a su corpulencia y su carácter deslenguado, han conseguido convertirla en todo un icono para un alto sector de chicas de las élites londinenses. Su espontaneidad, naturalidad y su más que evidente estilo fuera de todo canon físico, estético y musical, algo que se agradece, le bastaron para convertirse en la chica de moda en 2007. Todo el mundo quiere ser su amigo y codearse con ella, desde Kate Moss hasta Agyness Deyn, sin menospreciar al diseñador Karl Lagerfeld, quien ha tomado a Ditto como musa para sus creaciones.

Por todos es bien sabido los múltiples vestuarios y apariencias que el cantante de Queen adoptó en su trayectoria. La búsqueda de un estilo inigualable no sólo le quitó el sueño al inglés, también acarreó grandes disputas dentro del grupo. Él marcaba en todo momento los cánones a la hora de vestir entre los demás integrantes, hasta presionarles para que se arreglasen acorde a lo que él quería, lo que originaba malestares entre el resto de la banda, quienes no compartían el estilo extravagante con el cual Mercury quería vender la imagen de Queen. Gracias a sus atrevimientos, sus chaquetas y sus mallas ajustadas, hoy se considera a Mercury como un icono único e inimitable.

A la cantante de Yeah Yeah Yeahs siempre se le ha visto madera de líder, su exageración a la hora de vestir no es más que un ejemplo de ello. Para Karen O la moda siempre ha estado muy ligada con la música, de ahí que en sus directos sólo escoja diseños creados por su amiga Christian Joy, quien para cada ocasión le prepara un disfraz diferente y a la vez más estrafalario que el anterior. Su gusto original y cambiante le lleva a convertirse en un icono de la moda no convencional, donde las telas metalizadas, los grandes estampados, su guante de cuero y las medias de rejilla son un indispensable dentro de su música.

  • Miguel Bosé

Dentro del panorama nacional también encontramos artistas ofuscados con el mundo de la moda y la exclusividad. Miguel Bosé es uno de ellos, posiblemente el pionero en nuestro país. Difícilmente se puede distinguir cuándo va disfrazado y cuándo no. Si años atrás intentó, en numerosas ocasiones y con un resultado fallido, poner de moda la falda como prenda masculina, es hoy en día cuando lo intenta de nuevo con las camisolas, las batas, los pijamas y los estampados paisley. Por no hablar de cuando asiste a diferentes eventos vestido de mujer. Lo siento Lady Gaga, no has inventado nada nuevo.

 

Contenidos similares: