Normcore: lo normal está de moda

Hasta en la música, la moda de lo corriente es lo que se lleva.

Haim con cazadores de cuero poniendo muecas

Parece que la sociedad del siglo XXI no puede sostenerse en pie sin la ayuda de cien modas agarrándola del brazo para salvar su equilibrio. Vayas donde vayas, comas lo que comas, pienses lo que pienses, tengas los hermanos que tengas y, por supuesto, vistas como vistas estarás incluido en el círculo de una moda. Una moda de la que probablemente no hayas oído hablar, una moda cuya denominación vendrá del inglés, una moda que te ha sido asignada y de la que no te podrás librar así como así.

No es tanto como para asustarse pero es exactamente así. Hoy en día incluso no seguir ninguna moda, es una moda. No te molestes en pasar desapercibido, tu estrategia ya tiene un nombre: Normcore. Recién aterrizado desde Nueva York, este término ha llegado para calificar a todas aquellas personas normales que, al menos aparentemente, rehuyen de las últimas tendencias.

No será dentro de mucho que la gente de tu alrededor empezará a preocuparse por su apariencia normcore y deberás enfrentarte a ello con total conocimiento. He aquí el porqué de este artículo en el que descubrirás, desde el mundo de la música, quién encaja en esta etiqueta y quien se queda fuera:

NORMCORE

Pelo de Haim

Nada. No hay nada más simple, común, usual y, en definitiva, normcore que una chica con el pelo largo, sin alisar y raya al medio. El colmo de lo normal, vaya.

Barba de Matt Berninger (The National)

Si hay una barba más sencilla que la del cantante de The National, es porque estamos hablando de un rostro lampiño. Tal y como sale, tímida, permanece esta barba rubia y con alguna calva en el rostro de Berninger.

Camiseta de Damon Albarn

En lo de vestir camisetas, Albarn es normcore como el que más. Aunque en ocasiones elija polo, lo básico y sobrio de éstos resiste por encima de cualquier modernidad.

Pantalón de Savages

Las chicas de Savages siempre han destacado por su sencillez, así que no podían faltar aquí. Vaquero o totalmente negro, sus pantalones jamás se han caracterizado por la excentricidad.

Zapatillas de Mac DeMarco

Vans, aquel invento que cautivó a los hipsters y hoy todo el mundo calza. A Mac DeMarco también le gusta vestir como cualquier ciudadano de a pie y pocas veces se separa de las suyas. Por si fuera poco, clásicas y de color rojo.

NO NORMCORE

Pelo de Lily Allen

Hace mucho se perdió la cuenta de los cambios a los que se ha sometido la melena de Allen, pero lo que está claro es que tanto corte como color jamás han pasado desapercibido. Fuera del clan normcore.

Barba de Dan Auerbach (The Black Keys)

Esta sí es una señora barba. Extravagante y variable como las normas de lo no normcore dictan.

Camisa de Morrissey

A Morrissey siempre le han gustado la seda y los estampados casi tanto como los gatos, algo que no encaja precisamente con la descripción de “discreto”.

Pantalón de Win Butler (Arcade Fire)

No es muy difícil comprender que el de Arcade Fire no merece la etiqueta de normcore. Y es que sea la actuación que sea, siempre le ha gustado poner un punto de excentricidad.

Zapatos de Azealia Banks

Si alguien dudó que la estética de Azealia podía entrar dentro del concepto normcore es que no ha entendido nada hasta ahora. Con lo que a ella le gusta llamar la atención, qué mejor que unos Creepers de color rosa fosforito.

Aunque pueda parecerlo, el proceso de identificación de una persona normcore no es dificultoso. Sólo se complica en ocasiones en que el sujeto deja atrás la normalidad y llama la atención de cara al público pero en el fondo esconde un alma de persona normal que sólo deja ver a los suyos. Es el caso de Chris Martin y Lana del Rey. Ahí los tienes, por la calle, sin maquillar, con un aspecto ordinario, haciendo cosas de personas corrientes en lugares comunes.

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