El tiempo y la verdad

La edad y la estrella permiten esa calma para decir la verdad y lo que viene en gana sin dar excusas que solo se nos consintió antes siendo niños o estando ebrios. El resto del tiempo andamos entre baldosas evitando la verdad y callando. Hace ya tiempo que Keith Richards y su guitarra tienen edad y estrella como para vomitar la sinceridad siendo mentira o no.

Con este 2012 que se podía terminar ya llegó la celebración de las cinco décadas que los Stones –Rolling si es por aquí- llevan en este mundo que prácticamente inventaron ellos, aunque Richards, muy buen compañero si no se trata de Mick Jagger, afirma que no celebrarán hasta 2013, año que Charlie Watts -el líder en la sombra- se unió a los de Londres. De esos 50 años, llevan 30 acusando a los Stones del todo por la pasta, las rentas y el cuento. En la música como en la vida poco cuenta la experiencia, los triunfos y aciertos si los finalizas con la mediocridad. Bien es cierto que los cuatro de Londres llevaban un descenso de malas obras discográficas desde que tocaron el cielo en el exilio de aquella calle en el 72 y que tocaron un fondo en forma de bocanada sucia con la portada de Dirty Work, álbum que al menos tuvo algo de esa sinceridad en su título.

Con el tiempo, el empeño del dedo acusador del dinero va disipando esas críticas para mostrar que estos están aquí porque les gusta el rock and roll. Nadie en su sano juicio buscaría estar en esto únicamente por dinero con siete décadas bajo el lomo. Uno pensaría en vivir de lo ganado durante años, dejarse ver en partidos de fútbol, alguna gala en playback y poco más. No, Jagger y compañía siguen en marcha igual, como sus añorados y viejos bluesman pero con alguna americana de lentejuelas hortera de esas que ahora llaman blazers para que vistan mejor. Y para calentar los rumores que bailan 2013 como el año Stone, se confirmaron cuatro directos en los que cobrarían 16 millones de libras, mucho más si hablamos de esa moneda que tanto nos está costando. La BBC preguntó al guitarrista de las mil leyendas que si eran ciertas esas cifras, como si fuera noticia cobrar eso en los mundos de Messi, y se convirtió en noticia. Ante la pregunta Keith respondió que esas cifras se acercaban bastante a lo pensado y que parecían correctas. Dejó ver que no serían cuatro las fechas y que el próximo año tocará dejarse los reyes para ver a los Stones.

¿16 millones? No son tanto si hay restar los gastos y dividirlos entre cuatro, debió pensar Richards, al que debe importarle el dinero no más de lo necesario para llegar a fin de mes el resto de su vida, esa en la que tiene pensado enterrarnos a todos menos a Chuck Berry.

Contenidos similares: