Lágrimas (de cocodrilo) de la industria cultural

0
397

[dropcap type=”3″]L[/dropcap]a industria cinematográfica de este país se ha pasado los últimos siete años llorando por lo que ellos veían como un acto terrorista a la cultura. Que si el 21% de IVA impedía a la gente ir al cine, que si las películas se pirateaban en detrimento de la propia industria, que si el ministro de cultura les ha dado la espalda en tal o cual evento y ese tipo de quejas de tono egocéntrico que producen cierta somnolencia en el público. Y es que resulta que la cultura engloba muchas artes: la música, la literatura, el teatro, la pintura, la escultura…

¿Qué ocurre con estas industrias, las de las “otras” artes? ¿Son menos valientes, menos quejicas o tienen menos recursos? ¿Mueven menos dinero?

Un poco todo ésto y de lo otro… pero es que además les falta un Javier Bardem o un Antonio de la Torre para escupir mensajes reivindicativos que, calen o no, sean mediáticos. En la industria de la música, a pesar de estar nutrida con caras conocidas, falta esto. Nacho Vegas no es suficiente.

La nueva Plataforma en Defensa de la Cultura va a terminar con las lágrimas de cocodrilo de una industria que ha perdido su identidad. Y ya ha dado el primer paso. Miles de personas llenaron el Paseo de Recoletos de Madrid con una protesta titulada ‘Todos Somos Cultura’. 20 escenarios dónde artistas más o menos conocidos iban ejerciendo todas las disciplinas culturales posibles mientras se quejaban junto al público del putrefacto estado en el que se encuentra la cultura en un país que la necesita más que a nada.

Por fin parece haberse entendido que la cultura no sólo son los actores o los músicos. [inlinetweet prefix=”” tweeter=”” suffix=””]La cultura es la gente que paga 10 euros por un concierto[/inlinetweet] o por una entrada de cine, que se gasta su sueldo en libros o en actuaciones de teatro, que llenan los museos. Nosotros, todos, somos la cultura. Basta de llorar. Actuemos.