The Strokes: más famosos que Jesús

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The Strokes mas famosos que Jesus

Y a ti, ¿qué es lo que te gusta de la música? ¿Te gusta escucharla tumbada en tu sofá para relajarte después de un mal día? ¿Tu reproductor guarda escondida tu oculta alma de poeta abatido? ¿O prefieres poner el volumen a tope para desinhibirte y salir de fiesta? Entonces seguro que vives tranquilo, puesto que en el siglo XXI hay música de todos los tipos y colores. Con tantos medios de comunicación como personas hay en el mundo, hasta uno puede escoger el estilo que le va a apetecer cada día (a este paso habrá un género de música electrónica por cada día del año), o según la hora en la que se encuentre.

Esto no siempre fue así, en los siempre dorados años 60, donde un grupo que tocaba música emanaba autenticidad por todos sus poros, el público general decía amén a la radio más popular del momento, que dictaba los gustos de la gente. Y esto no era el secreto mejor guardado, de hecho, hasta un jovencísimo Ray Manzarek se dio cuenta de que la gente rezaba todas las noches a sus programas favoritos para que les ofrecieran algún dios al que adorar, y así romper su aburrido día a día. Es un tiempo en el que se comprende que alguien humilde como fue John Lennon pudiera decir que “The Beatles ahora somos más famosos que Jesús”. Aunque hubo reaccionarios que protestaron quemando discos del grupo, Lennon no iba desencaminado, puesto que más que fans tenían fieles, lo que parece una locura si miramos hacia atrás.

¿Una locura he dicho? Si comenzaba el artículo asegurando que había música para todos los gustos, no es menos cierto que últimamente los aficionados a escuchar las novedades que escupen los medios parecen más politeístas consumados que sencillos aficionados. Creyentes en los grupos del pasado, del presente y del futuro. Y, si eres periodista… ten mucho cuidado de faltar a alguno de esos dioses, porque morirás crucificado, por mucho que no seas más famoso que Jesús.

Por alguna razón, hay grupos que siguen marcando de alguna forma a toda una generación, y seguramente en la actualidad uno de ellos es The Strokes, que se encuentran en la cuerda floja de la ruptura con todos sus anteriores fans y la búsqueda de un nuevo estilo que les devuelva al trono que ocuparon en su día. Mientras tanto, parece que se niegan a recurrir a un reparador baño de masas en una gira norteamericana. De hecho, no tienen la menor intención de hacer gira de presentación de su nuevo disco. En su día lo hicieron The Beatles cuando se cansaron de tener que aguantarse los unos a los otros, cuando se fueron alejando del público que los adoraba y comenzó la recta final hacia el desastre.

Por otro lado, todos los cambios sonoros ofrecidos por The Strokes en sus dos últimos trabajos no son nada revolucionarios, no suenan nuevos, y sólo suponen una ruptura más con sus seguidores acérrimos, a diferencia de lo que pasó con The Beatles. ¿Qué significará esto para el futuro de esta religión que parecía tan prometedora? Hicieron historia con sólo dos discos, pero… eso ya pertenece al pasado reciente. ¿Pasarán los neoyorquinos de Julian Casablancas sin pena ni gloria a los tomos empolvados de la historia de la música del siglo XXI para no volver a sacar la cabeza de allí? Desde luego, el politeísmo siempre daña a los más grandes.