Los discos de Interpol: Del peor al mejor

3
Interpol en 2012

No es cosa de dos días. Desde 1998 este grupo formado por Daniel Kessler y liderado por Paul Banks han hecho gala de un sonido particular en cada uno de sus instrumentos, milimétricamente calculado y perfeccionado para dar a la banda el sonido que tiene. Se han ganado ser los verdaderos merecedores de la etiqueta de post-punk revival por beber directamente de los abanderados del post-punk más genuino como Joy Division, The Cure o incluso The Fall. Además, han defendido las intenciones y el legado de aquellos aportando sus increíbles atmósferas y las diferentes formas de interpretar con cada instrumento para renovar el estilo.

Ha sido una tarea realmente difícil ordenar cada una de sus obras de peor a mejor, pero tras esto, que puede parecer algo frívolo, ha habido mucha reflexión y peleas conmigo mismo. Tanto es así que el orden que iba a adjudicar en un inicio ha sido alterado hasta dos veces a medida que he profundizado el análisis de cada obra.

4. Interpol (Matador, 2010)

El último y homónimo trabajo de los neoyorquinos trabaja otras sonoridades diferentes a las que nos tenía acostumbrados sobre todo en la voz. A veces se pierde en la experimentación y deja de profundizar en sus fuertes como ir a por los sentimientos del oyente o trabajar sus riffs de guitarra que eran su sello de identidad. En un intento de no dejar de lado nada de lo que han estado trabajando, tienen cortes cien por cien experimentales como ‘Lights’ o ‘All Of The Ways’ y otros con un carácter más propio de sus primeros largos como ‘Barricade’ o ‘Try It On’. Su cuarto disco de estudio no tiene la personalidad de la que sí gozan los otros tres.

3. Turn On The Bright Lights (Matador, 2002)

Lo que hace más difícil diferenciar los trabajos de Interpol es su regularidad. No hay altos y bajos en calidad, que es siempre muy alta. La única diferencia que se puede establecer es en la intención y el concepto que encierra cada disco, para poder compararlo con los demás. ‘Turn On The Bright Lighs’ fue el debut y por ello contiene temas por los que mucha gente los reconocerá y los valorará. Pero, a pesar de lo buenos que son la mayoría de ellos, las composiciones de Interpol son tan complejas y retorcidas que con el tiempo y la maduración musical sólo pueden mejorar.

2. Antics  (Matador, 2004)

Inicialmente pensé que los cortes inspiradísimos de la evolución de Turn On The Bright Lights que ofreció Antics, como Evil, Slow Hands, Take You On A Cruise o C’mere era suficiente para declararla el mejor trabajo de Interpol, y seguro que muchos coincidirían. Realmente es un disco monumental y gigante. Un trabajo prodigioso el que realizaron Paul Banks y los suyos. El disco que posee la verdadera propuesta del post-punk revivan, el espíritu de un Ian Curtis en el siglo veintiuno. Pero no podía ser el número uno.

1. Our Love To Admire (Matador, 2007)

Después de escuchar repetidísimas veces los cuatro discos sólo alguien que no entienda de verdad el sonido de Interpol puede decir que ‘OLTA’ no es el mejor de todos ellos. Tras su trabajo más escuchable y con los cortes memorables de la banda, ‘Antics’, sólo unos genios de la composición podían mejorar lo presente sin irse a ninguna otra parte. Y lo hicieron. ‘OLTA’ no sólo contiene las composiciones más redondas y trabajadas de los de Nueva York, sino que introducen la mezcla de la experimentación con atmósferas y su propio sonido. Dar una vuelta de tuerca y cambiarlo todo sin aparentemente cambiar nada. Un producto tan delicado, tan frágil, tan etéreo… Que muestra el segundo camino por el que puede evolucionar la banda y lo explora hasta el final. Sin dejarse ninguna bala en la recámara, sabiendo que tenían entre las manos su disco perfecto.

  • annia

    cada disco tiene lo suyo, yo no sería capaz de calificarlos como peor o mejor, realmente son obras maestras.