Bloc Party | Four

Recuerdo algunas tardes en el colegio mayor escuchando a todo trapo el Silent Alarm de Bloc Party volviéndonos mis compañeros y yo completamente locos con esas canciones de estructura sencilla y esas guitarras punzantes como las de Helicopter, Like Eating Glass o Banquet. Los ritmos frenéticos y las baladas con voces tratadas y distorsionadas de una forma comercial que tampoco estaban mal como This Modern Love o Blue Light. Eran buenos himnos.

Es un hecho que la música no tiene por qué ser sencilla y directa para que sea buena, de la misma forma que la complicación no entraña interés por sí misma. Un buen ejemplo son las retorcidas canciones de Animal Collective o Radiohead, completamente atípicas y complejas pero con un magnetismo increíble, o las tediosas y sencillas obras de Love of Lesbian, la predecibilidad de los ya separados Jet que también salpica a Mando Diao.

Los ejemplos son numerosos, y a pesar de lo meticulosos que son los de Kele Okereke en Four, alguien debería haber tenido una charla con ellos a fondo sobre los puntos fuertes y flojos de la banda. No es que tengan que hacer siempre lo mismo, es que los grupos deben evolucionar hacia lo que mejor se les da en cada momento. Los londinenses han decidido hacer exactamente lo contrario.

No me cabe duda de que el segundo corte, 3 X 3, estará en el top ten de los peores del año. Es la representante y la que aglutina lo peor del disco y lo resume rápidamente. Las voces tratadas que abren la canción de forma creciente y la letra, son más propias de Lady Gaga o quien sea que esté ahora en la punta de flecha del pop penoso (a lo mejor siguen siendo Madonna y Cristina Aguilera).

Cuando mejor parecía que iba a ir el largo, con Octopus (el single y probablemente mejor corte) y Real Talk, que suponen una buena renovación del sonido y un camino bastante acertado para evolucionar, estalla el absurdo con Kettling. Una guitarra distorsionada parte el hilo y nos presenta unas disonancias buscadas que te hacen sentir extraño, como si te estuvieran tomando el pelo. En ningún momento parecen buscar un sonido o algo continuista, sólo lo que les va viniendo en gana, lo que desfigura el trabajo como conjunto.

Salvaría Octopus, Real Talk y Team A de la quema absoluta, y con cierta pena al ver que tengo que decir esto de grupos que han encontrado un hueco en mi recuerdo como pudieron ser The Killers, los propios Bloc Party y por los adelantos que estamos escuchando probablemente también de Franz Ferdinand próximamente.  Con lo complicado que es llegar al nivel que ellos han llegado y dejar trabajos como Sam’s Town en el caso de los Killers o You Could Have It So Much Better en el de los escoceses… y parece todavía más difícil mantenerse a ese nivel.

Los ciclos creativos brillantes parecen tener periodos de duración cortos. No sólo el trabajo y la dedicación pueden arrancar la genialidad de quien está rodeado de autocomplacencia y éxito. Tienen que encontrar de nuevo la chispa.

  • y a ti, ¿qué te ha parecido el álbum? ¡Puedes hacer tu crítica del disco aquí mismo!
Fernando Naval
Fernando Naval
Este ingeniero rockero formó parte de HABLATUMÚSICA de 2011 a 2014. Actualmente, prosigue si carrera musical como guitarrista de varias formaciones.