Burial | Truant / Rough Sleeper

Burial | Truant / Rough Sleeper

Los vicios del dubstep, los ritmos 2step, los samples intermitentes, las atmósferas fantasmales y los sonidos introspectivos llenan el vació que dejan los excesos. Como las pequeñas tradiciones que se acumulan con los años, Burial retoma las cosas donde las dejó con su anterior EP, Kindred, y ya van cinco. En este último trabajo ese señor esquivo que responde (o eso creemos) al nombre de William Bevan ha producido dos cortes eternos en el amplio sentido de la palabra. El primero de esos paisajes sonoros se llama Truant y se acerca a los 12 minutos. El segundo es Rough Sleeper y sobrepasa los 13. O sea, más de 25 minutos en los que  misteriosas voces hacen hueco a sonidos cotidianos y estos por otra parte son acompañados por melodiosos ruidos y ecos de objetos. Y a mitad (y en varias ocasiones) todo se interrumpe con un descenso fulminante de la intensidad o con uno de esos maravillosos silencios cuyo propósito es guardar el orden de las esquizofrénicas ideas de Bevan.

El rostro que hay detrás de de este loco que se hace llamar Burial sonríe con cada irregularidad musical que incluye en sus pistas, y son muchas. Los viajes que propone te trasladan sin preguntar hasta paisajes urbanos bañados por la nocturnidad y el neón o hasta lugares campestres donde el cielo es un cúmulo de nubarrones donde la electricidad fluye de manera temeraria.  Los coros asexuados y los sintetizadores traviesos son los pilares del sonido Burial que una vez más no decepcionará a sus acérrimos. La estática del vinilo que empezó a utilizar hace un par de trabajos sigue intacta. Esto es, la limpieza en la melodía garantiza el nerviosismo de una atmósfera musical de taquicardia.

La primera narración ha sido titulada como Truant. Y está repleta de cambios evocados por varias roturas en una línea musical que comienza de forma suave. La atmósfera se va dibujando gracias a varios susurros y lamentos, “I fell in love with you”, repite esa voz femenina. Y después ese sonido de ovejas paseando para romper el corte. Los samples se amontonan y a los cuatro minutos la ansiedad se apodera de la canción. Durante ciertos instantes los sonidos desprenden sexo pero enseguida las voces vuelven a colgarse en la melancolía. En el último tercio de la pista una lluvia espesa acompaña a los platillos y a los golpes eléctricos de un desenlace de canción espasmódico, muy al estilo Bevan.

La cara B se llama Rough Sleeper y aunque escueza, su fusión la hace superior a la cara A. Desde el órgano que caldea el comienzo de la melodía hasta las voces modificadas en segundo plano que acaban por convertirse en quejidos indescriptibles.  Y ese saxo que dura varios segundos y que sabe a gloria bendita. Después el silencio. Gotas que caen en plástico, fuego que consume, el órgano y el saxo de nuevo. Pero los sonidos que tímidamente pueblan tu mente no llegan a materializarse. Burial consigue construir EP’s utilizando solo el alma de las canciones. A mitad de la canción el 2step animado llega en forma de otro microtema y el optimismo se adueña del corte.

Para los creyentes Bevan es un profeta, un genio. Para los que no hemos sido tentados con las mieles de la electrónica evocadora y reflexiva Burial solo es ese  tipo que vuelve por navidad para ofrecer su nuevo trabajo. Lo maravilloso es que cada EP que trae bajo el brazo siempre sobrevuela la clasificación de imprescindible. Truant / Rough Sleeper está compuesto por dos canciones divididas en diferentes movimientos. Algo así como una ópera clásica pasada por gotas de agua contaminada. Y éste como todos sus cortos, género al que se está aficionando de manera obsesiva, vuelve a significar un viaje inabarcable. Después de escucharlo uno piensa: Ya queda menos para la siguiente entrega.

  • Y a ti, ¿qué te parece el nuevo EP de Burial?
Carlos Naval
Carlos Naval
Periodista. Formó parte de la redacción de HABLATUMÚSICA de 2010 a 2013. Actualmente continúa su carrera en diversas compañías del sector de la Comunicación.