Calvin Harris | 18 months

calvin harris 18 months

Aún recuerdo ese Arenal Sound 2011, cuando el escenario principal recibió a un joven dj escocés llamado Calvin Harris. Por aquel entonces, no era muy conocido entre el público español, aparte de por ser el autor de un par de rompe-pistas como Bounce con Kelis o, en menor medida, Ready For The Weekend. Él fue el encargado de cerrar una velada que iniciaron Vetusta Morla y Scissors Sisters. Yo asistí a su actuación, pero la verdad es que no éramos muchos los que le vimos empalmar canciones durante poco más de 45 minutos. A día de hoy, y tan sólo año y medio después, su nombre presenta más de 60 millones de entradas en Google y difícilmente lo podamos volver a ver en un festival como el que cada agosto acoge Burriana (aunque siempre le quedará el FIB).

Pero queridas lectoras y lectores, eso no quiere decir nada. Que en la actualidad Calvin Harris sea uno de los dj’s de moda a nivel mundial no significa que su música sea fantástica, ni mucho menos. Harris ha sabido rodearse de grandes colaboradores y, siguiendo la línea bailable dance del ya citado Bounce (en detrimento de la electrónica más cañera), ha bombardeado con single tras single hasta lograr (y coleccionar) números 1 en todo el globo. 18 months, su tercer álbum de estudio, no es más que un recopilatorio de una larga lista de canciones que han sido desgranadas gota a gota en precisamente el último año y medio.

Apuesto a que Harris es un tipo listo, porque 18 months es un disco inteligente. En lugar de llenar con media docena de churros sus primeros y exitosos singles y agruparlos en un disco a inicios de 2012, el escocés ha esperado al momento preciso. Estando en la cima y con el tintero lleno de hits. Boom: 18 months. La mayoría de esos temas que todos hemos bailado a altas horas de la madrugada están ahí. Porque al escuchar por primera vez entero este disco me sorprendí al descubrir que un par de temas que “me sonaban de oídas”, también eran de Harris. Esa omnipresencia discotequera que primero poseyó David Guetta, luego Pitbull y ahora Calvin Harris.

Musicalmente es harina de otro costal. En su día Bounce me hizo gracia, y la mayoría de sus singles eran creativos y frescos. En estos dichosos 18 meses, Harris ha usado una y otra vez el mismo molde, variando la voz y elevando más o menos el nivel de electrónica y rap. Aún así, llama la atención (y sí, engancha) la colaboración con Florence Welch, Sweet Nothing, o School, sorprendentemente sólida y estilosa. Un espejismo en un desierto de nightclub donde retumba sin cesar el We Found Love con Rihanna, Feel So Close o Let’s Go, con Ne-Yo. Canciones que de tanto sonar a nuestro alrededor nos han hecho perder el norte. Mucha gente las denomina “temazos”, aunque yo tengo una concepción muy diferente de ese concepto.

Antes argumenté que Calvin Harris era un tipo listo. Ahora solo falta que empiece a hacer buena música.

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Sam Gutierrez
Barcelona, París i ara Londres. Periodista. Escric a @hablatumusica. Good taste in people, music and cinema. Basketball player, Euston Power (London Premier).