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[dropcap type=”1″]T[/dropcap]ras semanas enteras viendo al sol resistir brillante y valeroso en el cielo casi azul de la ciudad, cuando sus habitantes ya se habían acostumbrado al abrazo matutino de aquellos rayos, ha aparecido de la nada un manto oscuro que oculta la luz y hace los días mustios. La nostalgia se ha convertido en el tema central de unos vecinos que tienen por banda sonora Upside Down Mountain (Nonesuch, 2014) de Conor Oberst.

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Esta tiniebla de añoranza se acompaña a la perfección por el último trabajo del cantautor estadounidense. No tanto por la melancolía que impregna sus letras como por la cantidad de detalles que precisan varias escuchas para ser disfrutados con profundidad. Es tiempo de aprovechar la obligación de permanecer entre cuatro paredes, pulsar play en ‘Time Forgot’, cerrar los ojos y dejarse llevar.

Una vez más, Oberst se representa en un folk que coquetea con melodías pop acariciando una lírica indiscutible. Él parece tenerlo todo controlado, sabe lo que el mundo necesita y procura hacerlo con cuidado. Con demasiado cuidado. Está todo tan medido, que lo mejor se reserva hasta el final. Antes de dormir, será bonito acurrucarse en ese cierre formado por las tres últimas canciones. Y entonces, quién sabe, puede que mañana haya vuelto a salir el sol.

[quote_box_center]Nonesuch | 2014[/quote_box_center]

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