Darren Hayman and the Long Parliament | The Violence

En todas las épocas de paranoia colectiva se han cometido atrocidades que han convertido a nuestra especie en un ejemplo de cómo ser original e inhumano en un mismo acto. En este presente ambiguo y bastante lúgubre queda poco para que la gente deje de salir a la calle pacíficamente y comience a asesinar en público a banqueros o ediles. La forma de llevar a cabo este genocidio se me escapa, a mí siempre me gustó la hoguera, que como dijo Javier Krahe “tiene un no sé qué, que solo lo tiene la hoguera”. Más allá de esta exageración ridícula y desmesurada me es imposible no encontrar paralelismos entre el ensayo histórico en forma de álbum folk que firma Darren Hayman, The Violence, y los tiempos modernos. Hayman, un tipo poco agraciado más conocido por haber sido el cantante y guitarrista de Hefner, lleva pisando el suelo del condado de Essex desde que nació. Inspirado por la violencia contenida de una sociedad hipócrita, el músico inglés ha realizado un trabajo de investigación exquisito sobre los juicios (y posteriores ejecuciones) a mujeres acusadas por hacer brujería que se llevaron a cabo en Essex durante el siglo XVII, en plena guerra civil inglesa.

La meticulosidad del músico a la hora de explorar los capítulos oscuros de su tierra sumado a su carácter prolífico le han empujado a escribir y componer 20 canciones. Esos 20 cortes de folk acústico relatan, con unas letras más cerca de la literatura que de un cancionero común, algunas de las historias (reales) de esas ancianas de ojos tristes sospechosas de ser brujas que fueron juzgadas, colgadas/asesinadas en público por una sociedad enajenada y aterrada por una guerra. Hayman ha buceado entre archivos, libros, cuadernos y relatos para componer este álbum conceptual. No es fácil calificar un trabajo así, tan sencillo musicalmente pero con letras tan cuidadas y llenas de vida (y muerte). No es fácil dejar a un lado la recomposición histórica de una época negra en forma de canciones para valorar el sonido del disco.

Las cuerdas de guitarra, el violín, el piano y los metales rebosan personalidad. Hayman ha conseguido melodías seductoras  junto a The Long Parliament, pero eso es una nimiedad, lo que importa de este disco es la narración. Bark tears tissue, bones crack, crumble and fracture / veins burst and turn your skin purple, blue and yellow. Las palabras que el músico utiliza son crueles y violentas. No importa detallar los distintos tonos de piel que preceden a la muerte a favor de guardar la realidad escrupulosamente. Y eso es lo que hace desde el primer corte, The Violence. Pero, además, Hayman tiene la maravillosa manía de mostrar todos los ángulos de una historia y dota al álbum de distintos enfoques narrativos. De ahí nació We Are Not Evil, un corte donde se nos obliga a ponernos tras la mirada de los buscadores de brujas y monstruos, Hayman busca su inocencia a través de un coro inicial maravilloso y unos instrumentos de viento que siluetean el relato. De ese vicio por retratar todos los ángulos también surgió Henrietta Maria, una canción de amor en primera persona donde escuchamos los pensamientos de Carlos I.

La canción titulada Rebecca West es el humilde hallazgo musical del disco. Destaca por su siniestro remolino de voces que acompaña la voz aguda de Hayman, por los tímidos acordes y por esas trompetas finales. Pero 20 pistas son demasiadas, aunque algunas sólo sean respiros instrumentales de folk tranquilo, es inevitable que varias suenen igual. Sin embargo, me tengo que rendir ante la clase de historia que propone el ex Hefner, la historia de las historias humanas. Como la maravillosa Elizabeth Clarke, versos que se encabalgan para contar el horrible destino que sufrió la primera mujer acusada de brujería. No hay mucho del lo que reírse, dice Hayman en su último corte,  The Laughing Tree. No, no hay nada de lo que reírse. El paralelismo entre The Violence y la actualidad es evidente y terrible. La paranoia, el miedo… sólo faltan las brujas.

Carlos Naval
Carlos Naval
Periodista. Formó parte de la redacción de HABLATUMÚSICA de 2010 a 2013. Actualmente continúa su carrera en diversas compañías del sector de la Comunicación.