Die Antwoord | Tension

Die Antwoord Tension

Dado que YouTube se ha convertido por derecho propio en uno de los más accedidos portales en búsqueda de nuevos artistas, también así las discográficas han encontrado en este una fuente infinita de nuevas adhesiones a sus catálogos. Uno de estos fueron los sudafricanos Die Antwoord que, tras la explosión de su Enter the Ninja en el portal de vídeos, ficharon por Interpol y lograron lanzar su debut $O$ (2010). Cortados los lazos con la compañía, lanzan de manera independiente su segundo trabajo TEN$ION (2012). Algo hay que reconocerles y es que logran que este heterogéneo surtido de elementos anacrónicos suene actual; pero con eso basta, no verán muchos más halagos por mi parte.

El dúo de Ninja y Yo-Landi Vi$$er (porque el símbolo del dólar les encanta) recoge elementos de la música tribal, del hip-hop o el gangsta primigenio, el rave o el electro, los conjunta con una estética reciclada de otras tantas pasadas y las aúna en su acuñado movimiento Zef, pobre pero elegante, aunque eso se quede tan solo en su aspecto, porque musicalmente converge en la agresividad y la violencia de sus temas; una violencia que ellos escupen en sus rimas y que también provoca en el que lo escucha, con temas como Dj Hi-Tek Rulez que fácilmente más de uno encontrará razonablemente ofensivo. La sutileza no es su fuerte.

Instrumentalmente, la técnica… no, no tiene sentido mencionar este apartado porque es inexistente. Hablamos de bases, samplers, sintetizadores y todos ellos en un remolino de rap-rave que suena personal, aunque las partes no lo sean tanto; con el remix de cierre de Never Le Nkemise queda patente su gusto por la amalgama de elementos, llevando al tema desde el techno más propio de los noventa al dubstep más actual. A pesar de ello suenan a su ambiente, recogen de este la personalidad que insuflan en sus cortes, dando a la infinita cantidad de apropiaciones de géneros ya pasados un sonido propio, debido en gran medida a las voces de sus dos miembros. Por encima de las bases, ambos sueltan cada frase en una línea feroz e irreverente, convirtiendo esta música de after cocainómano en un arma arrojadiza que corta pero no mata. Si Vanilla Ice ya intentó ocupar el puesto de rap para blancos en los ochenta, Die Antwoord lo hace para esta generación, con el añadido de que el dúo sudafricano suena real y visceral.

No es una música agradable y dado que cualquier comentario técnico es inservible, hablemos desde el corazón. Es difícil sentirse identificado con este álbum, si no imposible. La música es abrasiva y a no ser que hayas atracado una farmacia y hayas usado todo el alijo, lo único que genera es incomodidad, desde I Fink U Freeky hasta Fok Julia Naaiers. Buscan perturbar y lo consiguen, pero quizás se les haya ido la mano con este ingrediente porque no repudias la idea, si no los temas en sí. La actitud del rap de los ochenta de bandas y pistolas murió con Tupac y aunque lo relancen con hologramas, el escenario no es el mismo. Los ves y te lo crees, pero sabes que cuando acaba la película, el personaje desaparece y solo queda el actor, y aquí tu cerebro siempre está con esa alerta puesta.

Estamos ante un revival de tanto una personalidad concreta como de varios géneros ya enterrados. Quizás sea demasiado purista o su trabajo se escape a mi entendimiento, pero este álbum discurre entre lo desagradable de su sonoridad e interludios como Uncle Jimmy y lo absurdo de su conjunto, haciendo de este álbum y, por extensión de esta banda, un bocado que espero no tener que volver a probar.

  • Y a ti, ¿qué te ha parecido el disco de Die Antwoord?
José Roa
Músico y periodista, formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2010 a 2014, llegando a ser editor jefe y alcanzando especial repercusión con su columna 'La Guillotina', editada en 2013 y 2014.