Florence and the Machine | Ceremonials

Con los singles presentados anteriormente, este Ceremonials (2011) ya se posicionaba como una gran continuación del álbum debut Lungs (2009) de la banda liderada por una de las mejores joyas que la música actual nos ha ofrecido, Florence Welch.

Y el disco no es menos de lo que se nos presentó con What the Water Gave Me. El título le viene perfecto, pues gran cantidad de los temas del álbum son como asistir a un ritual, desde una iglesia a una ceremonia tribal africana, este trabajo recoge el ambiente grandioso y místico de los mismos. Podemos escucharlo en la misma What the Water Gave Me con grandiosos órganos y coros catedralicios, y en su primer single Shake It Out o el tema Heartlines  con una percusión y unas secciones rítmicas totalmente inspiradas en la música tradicional africana. Incluso los que no se basan en algo concreto transmiten una sensación de grandeza ceremonial que corta el aliento.

El álbum cuenta con doce temas, más tres bonus en su versión deluxe, que perfectamente podrían haber entrado en el álbum. Es una pena que el que tenga la versión normal del disco no vaya a escucharlos. Estos temas son Remain Nameless, Strangeness and Charm, tema que lleva en la recámara desde el primer disco, y Bedroom Hymns.

Mientras Lungs era un cuento de hadas oscuro y triste, aquí se pueden apreciar dos caras de la misma moneda. Como ya comentaron, el álbum habla sobre fantasmas, la muerte y temas muy lóbregos. Cuando quieren ser tenebrosos lo son y mucho, y además de una manera más dura, sólida y sobria, que puede verse por ejemplo en Seven Devils o Bedroom Hymns en un estilo sucio y sombrío que mezcla sexualidad con religión. Pero hay otros temas que a pesar de que las letras puedan ser retorcidas o dramáticas la música aspira a la alegría que la letra anhela, como Spectrum o Breaking Down.

La composición y ejecución vocal tanto en la voz principal como en las variadas capas coristas sigue siendo un punto fuerte de la banda. Florence sigue puliendo una de las mejores voces que tenemos hoy en día y lo demuestra en este segundo trabajo. A pesar de haber introducido en este álbum un grupo de gospel para algún tema como Leave My Body, álbum que cierra el disco, la mayoría de coros y dobles voces las realiza la misma Welch, con intricadas líneas corales que se entremezclan a la perfección y dan un toque esencial en ese ambiente ceremonial del que hablaba antes. Es difícil señalar un tema concreto pues todos destacan en este aspecto, pero ejemplificándolo el que será su segundo single No Light, No Light, en el que pequeños detalles, coros magnificentes y voces secundarias recorren y respaldan la música a lo largo de todo el tema, o Lover to Lover, con un aire sesentero que recuerda a bandas como Jefferson Airplane.

Continúa en la misma línea, con su estilo pero llevado a lugares en los que no había estado en su primer trabajo, expandiéndolo de una manera que lo aleja de su sonido anterior pero manteniendo el núcleo de su personalidad. Los órganos y teclados junto a las secciones rítmicas toman una mayor importancia, lo que enaltece este disco, haciéndolo más grande y épico, pero sin dejar de lado al resto de la banda, con el arpa como marca de la casa, guitarra y cuerdas acompañando de igual manera en un conjunto muy bien organizado que da como resultado una composición total de increíble valor y talento. Por si alguien tenía dudas sobre este grupo o pensaba que sería cosa de un solo disco, han dejado más que claro que estaban equivocados y nos han dado un gran candidato a mejor disco del año, aunque la grandeza de este disco trasciende el tiempo, haciendo de ese un ínfimo logro en comparación.

ISLAND[2011]

[8,6]

J. Roa

 

José Roa
Músico y periodista, formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2010 a 2014, llegando a ser editor jefe y alcanzando especial repercusión con su columna 'La Guillotina', editada en 2013 y 2014.