Foo Fighters | Wasting Light

Uno de los álbumes más esperados de este 2011 es decir poco ante el revuelo que este disco ha levantado en toda la escena musical. Las expectativas que los de Grohl han creado, con una promoción impresionante a través de redes sociales como Twitter o Facebook, ha allanado el camino de lo que será seguro un grandísimo éxito por parte de crítica y público. Antes de que salga el disco, como os anunciamos hace pocas horas, han subido en streaming el álbum entero y no podíamos dejar para más tarde la increíble impresón que nos ha dejado el mismo.

Así que entremos en materia. El single que fue publicado el 23 de febrero, con el título de “Rope”, adelantaba lo que aún estaba por venir, un grandioso disco de rock. Rock sin más, sin apelativos porque no los necesita, es probablemente lo que todos esperábamos de la banda y más. El álbum reúne parte de aquellos que lograron crear el mítico Nevermind de Nirvana, con Butch Vig a los mandos de la producción y Krist Novoselic como colaboración al bajo en uno de los temas. Decir que no es un disco redondo, así que por mucho que me pierda en halagos con este álbum no se puede decir que sea perfecto, pero de los 11 temas que lo componen muy pocos son los que no llegan a un nivel estratosférico.

El álbum lo abre “Bridge Burning”, la que fue el primer teaser que la banda sacó para este trabajo. Una apertura impresionante para el disco, al más puro estilo de los Fighter, un corte potente pero con esos pasajes melódicos tan pegadizos de los que Grohl es un especialista. A esta la sigue “Rope”, que ya es por todos conocida, y a pesar de llevar más de un mes escuchándola constantemente no pierde un ápice de la sensación que dejó  cuando fue publicada.

Una vuelta al sonido más clásico, al de sus comienzos, y desde luego nunca un garaje ha dado a luz algo con tanta alma. Cortes como “These Days”, “Back & Forth” o “Walk” (tema con el que cierran el disco) recuerdan al Foo al que últimamente estábamos acostumbrados y son los temas que quizás pasarán sin más pena ni gloria por nuestra memoria, pero cuando hablamos de un listón como este define de por sí la calidad de este Wasting Light. Un disco que he de recordar que ha sido grabado completamente con medios analógicos, con lo que suma todavía más puntos a favor. La atmósfera general destila ese brillo que los medios actuales desgarran, dando una forma más cálida y cohesionada a la música.

Los ritmos más pausados aún conservan la fuerza que caracteriza al disco. En cierto sentido se puede observar la evolución que ha sufrido el grupo; con sus dos últimos discos habían dado un giro más acústico y “orquestral”, lo cual mezclan a la perfección con sus inicios más agresivos, dando lugar a un sonido aunque potente, cuidado, con arreglos magistrales a lo largo de los temas que acompañan y asientan las composiciones, dándolas una sensación más completa al escucharlas. Cuando anunciaron que sería un disco cañero no mentían, pues el que encuentre una sola guitarra acústica es que miente. No todas van en la línea de “White Limo”, el tema más hardcore del disco y con el que si no mueves la cabeza hasta que se te salten las cervicales es que has perdido el alma. “Dear Rosemary” y “Alandria” son los temas que rodean al anteriormente mencionado, y ambos recuerdan a un rock n´roll al más puro estilo cincuentas aunque amplificado, con el toque de la banda, pero con ese sabor rocanrolero de los dinner americanos.

Dave Grohl ha demostrado con Them Crooked Vultures que su calidad como batería es indudable, y en este disco ha dado un gran salto cualitativo en cuanto a la voz. Giros vocales más complejos y líneas más variadas pueblan el disco y dan una sensación de evolución en las capacidades como cantante del líder de la banda, al igual que Taylor Hawkins a la batería.

La mención especial al tema del disco va para “I Should Have Known”, la canción más relajada del álbum y a su vez de las que más calidad atesora. Dejan ver sus influencias más blueseras en esta canción, un lamento desgarrado que pone los pelos de punta de principio a fin. Además es el tema con el que ha colaborado Novoselic, y desde luego personalmente uno de los temas que más tiempo perdurará en mi memoria, un tema impresionante tanto en composición como en ejecución.

Como conclusión global, un disco electrizante, más trabajado y complejo, el clásico sonido de Foo Fighters revisionado y exaltado a su máxima potencia, con temas que te harán saltar de un lado a otro y temas que querrás y necesitarás escuchar cientos de veces seguidas para darte cuenta de los detalles que te engancharon la primera vez. Si bien un par de canciones le separan de la perfección, este disco cumple con creces las promesas y las expectativas que se han ido formando a lo largo de estos meses pasados. Bravo por Foo y si necesitaban parar para hacer un álbum así, que lo hagan después de cada disco.

Tracklist:

“Burning Bridge”

“Rope”

“Dear Rosemary”

“White Limo”

“Alandria”

“These Days”

“Back & Forth”

“A Matter of Time”

“Miss the Misery”

“I Should Have Known”

“Walk”

8,5 / 10

 

J. Roa

José Roa
Músico y periodista, formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2010 a 2014, llegando a ser editor jefe y alcanzando especial repercusión con su columna 'La Guillotina', editada en 2013 y 2014.