Iceage | You’re Nothing

Iceage You're Nothing

  • MATADOR

  • 8,4

El punk no volverá jamás a ser lo mismo que en los brillantes años 70. No tendría sentido que lo fuera, y que Sex Pistols no hubieran envejecido lo suficiente como para que algunos los acusen de que ya no son punks. Entonces el género era una forma de romper con la música para intelectuales pijos que se habían olvidado muy pronto de lo que significaba el rock and roll. Entonces era una forma de llevar al extremo un estilo de vida que predicaba que nada importaba un carajo, especialmente sobre el escenario, y que era mejor vivir rápido y morir joven que ser uno de esos acomodados que sólo iban a los conciertos en los que podían sentarse en una cómoda butaca.

Desde el primer contacto con Iceage uno se da cuenta de que es un grupo de punk, pero que no tiene nada que ver con lo que se entiende como tal. El sonido del de los de Copenhague coge la actitud de The Clash y la sazona con un sabor oscuro y amenazante que recuerda a los Joy Division más anfetaminados. En su primer disco, New Brigade -entre los mejores discos de 2011 para Hablatumúsica-, la carta de presentación pilló descolocado a más de uno, que no se esperaba tanto talento y temeridad en un grupo debutante de 20 años, sobre todo en un país como el nuestro, donde sería impensable que un padre mostrara a un hijo siquiera una décima parte de las revolucionarias y experimentales referencias que maneja este cuarteto de jóvenes con apellido impronunciable.

You’re Nothing es otra historia. La madurez, si es que se puede llamar así, ha asentado dos años después este lenguaje confuso, estridente e insoportable para muchos de los que no comprendieron en su momento lo que quiso gritar el movimiento punk. Como si hubieran aprendido la lección de ese libro para la cultura universal que es La insoportable levedad del ser de Milan Kundera, y hubiesen interiorizado que la vida es ver volver, pero que lo que se repite carece de la magia y de la fugacidad de un hecho espontáneo, han ganado un peso considerable en su sonido y las canciones son cualitativamente mejores. Desde Ecstasy, uno ya se da cuenta de que no hay vuelta atrás, que nada es perdurable, y, sobre todo, que Iceage tienen un algo incomprensible que tiene más misterio en su interior que todas las novelas negras de la historia.

Coalition es esa mezcla que consigue la proporción áurea entre punk y hardcore que tanto caracteriza a estos jóvenes, con guitarras descontroladas y al mismo tiempo una gran cantidad de cambios de ritmo que deja claro que saben perfectamente lo que hacen. In Haze cava más honda la tumba de una generación sin esperanza, pero con un talento desbordante. Más que nunca. Así, llega la descorazonadora Morals, proporcionando esa “calma” tras la tormenta. También hay un momento para realizar una ligera mirada al punk de toda la vida, que bordaron con hilo de oro de las melodías eternas The Replacements. Me refiero a Rodfaestet, Everything Drifts o la magnífica Wounded Hearts. Y es que es un disco de principio a fin totalmente desolador, pero que indudablemente ha abierto una nueva página en la historia de la música moderna.

¿Cómo puede existir un oasis así perdido en medio de un desierto como este?¿Cómo un país como Dinamarca ha alumbrado a un grupo tan único? Supongo que ya no es necesario nacer en un ambiente tan concreto como antes para tocar un tipo de música determinada. Cada uno vive y crea a diario su propio mundo en su habitación, ya sea con un sintetizador o con una guitarra. Pero, ¿morirá el punk de nuevo cuño en las manos de estos jóvenes, o alguien se subirá a este carro inexplorado y misterioso?

  • Y a ti, ¿qué te parece el nuevo disco de Iceage?
Carlos Naval
Carlos Naval
Periodista. Formó parte de la redacción de HABLATUMÚSICA de 2010 a 2013. Actualmente continúa su carrera en diversas compañías del sector de la Comunicación.