Kakkmaddafakka | Six Months is a Long Time

Es una suerte poder realizar tu trabajo y a la vez divertirte tanto. Una suerte que corren los seis noruegos que forman Kakkmaddafakka. Seis noruegos que rompen con el existente tópico de seriedad nacido de sus compatriotas.

El que en un principio iba a ser llamado ‘Young’ llega ahora con el nombre de ‘Six Months Is a Long Time’, tal vez porque lo que pensaban que estaría grabado en una semana les ha llevado seis meses. No son unos recién llegados, su felicidad y alegría ya nos la habían mostrado en su anterior y bailable trabajo ‘Hest’ y nos la habían confirmado en cada uno de sus shows en directo, donde la locura y la energía estallan por momentos.

Los noruegos, que como decía parecen vivir en un éxtasis continuo, siguen la línea de sus dos anteriores trabajos en este tercer disco. Una mezcla de melodías rápidas y pegadizas, letras divertidas e irónicas y mucho sentido del humor. Sin embargo, este ‘Six Months is a Long Time’ suena más pulido. Sigue existiendo la euforia pero se apartan un poco de la alteración y del sonido high school, lo que supone un acierto a lo largo del disco.

La excentricidad y la compleja diversidad de estilos son los protagonistas en canciones como la que da inicio al disco, ‘Young’, que con un ritmo muy contagioso recoge los principales problemas de la juventud. Contrastes radicales, letras oscuras fusionadas con melodías felices dan como resultado ‘Someone New’. Por otra parte este pop frenético también sabe echar el freno en canciones como ‘Lie’ o ‘Never Friends’ donde se aprovecha el acompañamiento musical, dejando paso a bases creadas únicamente con pianos que aderezados con coros y alguna guitarra demuestran que los de Bergen no sólo saben dedicarse a hacer volteretas por el escenario en sus conciertos, y que a veces también se ponen serios.

Irónicos y sin perder ni pizca de ocurrencia crean canciones como ‘No Song’ y con una sonrisa se dedican a criticar el mundo de la música y toda su estructura. Nadie se salva, discográficas, managers o la prensa. Todos ellos pasan por el patíbulo de los noruegos, que siguen sonriendo y cantando “I used to be a ‘yes’ man, now I am a ‘no’ man”. Otra de las extravagancias encontradas en el disco es la dedicada al ex presidente de los Estados Unidos y que además sirvió como carta de presentación de su nuevo trabajo, ‘Bill Clinton’, en la cual suplican convertirse en él, definiéndole como héroe.

No hace falta romperse la cabeza para entender sus letras y poder deleitarse con sus melodías. Hacernos disfrutar es su única preocupación, por ello nos regalan ‘Forever alone’, definida también como canción de descapotable, pegadiza como su estribillo “I’m forever alone” que sabe terminar con unos agradables arreglos de cuerda.

Entre las sorpresas que nos tenían guardadas se esconde la acústica ‘Saviour’, uno de los aciertos de este nuevo trabajo de manos de Erlend Øye, productor y a la vez autor de la canción, que recuerda a Kings of Convenience. Una faceta que no habían palpado los noruegos y que esperemos que no olviden en sus próximos trabajos.

‘Six Months Is a Long Time’ es un disco divertido, que invita a no pensar, dejando a un lado la profundización. Una combinación que añadido a la frescura de sus shows hace las delicias de los jóvenes, pero que puede llegar a chirriar a oídos de un público adulto. Sea como fuere, no sé lo que se respirará en Bergen, pero en España también lo queremos.

Yaiza Sotohttps://hablatumusica.com/
Redactor en HABLATUMÚSICA. Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.