Los Campesinos! | No Blues

Un humo rosa te invade los pulmones desde la primera nota de este ‘No Blues’ mal alumbrado, como si Los Campesinos! hubieran utilizado bombillas de bajo consumo para componer y ejecutar cada nota y chillar cada letra. El indie pop que manejan desde 2006 carameliza como una cubierta irrompible cada una de las canciones de este álbum, el quinto. Los Campesinos! ya no se arriesgan tanto, guardan su talento en el mismo cajón que hace nueve años. Hay que ir cambiando de muebles. Y parece mentira que consigan, a pesar de todo, grabar un trabajo notable, en el que no inventan nada pero con el que resisten otra embestida generacional. Cada vez vienen más rápido. En este siglo el tiempo para el arte es veneno.

Que hayan dejado de contar con una voz femenina es inoportuno, pero sí, Ellen Waddell lo dejó el año pasado y la ausencia de su bajo y su voz (su alma) pesa como esos silencios en las cenas familiares que ocurren por la desidia del compromiso. Porque Gareth, a pesar de su sentido del humor galés, no puede recoger todo el encanto. En este álbum ha conseguido, eso sí, transformar las típicas canciones de pop yanki que salían en ‘Dawson’s Creek’ en piezas de autoría artística. Ya desde ‘For Flotsam’ le dan la vuelta la melancólica ligereza del pop y hacen algo muy suyo, lleno de matices musicales, algo sucio incluso, pero poco. Porque John Goodmanson se ha encargado de pulir las imperfecciones marca de la casa para convertir el álbum en una piedra preciosa. A Los Campesinos! no les quedan bien las joyas.

Esa balada titulada ‘Glue Me’ es un engendro en la discografía de Los Campesinos! y por ello hay que alabar su valentía. Y ese chiste de utilizar un penalti tirado a lo panenka para reflejar la humillación del desamor es como para enmarcar. Pero sólo es una broma. Lo serio llega con ‘As Lucerne/ The Low’ y esas teclas deformadas que embarran una melodía brillante donde Gareth se desgañita por fin. Menos que en el siguiente corte, ‘Avocado, Baby’ es un himno grotesco y pretencioso que encantará a unos y a otros. Muy divertido en su forma de potenciar el clímax con un inmenso coro de animadoras.

Encontramos pequeños tesoros como Let it Spill o la distorsión del comienzo de ‘The Time Before The Last Time’ que ya vale por sí sola la canción  o el piano golpeado en ‘Selling Rope’. Sin embargo es complicado no echar de menos la frescura de ‘Hold On Now Youngster…’.

Pedro Moral
Periodista especializado en Cine, formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2011 a 2014. Actualmente, prosigue su carrera en diversos medios.