Lykke Li | I Never Learn

[dropcap type=”1″]L[/dropcap]a vida no espera. Cuando te subes en ese avión esperas que tu entorno quede paralizado hasta tu regreso. No es así. Lykke Li decidió subirse al viaje del músico con 21 años con un exitoso debut. A los 25 ya contaba con dos grandes álbumes. El precio a pagar es perderse la vida del común, tan añorada por el triunfador. La madurez está ya demasiado cercana y Lykke la recibe con un tercer álbum con el que ha renunciado en parte a todo lo que la llevó a ser una viajante de escenarios.

La sueca ha afirmado que ‘I Never Learn’ (Warner, 2014) es el cierre de una trilogía, un final vital que no corresponde con sus anteriores álbumes. La tristeza se palpa en nueve canciones perfectamente producidas por Björn Yttling -de Peter, Bjorn and John– que no logran la sorpresa en su conjunto. En ‘Wounded Rhymes’ (Warner, 2011), Lykke se enseñaba atrevida, sin límites, carente de complejos, provocativa. Las vísceras se mostraban en forma de agresividad compositiva, una evolución de aquel asombroso debut ‘Youth Novels’ (Warner, 2008).

Una vez iniciado ‘I Never Learn’, las sorpresas se van evaporando. La pesadumbre rodea de sombras a grandes retazos que se asemejan al ‘Like a Prayer’ de Madonna. Lykke ha intentado enseñarnos la tan recurrida desolación amorosa a base de crudeza, de voz imperando sobre instrumentos con un exceso de baladas correctas que acaban cerrando un álbum compacto en exceso y un tanto soporífero.

J. Castellanos
Periodista. Formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2011 a 2014, llegando a ser redactor jefe.