Modeselektor es uno de los conjuntos más representativos de techno experimental de Alemania. Lo han demostrado en el pasado con creces y hasta han tenido sus escarceos con personalidades del género como Apparat. Es reconocible su tendencia por la introducción de componentes que no se pueden percibir habitualmente en este tipo de creaciones y siempre han mantenido una cierta querencia por la diversidad y la amplitud de miras.
En esta ocasión, para Monkeytown los repetitivos loops de dancefloor de Gernot Bronsert y Sebastian Szary propio delas tantas de la madrugada se ha puesto al servicio de una iniciativa mucho más variopinta y relajada de lo que se ha podido escuchar de ellos en sus dos largos anteriores. En general, con este trabajo han dado un salto de calidad hacia ritmos dubster y la utilización de muchos acompañamientos y herramientas minimal. De esta forma, la potencia techno se aleja de la pista de baile y entra en influencias con un mayor componente de aleatoriedad.
Así, en ocasiones hasta parecen estar buscando la deconstrucción del witch-house de Pictureplane o la sonoridad shoegazer del synthpop más electrónico. Por esta razón, a pesar de que la evidente reiteración de pasajes se hace bastante cargante si estás en casa armado de la apatía del crítico o de aquel que no necesita graves chillones en la base de un tema para despertar sus sentidos.
Los berlineses siempre han alardeado de su gran capacidad para deshacerse de las etiquetas que los demás insisten en ponerles, en una ocasión llegaron a dar algunas claves para definir su sonido; todas ellas unían términos que podían resultar contradictorios en uno solo, aunque no es algo que les preocupe. En este camino han contado con colaboraciones de todo tipo de personajes que parecen bastante alejados del techno, pero que ponen voz y alma a algunas canciones de la banda. Para Monkeytown no iba a ser menos, y cuentan con la doble participación de Thom Yorke en la genial y delicada Shipwreck y la deconstruída y juguetona This. La primera de ellas, una de las mejores del disco, habla en este concepto de dubstep que se acerca a un ritmo propio del Untrue de Burial y al emocional pop aleatorio de Balam Acab– aunque tal vez la que más se deja inspirar por Alec Koone es la ambiental y épica War Cry-.
Otra colaboración bien distinta es la de Miss Platnum en Berlin, con un envoltorio más cercano al rap y un espíritu algo funky que va de la mano de la increíble voz de corte soul de la cantautora rumana.
El resto de canciones juegan con una sencillez desbordante con los conceptos del shoegaz electrónico, como en la introductoria Blue Clouds; ahondan en un hard-rap mucho más cercano a la música techno en Pretentious Friends, o directamente apuestan por los rítmicos loops a pie de pista que les han hecho los reyes de la noche en muchos locales de electrónica: Evil Twin.
Sin embargo, a pesar de que es un disco que recorre largas distancias de formato, utiliza siempre ideas recurrentes para generar los cortes, lo que cansa bastante a pesar de la utilización de progresivos acompañamientos que lindan con otros tipos de electrónica más experimental y menos previsible.
MONKEYTOWN[2011]
[5,5]
C. Naval