Sharon Van Etten | Tramp

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Jagjaguwar [2012]

[8.2]

A pesar de que sus apellidos pueden prestarse a confusión, Sharon Van Etten es estadounidense de los pies a la cabeza. Nacida en Nueva Jersey, esta joven hija del folk empezó a descubrir su pasión por los acordes en su adolescencia. Sin embargo, las imposiciones familiares y su entonces pareja se esforzaron al máximo para cortarle las alas. “Yo quería tocar y componer y lo que estaba haciendo era trabajar en una cafetería. Pero era joven, y estaba muy enamorada. Estaba ciega”, reconoce Sharon echando la vista atrás. La decisión clave fue irse de casa (con todo lo que ello comportó) y aterrizar en Tennessee para cursar sus estudios universitarios. Musicalmente, esa ciudad le abrió los ojos y despertó el talento compositivo de esta morena. Aún así, su estancia en Tennessee fue temporal, ya que al cabo de unos años volvió, hecha y derecha, a su Nueva Jersey natal.

En ese punto entró a escena Kryp Malone, miembro de TV on the Radio, que la conoció encima de un escenario y la animó a meterse de lleno en el mundo de la música. Sharon al principio tuvo una posición bastante escéptica e insegura, algo recurrente en su vida. Ella no lo esconde: “Siempre necesito a alguien a mi lado. Soy solista, pero tengo de necesidad de mirar a mi alrededor y verme acompañada”. Afortunadamente, Malone la convenció y poco después (primavera de 2009) salió a la venta Because I Was In Love, su debut oficial. Puede que no fuera un éxito comercial, pero sirvió para activar los radares de los productores más interesantes del panorama folk internacional.

Asimismo, empezó a colaborar con artistas de la talla de The Antlers, The National o, nada más y nada menos, Bon Iver. Puso su melosa voz en algunos coros de Hospice, opera prima de los citados The Antlers, además de telonear a The National en su gira europea a lo largo de 2011. “Fui muy afortunada por todo aquello… No se que hice para merecer todo eso, pero no me lo voy a cuestionar”. El buen felling con The National no se quedó allí, e inició varios proyectos con uno de sus miembros, Aaron Dessner, quien tuvo un peso importante en la edición de su segundo álbum, Epic, a la venta en setiembre de 2010 y fue la piedra angular (ofreciendo su sótano para la total grabación de los temas) del trabajo que nos ocupa, Tramp, tercer disco de Sharon Van Etten.

Tramp es el punto de reunión de una docena de tremendas piezas folk. 46 minutos en que los grandes protagonistas son una guitarra y una voz, con la aparición puntual de un abanico enorme de oportunos personajes: batería, pandereta, ukelele… Una fórmula, voz – guitarra, que podemos encontrar poco original, pero que se diferencia del resto por la personalidad y la carga emocional de cada uno de sus cortes. Una Van Etten más contundente que nunca construye con su lírica y sus susurros un trabajo que se debate entre música y poesía. Un disco que aprovechará el boom Bon Iver (para muchos medios especializados mejor disco de 2011) y hará las delicias de los seguidores del mismo Justin Vernon y, lógicamente, de Dessner y su banda.

De Tramp (un álbum que, por si no ha quedado claro aún, nos ha encantado) destaca la sobriedad de piezas como Give Out (“You’re the reason why I’ll move to the city”, claros dardos hacia su ex pareja), o el primer single, Serpents, tormentosa, donde se hacen evidentes las influencias (quizá excesivas) de Aaron Dessner. Tras el vendaval llega la calma, con Kevin’s y Leonard, finas y sorprendentemente dulces. Uno de los mejores relatos de este LP es We Are Fine, brillante y luminosa, que cuenta otra colaboración de lujo: La inconfundible aportación de Zach Condon, atípica voz de Beirut, con quien habla de encontrar la luz en la más oscura circunstancia.

Esta oda al folk personal, repleta de genialidad, nos ayudará a inmolarnos en un día lluvioso. Pero además, es la evidente demostración de que Sharon Van Etten se ha dejado ir. Una artista en ciernes que por fin se ve capaz de mostrar al mundo todo su talento. Y la mejor muestra de ello, por si aún hay alguna duda, es cada uno de los acordes que forman este hermoso trabajo discográfico.

por Sam Gutiérrez

Sam Gutierrez
Barcelona, París i ara Londres. Periodista. Escric a @hablatumusica. Good taste in people, music and cinema. Basketball player, Euston Power (London Premier).

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