Sigur Ros | Inni

XL [2011]

[7]

Diablos, estos tipos –Sigur Rós– hablaban de “parón indefinido”. Cuando alguien habla de “parón indefinido” está diciendo: a) Hasta nunca b) Hasta que no tengamos viruta c) Hasta que caigamos en el olvido. No era la única pista y no hacía falta ser un Charlie Parker –el detective de John Connolly, no el genio del saxo y la heroína- . Jónsi, el cantante, el del arco y la guitarra, el del ojo tuno y la voz preciosa, estaba triunfando en solitario. Para colmo se anunció un disco en directo, este Inni. Para temblar.

La salida de este doble LP grabado en el Alexandra Palace de Londres llegaba con la noticia de que la banda se metería al estudio a sacar algo nuevo. Resulta que “parón indefinido” significaba “un par de meses”. Y Algo nuevo, según la ley de Sigur Rós, significa oro.

La noticia puede achacarse a un síntoma de decir la pura verdad. El problema de ser sinceros en esto de la música es que puede verse afectado lo mercantil. El directo pasó como una flecha y llegó a importar más bien nada. Cualquier estrella norteamericana –me viene a la cabeza el Glam metal de mediados de los ochenta; horteras y pésimos- habría jugado con la noticia de la separación para hacer de este disco en directo una venta de agosto. El gran despido. La última muerte. No es su estilo, supongo.

Metiéndonos en materia hay cosas que decir. Nunca fui de discos en directo. Creo que es más un capricho, un recuerdo del propio músico para ver cómo fue su evolución de aquí a unos años. También creo que es para hacer caja. Un disco en directo de Sigur Rós hace que mi opinión de equipo mediocre se convierta en el capricho de un jeque con sed de victoria. Quien ha estado en un directo de los de Islandia –curioso país en el que hay buena música y los banqueros van a la cárcel-  sabe que es imposible meter el espectáculo en un producto (evitando llamar al concierto en sí producto). Ni la emoción que se palpa, ni la expresividad de la voz de Jónsi llegando a las venas ni mucho menos al tipo inglés que está a tu lado y que se inventa las letras al más puro estilo cañí.

Tampoco les estoy hablando de una de esas chorradas de concierto de Coldplay en las que prima las mariposas de colores o los hologramas idiotas que intentan tapar las carencias creativas. La banda de Jónsi son un todo en sus directos. Tal vez por ello, el doble disco viene acompañado de un DVD. Una imagen vale más que mil palabras y todo eso.

Como todo buen directo de la banda que puebla un 80% de las piezas informativa que RTVE hace, el primer disco comienza con Sven-g-englar, canción de su disco Ágætis byrjun, que muestra el sonido más representativo de la banda. Más de 10 minutos de post-rock que pasan entre la fascinación, la perplejidad y el onanismo del oyente. Al éxito le sigue Glósóli, otra medalla, esta vez del aún mejor Takk… de 2005. Las canciones largas de los islandeses pasan como un rayo que no acabas de disfrutar en todo su esplendor, como las grandes películas. No faltan Hoppípolla y otras canciones como Festival, All Alright o Fljótavik de su último LP de estudio, el impronunciable Með suð í eyrum við spilum endalaust, también conocido como el de los tipos en pelotas corriendo. En definitiva, Inni, es un buen documento para fans, con calidad sonora y un buen porcentaje del espíritu y emoción de la banda durante un concierto. ¿Sigur Rós? mejor en directo de verdad.

Jota Castellanos

J. Castellanos
Periodista. Formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2011 a 2014, llegando a ser redactor jefe.