Snow Patrol | Fallen Empires

UNIVERSAL

[2012]

[6,6]

Qué pesadilla de etiquetas. Y no me refiero únicamente a las de folk alternativo, electro-indie-pop, post-rock electrónico, etc, que también. Sino a la etiqueta que una vez te la colocan resulta muy difícil de quitar, como esos odiosos códigos de barras que no consigues arrancar de una sola vez, fastidiando la portada del libro o la carátula del disco. Hay bandas catalogadas como “los que cantan el tema de tal serie”. Y esto le pasa a Snow Patrol. Para un gran sector de la población, sobre todo la que escucha Kiss FM, estos norirlandeses siguen siendo (y serán, por los siglos de los siglos) “los que cantan” Chasing cars, tema popularizado por la lacrimógena serie Anatomía de Grey.

Ese rotundo single, incluido en Eyes Open (2006) posicionó a Snow Patrol como banda experta en baladas épicas de estribillos y melodías eficaces. Aunque Gary Lightbody y compañía llevaban funcionando desde finales de los noventa fueron ese disco y el anterior, Final Straw (2003) los que les situaron dentro de ese estilo tan de moda en la época, el indie rock, junto a otros conocidos como Bloc Party o The Killers, que vivieron su buen momento más o menos en las mismas fechas. Y curiosamente han compartido una evolución parecida: un siguiente trabajo regular, A Hundred Million Suns (2008) – Intimacy y Day & Age, un paréntesis aprovechado por Lightbody para dar salida a su gusto por el country formando Tired Pony, junto a miembros de Belle & Sebastian y R.E.M (Brandon Flowers de los Killers y Kele Okereke de los Bloc sacaron sendos discos en solitario) para volver a dar que hablar en este nuevo año, en el cual también regresarán los cuartetos de Las Vegas y Londres. El recopilatorio Up to Now (2009), como suele ocurrir, transmitió un erróneo mensaje de despedida, pero cualquier duda ha quedado despejada gracias a este Fallen Empires, donde, a pesar de las intenciones de Lightbody de darle un giro al sonido de su proyecto, los de Irlanda del Norte vuelven a poner en práctica lo que mejor sabe hacer: pop rock melancólico y sensible.

Y sí, la carta de presentación, Called out in the dark, con el cual el grupo quería incluso hacernos bailar, con unos toques de electrónica introducidos con cuidado, parecía demostrar que, efectivamente, a los norirlandeses les había dado por experimentar. Uno se hace ilusiones con el arranque del álbum: un I’ll Never Let Go cargado de guitarra eléctrica y sintes, el single ya mencionado y aunque The Weight of Love engaña con sus primeras notas de acústica, con la entrada la batería poco a poco cambia la cosa. A partir de ahí, la emoción de estar ante unos Snow Patrol al menos un poco diferentes se va diluyendo. Llega This isn’t everything you are, que recoge el testigo de The Final Straw y Eyes Open: un baladón con la voz de Lightbody como protagonista absoluto, adornado con esos grandes coros marca de la casa y un estribillo perfecto para corear en directo (por ejemplo, en la próxima edición del Festival BBK Live, el próximo mes de julio en Bilbao) mechero en mano.

Salvo por el tema que da título al álbum, otra novedad sonora en la discografía de la banda, con su ritmo galopante marcado una vez más por sintetizadores, el resto de Fallen Empires es una nueva entrega de guitarras acústicas, piano melancólico y letras de amor, empezando por The Garden Rules, una memoria infantil de juegos en el jardín que termina con la repetición de la frase “You’ll never know how much I love you” (Nunca sabrás lo mucho que te quiero) y Lifening, donde Lightbody canta a los pequeños placeres de la vida, como ver a Irlanda (del Norte o del Sur) jugando en el Mundial y escuchar a Teenage Fanclub. Y no faltan esos coros que tanto le gustan a Lightbody, como el que sirve de única compañía vocal a la más bien instrumental Berlin. Aunque, entre tanto piano y sentimentalismo tan desnudo de aspiraciones épicas como New York, se cuelan In the End y The Symphony, más marchosas, pero no como los primeros cortes, sino más bien en la línea de clásicos como All that I have.

Es un hecho: Fallen Empires no es la obra definitiva de Snow Patrol, que se han arriesgado más bien poco. Y ojo, esto no tiene nada de malo, ya que no ganarán adeptos, pero tampoco los perderán, al menos a los fans acérrimos. Los Snow Patrol de siempre no están mal, te traen recuerdos de tus tiempos mozos (que cada uno se aplique lo de ‘mozos’ según su fecha de nacimiento), pero, son los Snow Patrol de siempre. Evolucionar o morir se suele decir, ¿no? De acuerdo, no todos van a ser tan osados como Coldplay, que nada tienen que ver con sus inicios, pero, ¿no se cansarán Lightbody y los suyos de oír sus canciones en la televisión? Alguna caerá este año, seguro.

por Beatriz H. Viloria

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