The Cast of Cheers | Family

Estás andando en medio de miles de personas que intentan desesperadamente aferrarse a una canción que les haga flotar en uno de esos múltiples oasis nocturnos que despliega el FIB, y de repente escuchas Family y comprendes en solo una milésima de segundo que tú eres el afortunado. Y es que, aunque a The Cast of Cheers se les pueda echar en cara su parecido con bandas inglesas de ritmos hiperacelerados y sensibilidad post-punk revival al estilo de Foals Bloc Party, uno mentiría si dijera que estos irlandeses no tienen su propio espíritu genuinamente espontáneo, una personalidad explosiva y una voluntad a prueba de bomba.

Indudablemente ha nacido una estrella, una de esas supernovas que destruye a su alrededor, y lo ha hecho de la mano del productor Luke Smith quien, entre otras cosas, sacó adelante el Total Life Forever de los geniales Foals. Este personaje fue el encargado de sacar este diamante en bruto de Irlanda y darle un brillo muy especial, del mismo que hizo con el conocidísimo álbum de los londinenses.

Así, todo comienza con el indudable single, Family, donde los ritmos adictivos de las guitarras que trepan y se retuercen dentro de una canción inolvidable, los graves que golpean el pecho con una maza que no se puede abarcar con la mirada y que te aplasta… el único pero sería la voz, que recuerda mucho a la del primer Kele Okereke, aunque con un punto mucho menos chillón y más melódico. No obstante, la influencia de Bloc Party se extiende más allá del primer corte, con Pocé Mit, sin duda el mejor corte del álbum, mucho más robótico, en la línea del indie matemático que tanto gusta en Londres, así como el aspecto físico de los componentes, casi tan nerd como el de los imprescindibles Django Django. Pero la aportación de The Cast of Cheers no es solo tener un buen padre y una buena madre, demuestra una querencia por un tipo de sonoridad que, en conjunto, era desconocida, con una melancolía propia y un carácter mucho más maduro que el de sus predecesores en su debut. De esta forma, la mayor parte de canciones ya hacen historia al entrar en el oído, como si formaran parte del imaginario colectivo y fuera una pieza de conexión entre lo pasado y lo futuro, esto es, el más puro y genuino presente.

De esta forma, se suceden en el disco canciones como Human ElevatorAnimals, aunque no es hasta Palace and Run cuando abrazan por completo el Total Life Forever, con un tipo de componente épico en los coros que también los entronca con otros ingleses, los inefables WU LYF. De hecho, también hablan con la misma sinceridad, lo que los separa de esos grupos rítmicos que parecen esterilizados en clínicas médicas privadas. Goose, en ese sentido, está un poco desfasado, al ser uno de los primeros cortes con los que se dieron a conocer, y rompe una tendencia preciosa que recupera Go Getter, Marco Sava a ritmo de reggaeton.

¿Y para terminar? Fiesta a todo tren. Así es como tiene que ser un disco. Trucks at night recupera en parte el testigo de FamilyThey Call It A Race pone un final para poner los pelos de punta, a la altura del Continuous Thunder de Japandroids. En definitiva, se trata de un disco completo, tal vez un poco irregular para mi gusto, pero algo que solventa a golpe y martillo del temazo más sólido. Son argumentos de sobra para amar un largo que renueva una escena musical en la que se espera año a año a los de siempre. Estos se llaman The Cast of Cheers y, creedme si os digo que recordaremos su nombre.

Carlos Naval
Carlos Naval
Periodista. Formó parte de la redacción de HABLATUMÚSICA de 2010 a 2013. Actualmente continúa su carrera en diversas compañías del sector de la Comunicación.