The Melvins | The Bulls and The Bees

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SCION AUDIO/VISUAL

 

[2012][8]

En un solo EP es complicado plasmar con exactitud el sonido y la situación en la que se encuentra una banda: mostrar los distintos géneros que toca, probar la calidad de dicho disco sin enseñar los picos, con el fin de no adelantar más de lo debido. Un EP flojo se descubre antes que un largo. The Melvins va con la verdad por delante, y su verdad es su música. No sorprende y a la vez no defrauda. Una banda de culto como pocas, que influyó en multitud de grupos y géneros como el punk, el grunge o el stoner, sin etiquetarse en ninguna de las mismas y que vuelve con su clásica macedonia sonora en este The Bulls & The Bees (2012), asfaltando el camino de lo que será su decimonoveno álbum de estudio, Freak Pure, previsto para junio de este mismo año.

Tan cerca del metal como del grunge y siempre tan difíciles de etiquetar, los cinco temas que componen este EP vuelven a echar mano de la oscura y sólida psicodelia en las jams que plagan dichos cortes. Alguno de estos, como Friends Before Larry, las toman como íntegras protagonistas, siendo este un tema instrumental en el que la variación de los atmosféricos arreglos se soporta en pesados riffs de guitarra que mantienen firme la composición en su vertiente más ruda. En menor medida hay temas que hacen uso de estas jams, dando lugar a la extensa sección final de The War On Wisdom, exponiendo la faceta más dura de la banda desde el primer segundo.

Al igual que este primer corte, en su mayoría los temas se catalogan bajo la poderosa fuerza del trío. Compensan esa dureza con líneas vocales melódicas, que juegan con los demás instrumentos en un efectivo intento de elevar la pesada armonía. We Are Doomed destaca como lo que sería un claro single y reúne ambas facetas como el más claro ejemplo de este acertado binomio duro-melodioso. De igual manera, National Hamster, el corte que cierra este trabajo, muestra igualmente este aspecto, concentrando varias de las facetas que encierra la banda.

La variedad es un hecho rotundo en este grupo y la miscelánea de estilos una característica definitoria, pero siempre duro y siempre con el nivel al 11 -como los grupos más destacados del hard rock-. De todos modos siempre hay sitio para bajar algún decibelio y dar lugar a piezas tan bonitas en su lobreguez como A Really Long Wait, un tema casi inadvertido en el conjunto, en la misma línea pero más suave, donde las armonías vocales, envueltas en una apagada niebla sonora, toman las riendas y se sostienen en sosegadas líneas de violín y chelo, con perturbadores arreglos bizarros que dotan de esa tenebrosidad que resulta estremecedora en su hermosura más que en su oscuridad.

Como excelente grupo de culto que son, no llegarán a llenar estadios ni falta que les hace. El camino que recorren desde hace casi 20 años es fiel a sí mismo y genuino en cada nota que tocan. Un EP que presenta otro tanto a favor en su producción musical y una gran promesa de lo que llegará en junio con su próximo álbum.

por José Roa

José Roa
Músico y periodista, formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2010 a 2014, llegando a ser editor jefe y alcanzando especial repercusión con su columna 'La Guillotina', editada en 2013 y 2014.

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