Tom Waits | Bas As Me

ANTI [2011]

[9]

Difícil. Muy difícil. Llevamos siete años esperando este momento, y cuando por fin llega somos incapaces de escribir una sola línea con sentido…

Ahora es cuando nos. Y es que hoy tenemos la necesidad imperiosa de señalar todo aquello que tenemos, vemos, oímos, sentimos… estamos necesitados de un guía, de números, de referencias damos cuenta de lo que estamos haciendo, de lo que somos capaces de entender, de valorar, y de cómo, y ya lo decía Diego Manrique, nos enfrentamos a la música que escuchamos rápidas, de la celeridad de una impresión. Vivimos tiempos extraños, en los que la velocidad prima por encima del resto de las cosas, en los que es muy difícil encontrar una verdadera muestra de sentido común. Y justo ahora, Tom Waits vuelve a lanzar un nuevo disco:

Bad as Me. Y si alguna vez fue difícil hacer la reseña de un disco, hoy resulta incluso doloroso.

Primero, podría hablar de la juventud de Tom Waits, de cómo aprendió a tocar el piano en casa de su vecino, de su vida en Pomona, California; también de cómo se guió a través de la literatura, de su búsqueda permanente de respuestas a través de la generación perdida, de Dean Moriarty atravesando Pensilvania, de la influencia de John Fante (verdadero padre del “realismo sucio” que Bukowsky hizo famoso), de la cultura popular americana, de las sesiones de Chess Records. A continuación dedicaría unos párrafos a Howlin´ Wolf y a Muddy Waters, y es posible que ni aún así resultase pretencioso. Pero lo mejor es que vayamos directamente a presentaros su nuevo trabajo, Bad as Me, con el que ha vuelto después de siete años.

Desgarrador, desafiante. El saxofón gruñe entre la tensión punzante de la base armónica. Guitarras. Riffs sucios, incesantes y provocadores. Un alarido: la armónica, la voz de Tom Waits sobre la satírica melodía; por fin, ha vuelto, aullando entre las calles de Chicago, y suena como siempre, inmejorable.

Así podemos empezar “la crónica” del discurso alrededor de Bad as Me. Han pasado años ya desde Mule Variations, un álbum  apabullante, enloquecedor, fuera de toda tónica racional con la que el genio de Pomona intentó teñir la historia de la música. Pero todavía más años han pasado desde que abriera para Frank Zappa con Closing Time, su maravilloso primer disco. Y aún podemos decir cómo de importantes fueron sus primero años, y cómo aún siguen sonando OI´55 o The Heart Of Saturday Night con la misma intensidad y emoción con la que fueron escritas.

Y es que debemos señalar Bad As Me como todo un reconocimiento a su propia obra, una compilación de cada una de sus canciones. Siete años después del provocador Real Gone nos encontramos con cortes como Chicago y Raised Right Men que señalan directamente la etapa en que Small Changes comienza a definir el sonido que quedaría marcado con Swordfishtrombones, Rain Dogs y, Frank´s Wild Years. Tres discos completamente necesarios en los que podemos apreciar la evolución que Tom Waits hará desde sus primeros años hasta encontrar la fuerza de un discurso sobrio, vacío de elementos, en el que busca encontrar el verdadero sentido de la música, y así, enfrentarse a si mismo.

También, entre las nuevas canciones, tenemos Talking At The Same Time, que recuerda a  Way Down In the Hole por esa forma de “caminar” tan característica, y las contundentes  Get Lost y Satisfied, con una producción genial que se asemeja mucho al blues más primigenio.

Y no podemos pasar de aquí sin alabar la meticulosidad con la que Waits desarrolla sus canciones: una búsqueda incesante de elementos para alcanzar un lenguaje propio, amparado en su poderosa voz, con el que ha conseguido encontrar (bueno, ya lo encontró) la esencia con la que resuelve sus canciones. Y con esta sinceridad hizo la genial Pay Me o New Year´s Eve, temas con mayor trayecto melódico (como ya hiciera con Downtown Train o In the Neighbourhood) que el resto de cortes del disco, que se adentran en la hipnosis rítmica con una facilidad soberbia (así ocurre con Bad As Me, primer single).

Difícil. Ha sido muy difícil. Escribir sobre Tom Waits es algo muy complicado: existe una sensación terrible que te impide seguir avanzando. Es algo que no le pasará a todo el mundo, pero cuando sientes que muchas de sus canciones te han llegado, que has crecido con ellas, que siempre han estado ahí, piensas en cómo es posible que podamos llegar jamás a valorar su trabajo, a criticarlo.

Había llegado a olvidar cuándo fue la primera vez que escuché OI´55, pero hoy, para poder empezar a redactar, la puse, y solo fui capaz de llegar a la conclusión de que es Tom Waits el que debería valorar nuestro trabajo, y no nosotros el suyo. Pero él está por encima de eso, y por eso solo podemos darle las gracias.

Luis Fernandez

Luis Fernandez
Luis Fernandez
Este polivalente músico formó parte del equipo de HABLATUMÚSICA.com de 2011 a 2013. Actualmente prosigue su carrera musical como integrante de diversas formaciones.