Ty Segall and White Fence | Hair

-

 

Dos guitarristas amantes de la psicodelia clásica unen sus ideas y lanzan ocho cortes para reivindicar un género que acompañó a los comienzos del rock y ha continuado siempre a su lado. Mientras el rock evolucionaba y buscaba aire fresco para encantar generación por generación, la psicodelia, al igual que el garage, siempre andan mirando hacia el pasado.

Quienes conozcan por separado a estos dos referentes para la psicodelia en el siglo XXI que son Ty Segall y White Fence  sabrán que no se iba a dar el caso de que renovasen el carácter o el sentido de la psicodelia en su disco Hair, sino que iban a bucear en lo más profundo de sus raíces. Una de las máximas de la dupla parece ser el sonido añejo y el carácter clásico de las canciones.

El comienzo no deja lugar a dudas: One, two, three, four ¡PAM! ¡PAM! ¡PAM! Aquí se van a oír guitarras, aquí se van a oír coros agudos, aquí se va a recordar y adorar a Syd Barret, The Kingsmen, The Sonics o Jefferson Airplane, aquí se van a oír unos punteos de guitarra que lo vais a flipar.

Esas partes instrumentales que suenan como si volviéramos a los años setenta de golpe recuperan lo mejor, no sólo de la psicodelia más primigenia, sino los momentos más memorables del rock, como por ejemplo el legendario directo Rock and Roll Animal de Lou Reed, el primer disco de Pink Floyd: el increíble The Piper at the Gates of Dawn, todo ello aderezado con cierto salvajismo e irreverencia como se hace patente al comienzo de Crybaby en el que White Fence simula un llanto rabioso hasta romper para entrar con las guitarras en un corte memorable.

A pesar de que, por lo menos en directo, el dúo es liderado prácticamente por White Fence al ser la voz principal y la guitarra con más peso, se nota la labor de Ty Segall, sobre todo en Easy Rider o Scissor People, que parecen prácticamente sacadas de su anterior trabajo Goodbye Bread.

Es increíble la cantidad de momentos en la que se deja rienda suelta a entrar en trance a los músicos y oyentes, mientras la batería y el bajo ponen unos cimientos sólidos y consitestes las guitarras desquician su propio discurso y juegan la una con la otra de forma casi totalmente espontánea reforzando el carácter de música de raíces. Cuando algo sale de dentro, improvisando sobre una base en directo, lo que se recibe es mucho más auténtico, vertido desde el interior del músico. La realidad no entiende de ediciones ni de retoques, entiende de irreverencia y golpes, entiende de agresividad, rabia e intención.

Así que aquí tenemos ocho canciones para entender en parte el estado actual de la psicodelia, de todas formas Ty Segall y White Fence no cabalgan en solitario, tienen compañeros de viaje curiosos como Tame Impala o Black Angels, e incluso los propios Black Lips, que les harán más llevadera la cruz de defender un legado enorme. Una cruz que para ellos no debe ser tal, están demasiado absortos en su propia locura musical como para echar un vistazo alrededor y escuchar cómo les gritan que sólo son un revival.

Fernando Naval
Fernando Naval formó parte de HABLATUMÚSICA de 2011 a 2014. En la actualidad, prosigue su carrera musical al frente de la banda de rock Camellos.

2 Comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Lo + visto

Si haces electrónica no te llames músico

Llegas a un concierto y, en un inmenso escenario, solo hay un hombre y un ordenador. ¿Es un músico? No, él hace electrónica.

Los discos de Radiohead: del peor al mejor

Los cinco miembros de Radiohead nunca serán recordados por sus escándalos, sus excesos, sus extravagancias ni su alcoholismo.

M.I.A.: La revolución en la moda

La artista británica M.I.A. lanza su nuevo álbum, 'Matangi', y aprovechamos para hacer un repaso al ecléctico estilo que la acompaña desde sus inicios.

Los discos de Muse: del peor al mejor

No era sencillo sorprender a la audiencia de los últimos noventa ni los primeros 00's, pero Muse fue capaz de conseguirlo.

Lo más comentado

Si haces electrónica no te llames músico

Llegas a un concierto y, en un inmenso escenario, solo hay un hombre y un ordenador. ¿Es un músico? No, él hace electrónica.

¿Es necesario el ‘The Endless River’ de Pink Floyd?

Los restos de la mítica formación de Pink Floyd inventan un nuevo álbum que puede seguir dañando su discografía.

RelacionadosNo te los pierdas
Seleccionados para ti