Ty Segall | Goodbye Bread

 

[DRAG CITY]

[2011]

[7,7]

Ty Segall, uno de los nombres propios del estilo garaje encumbrado en la segunda mitad de la década de los 00s, no podía faltar a su propia leyenda y dejar pasar el 2011 sin poner su sello personal. Cuando hablamos del sello de Ty no hablamos de otra cosa que del sonido añejo de este desarrollador de las míticas One Man Bands, del carácter de las bandas guitarra-batería como Black Keys, White Stripes o más recientemente Bass Drum of Death.

Podríamos enmarcar Goodbye Bread en el mismo contexto que los Arabia Mountain de Black Lips o GB City de los nombrados Bass Drum of Death de este mismo año. La guitarra está cubierta durante todo el largo de una distorsión muy clásica y sureña, con una técnica que evoca al salvajismo de Black Lips al recurir a los trémolos imperfectos y a partes melódicas que no suenan limpias del todo. Atentos a la guitarra del corte titulado Fine para ver el resumen del recorrido de la sonoridad de todo el disco en sólo cuatro minutos y medio.

Las baterías de carácter espontáneo que recuerdan a las que metía John Densmore en las composiciones de The Doors, que a ratos aportan solidez, a ratos se despegan con redobles que rompen el ritmo. El estilo de composición para una banda que únicamente cuenta con una batería y una guitarra siempre suele pasar por riffs de guitarra en los que la batería tiene que estar pegadísima y acompañar a la perfección al único instrumento que puede desarrollar una melodía. Como sucede en Black Keys, Ty Segall abusa de los cortes y los silencios siguiendo la influencia del blues más clásico para aumentar la atención.

Fijándonos en la línea de la voz observamos una diferencia sustancial frente al resto de componentes. Un reverb piscodélico acompaña a una voz de coro persistente casi durante todo el largo que acompaña a la principal, que lejos de ser agresiva se dedica a desarrollar frases pegadizas con carácter de himno. Como hicieron ya The Jam en su época, las melodías de voz están hechas para cantar con varias voces, en tonos prácticamente estáticos que las hacen más directas e intensas. Las diferencias entre Paul Weller, vocalista de The Jam y Ty Segall serían principalmente el amor que Ty tiene por los pasajes psicodélicos y que la voz de Weller es considerablemente más grave y arropadora.

Una vez más, como suele suceder en el género del garaje, los cazadores de singles se van a quedar defraudados. No hay más que escuchar el segundo corte, titulado irónicamente California Commercial, que desarrolla una idea genial en un minuto y vente segundos. No quiere desarrollar nada más, así que punto. Como sucede con Confortable Home, cuando más empieza a parecer un himno el impredecible de Ty rompe con todo y mete el estribillo a tiempo lento. Porque sí.

El que quiera criticar a Ty Segall tiene hilo para tirar, al fin y al cabo deja grabadas chapucerías con la guitarra a posta para transmitir su espíritu. Para mí estamos frente a un gran músico, consecuente con su propio estilo y que deja la música para reventar estadios a otros como Coldplay y Noel Gallagher (o Liam) que ya son esclavos de sus propios himnos. Al fin y al cabo no lo necesita, él ya está haciendo buena música; y la que le gusta.

Fernando Naval

Fernando Naval
Fernando Naval
Este ingeniero rockero formó parte de HABLATUMÚSICA de 2011 a 2014. Actualmente, prosigue si carrera musical como guitarrista de varias formaciones.