FIB Benicassim 2012 (Sabado y Domingo)

Lejos de los lujos del hotel y de la comodidad del hogar nos encontrábamos al amanecer el sábado en el camping del FIB. Al fin y al cabo dormir media hora, notar la cabeza y los oídos retumbar todavía y la piel completamente sudada te daba la sensación de estar haciendo periodismo suicida al más puro estilo de Hunter S. Thompson; y es que ese es el encanto principal de un festival, saber que puede pasar casi cualquier cosa mientras el vigilante número 199 te explicaba a cuánta gente le habían robado y más curiosidades de los dos primeros días de festival.

Sábado

Cuando entramos al recinto nos recibió la levedad de School of Seven Bells, sus bases rítmicas constantes, las voces agudas de Alejandra Deheza y el aire épico que les acompaña igual en el estudio de grabación que en el escenario. Ofrecieron un directo que atrajo a gran parte del público que se encontraba en el recinto a las ocho de la tarde, un horario poco agradecido aún siendo un festival de renombre.

Entonces ya decidimos iniciar la maratón de Manchester con Buzzcocks, Noel Gallagher y The Stone Roses, una curiosa apuesta de este FIB que desde luego gustó a la gran cantidad de británicos que disfrutaban del festival.

Los Buzzcocks, a pesar de contar casi con 240 años entre los cuatro, dieron un concierto realmente intenso y apabullante. Cuanto más los veías en las pantallas gigantes del escenario Trident más impresión provocaba ver a estos sesentañeros, aunque moviéndose bastante poco, haciendo el concierto más sólido y cañero del día. Como era de esperar y siendo su último trabajo publicado de 2006, Buzzcocks picotearon de su repertorio y reventaron a los asistentes con su increíble hit Ever Fallen In Love (With Someone You Shouldn’t’ve)?

Hubo que salir despedido a por el mayor de los Gallagher: Noel y sus High Flying Birds. El segundo de Manchester de la noche (si bien los Buzzcocks reconocen su origen en Bolton su música despegó y se gestó realmente en la próxima Manchester) mostró que con el papel que cumplía Oasis tenía de sobras para montarse una banda de éxito por sí solo. Aunque se echó de menos en el escenario un frontman liberado de la guitarra como ofrecían en su anterior banda, Noel tiene un carisma especial que hace brillar su labor de músico y suplir la de showman que no tiene. Sus temazos Everybody’s On The Run y The Death of You and Me hicieron despegar su actuación magnífica que acabó con composiciones suyas para Oasis: Don’t Look Back In Anger y Whatever.

Por segunda vez en el festival se subían a las tablas unos auténticos genios, una leyenda de la música actual, los terceros de Manchester y últimos de esta fantástica maratón: The Stone Roses. Los pilares que fundamentaron la creación de su leyenda, además de la gran calidad de cada una de las aportaciones a la musicalidad del conjunto, fueron la genialidad de John Squire a la guitarra y el increíble magnetismo que tenía la presencia y la voz de Ian Brown. La caída de esos pilares es lo que les hizo fracasar, su reforzamiento les ha devuelto, si no bien a su antigua condición, sí a una posición muy respetable. Comenzando con I Wanna Be Adored, uno de sus mayores himnos, una buena cantidad de temas de su segundo disco y para rematar la faena Fools Gold, Waterfall o Love Spreads pudieron transportarnos a todos al éxtasis una vez devuelta la magia y el aura especial que el vocalista debió perder en el 96. The Stone Roses están de vuelta, Inglaterra lo celebra y los managers se frotan las manos mientras se preguntan cuánto durará.

Buscando aire encontramos a Kidd Ross pinchando en el FIB Club. Tras la maratón de Manchester todo se había vuelto como extraño, ya nada podía estar a la altura, y es que esa es una de las pegas de tocar tras una banda de altísimo nivel. La mezcla de bombos y la sesión que se marcó el dj, ahora con la distancia más que decente, precedió a los sorprendentes Crystal Castles.

Ya había visto al dúo en otras ocasiones, pero sinceramente no deja de sorprenderme la actuación punk de Alice Glass. Además de su atractivo, su forma de moverse y la sensación casi diabólica que da de chica pálida y excéntrica poseída conjuntan con la imagen y la música oscuras que practican en el escenario perfectamente. No te puedes cansar de verla apoyarse en el público para que una y otra vez la intenten estirar y meter en la multitud, no te cansas de oírla gritar y de verla saltar, es algo mágico y extraño al mismo tiempo. Empezaron a las 3 de la mañana con todo el público completamente volcado, y en cuanto terminaron la última canción desaparecieron en unos segundos, sin esperar los aplausos ni saludar o agradecer a nadie.

Para acabar la noche, volvimos al FIB Club para escuchar la sesión de Don Gonzalo, que empezó muy fuerte con mezclas y transiciones de temas de Black Rebel Motorcycle Club o The Strokes y acabó siendo lo que la mayoría de los dj’s del festival (incluido David Guetta), una caricatura de dj que sólo pone una canción detrás de otra, bajando el volumen en los estribillos para recordar a la gente que sigue allí y haciendo la gracia con panderetas/palmas/extintores o lo que tenga a mano para ganarse el sueldo.

Domingo

El domingo se despertó nublado y nos trajo a unos donostiarras Thee Brandy Hips que hace poco actuaron en el ICO Festival y que ocuparon con su pop alegre de tintes británicos una hora poco agradecida con una actitud perfecta. Sólo estuvieron sobre el escenario media hora, pero dejaron muy buenas sensaciones a todos los que entramos pronto al recinto.

The Antlers ocuparon el FIB Club con su pop suave y nos recordaron a los aires épicos pero no pretenciosos del día anterior durante School of Seven Bells mientras ya teníamos la cabeza pensando en The Vaccines.

Los británicos The Vaccines desplegaron su indie rock celérico que bebe tanto de The Strokes como de Franz Ferdinand y de todo el post-punk revival, recordando que hay bandas nuevas reclamando el protagonismo en la década que comenzamos en esta corriente. Con sus guitarras de distorsión leve mostraron lo que ha sido su trabajo: What Did You Expected From The Vaccines? Con temazos como If You Wanna o Post Break-Up Sex que llevaron a los anglosajones a volverse locos una vez más con todos estos grupos de su tierra.

No había gran cosa que esperar de alguien como Ed Sheeran, que en la onda de todos los cantautores de voz aterciopelada armados de una guitarra con mucho chorus apelan a los sentimientos de las teenagers sin aportar nada desde tiempos inmemoriales. Así que huimos corriendo como alma que lleva el diablo del escenario Maravillas hacia el FIB Club para ver a Totally Enormous Extinct Dinosaurus.

Esta nueva revelación de la electrónica inglesa, el proyecto de Orlando Higginbottom, tampoco es algo que aporte nada a la escena actual, pero es perfecto para animar al público el último día del festival y darles una buena salida para huir de Ed Sheeran y bailar sin parar. Mientras dos chicas bailaban y escoltaban la mesa de dj, los temas se iban sucediendo uno tras otro, muy dinámicos y bailables.

Voy a hablar ahora de David Guetta, que aunque fue detrás de New Order, no me gustaría acabar mi crónica hablando mal. Este dj francés ha hecho el negocio del siglo y es que tengo en pocas palabras el resumen de su actuación: Play, bajar volumen, subir volumen, bajar volumen subir volumen y agitar los brazos. Y lo repitió para todas y cada una de las canciones que pinchó, demostrando ser  un dj de nivel, pero más adecuado  para un pueblo perdido en la España profunda que para un cartel de alto nivel.

Por último, New Order, que fue el grupo que tuvo el valor de resurgir de las cenizas de Joy Division, tomaba la responsabilidad de ser el encargado de cerrar el festival como banda grande y estuvieron a la altura. Teniendo en cuenta que en España conocer a New Order significa que eres culto y en Inglaterra eres uno más nos hacemos una idea de lo que escuchan desde pequeños y lo adelantados que están en materia de música moderna de la mayoría de españoles. Para el público que se congregó a los pies del escenario Maravillas una leyenda casi a la altura de los míticos Joy Division estaba el domingo sobre el escenario. Se quedaron un poco cortos de energía y de la intensidad que tenían antiguamente pero regalaron para la memoria de todos un Love Will Tear Us Apart dedicado al irónicamente inmortal Ian Curtis.

Cuesta quitarse el cansancio de encima mientras retiras tu tienda de campaña tras un festival tan intenso y a la vez la gente se pelea por lo que abandonan los fibers que vuelven a Inglaterra e Irlanda, pero hay que hacerlo mientras te prometes a ti mismo que el año que viene cogerás un hotel. Tiene gracia pero mientras cerraba la puerta del coche ya sabía que el año que viene volveré a dormir en el suelo de Benicàssim y volverán a retumbarme los oídos y la cabeza y volveré a decirme a mí mismo que esta música lo merece.

Fernando Naval
Fernando Naval
Este ingeniero rockero formó parte de HABLATUMÚSICA de 2011 a 2014. Actualmente, prosigue si carrera musical como guitarrista de varias formaciones.