God Is An Astronaut (Copérnico, Madrid) 8 de octubre de 2013

Cada noche que un grupo internacional decide hacer una parada en Madrid es un motivo de celebración. Con mayor razón cuando la banda es God Is An Astronaut y ofrecen un espectáculo como el que ayer disfrutamos en Copérnico, donde presentaron su último álbum, ‘Origins’ (Rocket Girl, 2013) y supieron manejar al público de una abarrotada sala.

El quinteto irlandés desembarcó con ganas de pelea y lo dieron todo. Lo único que faltó fueron las clásicas exhibiciones visuales que desmarcan sus conciertos, donde los vídeos y las imágenes proyectadas se fusionan con la música en un espectáculo de múltiples facetas; pero que no estuviera no significa que se echara nada en falta.

La energía que proyectaban hacia el público, la cercanía en su contacto y la potencia de su directo eran suficientes. Los dejes ambientales no se pierden porque son intrínsecos a ellos mismos, pero en directo las guitarras saturadas toman un protagonismo y una relevancia más palpable. La suma de los sintetizadores y teclados añade un punto de grandeza que el directo agradece, más compacto y etéreo, aunque suene paradójico.

La estructuración de los temas en el setlist repasa cada uno de sus álbumes, con un obvio repaso más concienzudo a su último trabajo, donde comenzaron con el cierre del disco ‘Weightless’ y ‘Transmissions’, además de ‘Red Moon Lagoon’ o ‘Reverse World’. Sus temas más coreados fueron los pertenecientes al segundo álbum del conjunto, ‘All Is Violent, All Is Bright’ (Revive Records, 2005), entre los que destacaron ‘Suicide By Star’ con su conclusión de trash metal o ‘Fireflies and Empty Skies’ cerrando el concierto antes de los bises convenientes.

Su homónimo y su debut ‘The End of the Begining’ (Revive Records, 2002) también tuvieron presencia en la lista, pero en bastante menor medida. Como instrumentistas, no buscan la calidad absoluta en solitario como parte de su repertorio, sino la emotividad exacerbada que sus composiciones propician para el directo, a lo que suman la potencia que en sus álbumes no destaca de igual manera.

Los cambios de dinámica es una de las claves para sus conciertos. Es música efectista pero profunda y arquitecturalmente rica, por lo que no llega a caer en lo superficial; el entretenimiento no tiene por qué ser siempre una obra simplista. Estos cambios en su intensidad se encuentran dentro de cada tema, hasta que arranca y no hay quien dome a la bestia, pero viendo el set como un conjunto la dinámica no se ve tan afectada, optando por una colección de temas duros y, los que no lo son, hacen por que lo sean.

Cuando una banda instrumental hace un repaso de tal calibre a su discografía y no miras el reloj en ningún momento, algo han hecho bien en su composición y, el más difícil todavía, que en directo no solo aguante, sino que los encumbre.

José Roa
Músico y periodista, formó parte de HABLATUMÚSICA.com de 2010 a 2014, llegando a ser editor jefe y alcanzando especial repercusión con su columna 'La Guillotina', editada en 2013 y 2014.